Elecciones 2021, Esperanza, Futuro, País, Políticos mexicanos, Traiciones políticas

El arreglo

Los guerreros victoriosos ganan primero y luego van a la guerra, mientras que los guerreros derrotados van a la guerra primero y luego buscan ganar.

Sun Tsu.

¿De qué forma trabajaran todos los partidos, Morena y aliados como fuerzas ganadoras y la alianza de PRD, PAN y PRI como perdedores en lo general aunque con importantes triunfos en algunos municipios y gubernaturas? ¿Podríamos hablar de una conciliación de ambas partes que se sustente en un arreglo con visión de Estado?

Hace dos semanas concluyeron las elecciones  y en los días subsecuentes las fuerzas políticas conocieron cuál es la nueva realidad con la que tendrán que enfrentar los próximos tres años.

¿Qué sigue?

Después de unas elecciones tan ruidosas como las que fueron las pasadas podría caber la posibilidad aquella que dice que “… en política, hasta los ríos regresan” y que la oposición se empiece a ver como un grupo representante de una parte de la sociedad, un grupo minoritario pero fundamental en el país, trabajando de la mano de la 4T para sacar adelante los cambios constitucionales  propuestos y los proyectos de obra que están en ejecución.

Creo que la pregunta a hacernos es si la conveniencia de rearticular la vida política en el siguiente trienio pasa por la necesidad de hacer un “arreglo” entre el proyecto 4T y los partidos aliancistas.

Un dato es que para hacer cambios constitucionales, al requerir de mayoría calificada se tendrá que negociar con otros partidos, al igual que en los 3 años anteriores se requerirá del voto de algunos diputados opositores; nada nuevo en el panorama porque así se ha hecho en este gobierno y claro ejemplo son las Reformas de Extinción de dominio, de Guardia Nacional, Educativa, de Prisión Preventiva, de Paridad entre géneros, de Reconocimiento a pueblos y comunidades afromexicanas, entre otras; y de manera destacada la de Consulta popular y revocación de mandato de la que, por cierto, estaremos hablando en las siguientes semanas.  ¿Se requiere un “arreglo” o basta con el entendimiento propio de las iniciativas que se presenten y que acerquen ciertas posiciones de manera natural?

El apoyo a las obras como Tren Maya, Refinería, Aeropuerto y otros está protegido por Morena y partidos aliados al tener mayoría absoluta en el congreso y por lo tanto tener el control de la asignación de recursos para que avancen y concluyan estos proyectos. Para este fin presupuestal no se requiere ningún apoyo adicional de otros partidos.

El gran problema que me parece que se presenta es que hay dos posiciones muy encontradas: por una parte la posición ganadora 4T profundamente agraviada por las mentiras, el dinero externo que entró a la elección y el clasismo con el que se condujeron y conducen los representantes de la alianza del Sr. XGonzález; y por otra la visión de esta misma alianza de presentarse como ganadora, independientemente de la falsedad de su dicho, y por lo tanto no reconocer necesidad o capacidad alguna para encontrar mecanismos de encuentro con el gobierno del presidente López Obrador.

Con quién tendría que sentarse a dialogar la 4T, ¿con el Sr. XGonzález, jefe de la alianXa, o con los presidentes de partidos que actúan como delegados del empresario?  Creo que la mejor solución ante algo que parece tan poco claro es que sean las fuerzas políticas en los congresos  las que establezcan los diálogos correspondientes; porque no podemos olvidar que al 6 de junio se llegó con PRI, PAN y PRD bajo el mando del dinero del personaje del que ya hablamos, de intereses extranjeros, de compromisos mafiosos con la delincuencia organizada; y es por ello que difícilmente tendrán los funcionarios y partidos opositores la libertad de decidir por sí mismos. Muchos de los que obtuvieron puesto y fuero quedaron comprometidos y no sabemos de qué manera, no es deseable tampoco que comprometan su seguridad si es que a tal nivel quedaron expuestos en sus obligaciones aceptadas.

En todo caso debe haber un mínimo de congruencia de la que debe responsabilizarse la 4T en caso de intentar alguna conciliación y es que debe dejar sobre la mesa la imposibilidad de siquiera sentarse a dialogar si antes no hay un desagravio por parte de la oposición ante el clasismo que expresaron y provocaron entre sus seguidores en  contra de la gran mayoría de la población; una vez más caer en narrativas de superioridad en base al color de piel, de supuestos estudios o grados académicos, de condición económica, de preferencia sexual, de “código postal” solo ahonda, esto sí, la polarización mediática y real que lastima a los electores, y muchos que no lo son, que prefirieron la opción de Morena y partidos aliados.

Este clasismo de la oposición me parece la barrera que puede ser infranqueable si es que se desea un “arreglo”.

Por otra parte, el gran evento político que sigue y que volverá a dividir al país en dos grandes grupos es el del 1 de agosto próximo con la Consulta para determinar con un SÍ o un NO si se enjuicia a los expresidentes en caso de tener razones jurídicas para hacerlo. Se entiende que PAN y PRI (y por consiguiente su escudero PRD) quieran rescatar del juicio social y legal a sus figuras que saquearon y dañaron al país durante los últimos cinco sexenios. ¿Podría la oposición ofrecer un “arreglo” a cambio de cancelar tal evento? Podrían intentarlo pero tendrían que recordar que no solo fue promesa de campaña sino que se votó de forma mayoritaria para que se pudiera hacer esta consulta y que la Corte intervino y aprobó su ejecución a pesar de los pretextos del INE para lograrla.

Una base para sí negociar es si todas las partes estuvieran de acuerdo en lo que decía Confucio: “En un país bien gobernado debe inspirar vergüenza la pobreza. En un país mal gobernado debe inspirar vergüenza la riqueza”. Los que ya gobernaron dejaron pobreza, eso habla de su trabajo realizado, es hora de dejar a otros que lo intenten

En resumen, o estamos ante un “huevo de la serpiente” o ante un periodo de consolidación de la 4T. Las semanas y meses venideros nos lo dirán.

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4T, AMLO, Elecciones 2021, México, País, Política, Políticos mexicanos, Traiciones políticas

Tercera llamada, ¡comenzamos!

En estas elecciones la bondad ganará por goleada, la parte podrida de la sociedad es minoritaria.

Como en el teatro antes de salir a escena las actrices y actores han aprendido sus diálogos, han vestido sus ropajes y la escenografía esta lista, así este domingo llegamos al día en que los ciudadanos, mediante nuestro voto, tomamos la decisión que resuelve el ruido político/mediático de los últimos meses. Es una responsabilidad ciudadana que se convierte en una obligación si es que hablamos de civilidad y es el momento en que cada uno aporta con su sufragio un ladrillo en la construcción de la casa que queremos.

Afortunadamente las decisiones de los partidos políticos ayudaron a que en vez de hablar de 4 o 5 proyectos hablemos únicamente de dos. El factor de la intervención de algunos empresarios encabezados por el Sr. Claudio X González (junior de su papá) y Gustavo de Hoyos (ex capo de coparmex) ambos acuerpados con el suficiente dinero como para comprar los cascarones ideológicos y “maicear” a candidatos y funcionarios de PRI, PAN y PRD llevo a la formación de esa miserable alianza conocida como Va X México cuya única finalidad y argumentación es oponerse al proyecto 4T encabezado por Morena.

Hay que recordar que fue López Obrador quien les dijo, júntense y hagan un solo partido porque al fin que son lo mismo, y estos ingenuos sin entender la carambola en la que les metía el Presidente, le hicieron caso y sumaron la corrupción y descomposición del PRI al conservadurismo, crimen y corrupción del PAN con la intrascendencia del PRD bajo el mando de un dueño de mucho dinero como lo es el Sr. X González. El resultado no puede ser más favorable para el proyecto 4T, por una parte la gente de esos mismos partidos no compró esa aberración ideológica que amalgamaba ideas entre sí contrarias, más el asco a la obvia intromisión de actores económicos con el único interés de lucro personal, aunado a una gran mayoría crítica que apoya a la 4T y que se dolió del trato clasista a la generalidad de la sociedad mexicana y que entendió que más allá de errores y traspiés del gobierno actual el objetivo se convertía en hacer frente común a ese regreso al pasado.

Y es así como llegamos a una real polarización en que de un lado los sinvergüenzas opositores al proyecto lopezobradorista en vez de argumentar y expresarse a través de sus plataformas ideológicas prefirieron unirse cual cártel de cárteles con el objetivo de intentar volver al pasado reciente bajo la coincidencia común de  que el saqueo al presupuesto vuelva a ser su forma de vida. Y por el otro el partido Morena aliado en algunos lugares con PT y PV en la férrea defensa al proyecto que inició hace casi 3 años bajo la directriz del presidente López Obrador.

Esa es la lucha de este domingo, mantener al país en el camino de resolver la polarización real en que vivimos o regresar al pasado de saqueo, corrupción, desigualdad, crimen y falta de oportunidades. Porque si hablamos de polarización real, esta existe en cualquier reporte estadístico de INEGI o de cualquier fuente seria, y es la que dice que un porcentaje muy pequeño de la población es dueña de la mayoría de recursos al mismo tiempo que más de 60 millones de ciudadanos mexicanos viven en situación de pobreza.

No es la polarización de la que los medios acusan al gobierno actual, porque si habláramos de este enfrentamiento mediático habría que llamar a las cosas por su nombre.

¿A qué, si no, le llamamos polarización mediática? A la provocada por esa fallida (todas las encuestas así lo indican) alianza de Va X México a que se sumó aquella “intelectualidad” que dejó de recibir millonarios contratos y beneficios en los gobiernos de PRI y PAN, quienes tradicionalmente han cooptado las publicaciones, foros y becas y con el añadido de medios de comunicación privados acostumbrados a financiarse de publicidad oficial y “chayote” para decir o dejar de decir lo que al poder convenía y que cubre a diario a través de columnas y editoriales el mensaje de oposición plagado de insidia y mentira. ¿A qué si no llamamos polarización mediática sino a las columnas tan clasistas y racistas como la de ese Sr. Eduardo Caccia que publica en Reforma? ¿A qué si no el mercado neoliberal editorializando en The Economist siendo replicado por la derecha conservadora? Frente a ello lo que queda es el agrupamiento y sólida defensa de un proyecto de largo alcance que transforma la forma de hacer política en México.

Después de este domingo nos queda una tarea: recordar y documentar a todos aquellos que de manera cínica intentaron destruir el proyecto 4T, a través de sus medios, a través de sus mentiras en sus desplegados, a través de la compra de bots, mediante la falsedad, falta de patriotismo e incluso traición al país. No hay que dejarlos pasar, hay que exhibirlos para que en poco tiempo no regresen bajo pieles de oveja o en caballos de Troya. No podemos olvidar que en este proceso transformador, hay traidores, odiadores e instigadores del enfrentamiento entre ciudadanos. Como en cualquier movimiento social fundamental en beneficio de México de un lado están quienes lo hicieron propio y del otro lado quienes al grito de “quémenlo todo” buscaron obstaculizarlo. Son los émulos y seguidores de Santa Anna, Iturbide, Huerta, Maximiliano, Miramón, Mejía, Elizondo, y muchos más.  La tarea será recordarlo.

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4T, AMLO, Censura, Desmemoria, Futuro, México, País, Traiciones políticas

Ustedes, los abajo firmantes

Ustedes, quienes en medio de su palabrería hueca bien cubierta de tecnicismos y legalismos que encajan palabra a palabra en lo “correctamente político” se atribuyen el derecho a guiar las funciones de un gobierno por el que no votaron y que no les debe nada.

Ustedes, las plumas pagadas de tinta desgastada que se diluye letra tras letra en su repetido discurso; ustedes los que cuando se les necesitó no estuvieron, cuando la tragedia del país les pasó por sus ojos y prefirieron buscar sus becas y publicaciones. Ustedes, que al tiempo que los recursos del país se regalaban a propios y extraños, prefirieron ser ciegos si el reparto de prebendas y representaciones culturales les llenaba los bolsillos.

Ustedes que en 30 años de neoliberalismo silenciaron sus voces, que se acomodaron a ser los perros falderos del ágora siempre y cuando se les asegurara sus éxitos profesionales, su próximo seminario, su siguiente participación en algún programa de discusión, su inclusión en alguna lista de acompañantes de suntuosos viajes presidenciales o la adquisición por miles y decenas de miles de sus revistas, libros y colaboraciones que publicaran.

Ustedes, los que por 30 años nos mintieron con su silencio, hoy son convenientes abajo firmantes.

Ustedes, que por 30 años no vieron partidas secretas, fideicomisos inexplicables, pensiones vitalicias, avión imperial, chayote a por mayor, condonaciones de impuestos, creciente desigualdad, violencia que se extendía por todas partes; al tiempo que ustedes solo veían modernidad, inclusión en el mundo, membresías exclusivas y alabanzas de quienes nos endeudaban y compraban a pedazos la industria energética, ustedes que aplaudieron la rapiña del Fobaproa que acabará pagando nuestros nietos.

Ustedes los engañabobos que solo entre sí mismos aplauden sus ideas, que al “sí señor” se volvieron oportunistas del lenguaje; que en párrafos y párrafos arroparon a los desnudos emperadores mientras el país naufragaba en sangre, sí ustedes:

Después de su deconstrucción como tapetes del poder en el periodo neoliberal, ustedes, los mismos de siempre, ahora en su papel de abajo firmar todo lo que se oponga al gobierno del presidente López Obrador.

Con los recursos, que parecen inagotables, de empresarios, partidos y mafias, son la punta de lanza “intelectual” que antagoniza con el proyecto 4T. En un puesto o en otro, en una organización u otra, un think tank u otro, son los encargados de redactar algo que sustente de vez en vez lo que sus patrones quieren decir y así hacer parecer que ¡600 abajo firmantes!, ¡2500 abajo firmantes!, siempre bien acompañados de algún actor relumbrante (de preferencia que viva en Estados Unidos), piensan sobre las decisiones que se toman hoy en el país. ¡Mejor cuidar beca que país!

Han firmado de todo, porque además son especialistas en todo, y si no tienen a la coparmex que les cubra esa parte, y si no tienen al Sr. X que les truene los dedos y les diga para dónde sopla el viento; así hoy son abajo firmantes en contra de La Guardia Nacional y del aeropuerto de Santa Lucía, como antes lo fueron del desplegado que decía que no hubo fraude en la elección del 2006, también de uno en que piden respeto a la autonomía del INE, o uno en julio del año pasado que llamaron “Contra la deriva autoritaria y por la defensa de la democracia”, en el que, proponen a todos los partidos de oposición unirse contra Morena para “corregir el rumbo y recuperar el pluralismo político y el equilibrio de poderes que caracterizan a la democracia constitucional”. Pero también aquel de “Esto tiene que parar, En defensa de la libertad de expresión” del año pasado etc.

Tienen larga historia, mismo patrón, mismos apellidos firmantes, Krauze, Camín, Casar, Reyes Heroles, Bartra, González, Cárdenas, Torres Landa, Molano, Morera, Wallace, Alazraki, Castañeda, Dresser, Aguilar, Pardinas, Zavala, García Bernal etc.

Es lo que hay, la avanzada “intelectual” del país, agachada y servil ante el poder económico; perdieron la perspectiva humana a cambio de dinero y reconocimientos, hoy son esta gentuza que determina lo que es importante y lo que no, actuando de embudo ante ciertas agendas y ocultando otras.

Van de salida.

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Covid, México, Política, Traiciones políticas

Covid o Covid, esa es la cuestión

Si se alivió el enfermo, ¡Bendito San Alejo!; si se murió ¡ah qué médico tan indejo! (Refrán popular)

Vivir  o morir, a eso nos enfrentamos en esta pandemia.  

Al inicio del 2020, el mundo parecía encaminado a continuar avanzando en lo que se llamó como: Objetivos de Desarrollo Sustentable, esos objetivos definidos y aprobados por la ONU y que debían alcanzarse 10 años después en 2030, que proyectaban disminuir la desigualdad, acabar con la pobreza extrema, garantizar acceso a la salud para todos, erradicar la violencia de género, entre otros.  Si ya de por sí su cumplimiento parecía un sueño civilizatorio, la tragedia de la pandemia del coronavirus los aleja de su alcance, las consecuencias que ya son visibles y presentes son pequeñas respecto a lo que irá sucediendo conforme se alarga en el tiempo el contagio, enfermedad y la muerte que conlleva.

La deuda fiscal de los países aumenta, las materias primas modifican sus precios abruptamente, el comercio se desploma de manera masiva en todo el mundo, las industrias de turismo, aviación, esparcimiento y muchas otras colapsan, las profundísimas crisis estructurales de muchos países ahondan el hambre, la pobreza, el daño ecológico, la migración y la violencia.

Y no hay para cuando.

Al momento los datos globales exponen una obvia realidad: los grupos vulnerables de cada país y sociedad son los más afectados de manera desproporcionada, conforme avanza la pandemia la brecha social aumenta. En todo el mundo el tener que ponderar entre ir a trabajar o morir de hambre se convirtió en la decisión existencial a la que se enfrenta una mayoría. Dice Oxfam, esa organización que aglutina esfuerzos en todo el mundo para combatir la desigualdad, que por causa de la pandemia tan solo en el año 2020 más de 120 millones de personas apuntarían a la inanición y pobreza extrema en todo el mundo y que un promedio de 12000 podría morir diariamente de hambre.

Una pandemia para la que nadie, ningún país y ningún sistema de salud estuvo preparado, avanza día a día al tiempo que los gobiernos van tomando medidas que les parecen correctas y que a la vuelta de las horas y días se ven rebasadas por la nueva realidad que se va enfrentando, nueva información de contagios, nuevas cepas, nuevas vacunas y tratamientos, nuevos costos, nuevas necesidades, ningún experto epidemiológico pudo o puede prever cuándo y cómo acabará y mientras tanto lo único cierto es la necesidad del confinamiento, este de manera más o menos brutal según las posibilidades económicas y sociales de cada uno, pero a fin de cuentas siempre brutal.

En México la pandemia nos llegó en medio de un sistema sanitario en malas condiciones, una capacidad hospitalaria insuficiente, una enorme corrupción en todo el sector de salud que alcanza a la compra y distribución de medicamentos, falta de médicos y personal de apoyo y, una recurrente crisis económica acompañada de la enorme deuda pública que consume el 60% de los ingresos del estado.

Desde inicio de la pandemia el esfuerzo del gobierno se centró en contener los contagios evitando saturar los hospitales dando tiempo a incrementar lo más rápido posible hospitales, camas, respiradores, médicos y medicinas.  Al inicio de la pandemia todo el país contaba con apenas unas 3000 camas de cuidados intensivos en los hospitales públicos, 10 meses después se cuenta con varios miles más, (sí, aunque usted no lo crea, tan solo 3000 camas +- era la capacidad de todos los hospitales públicos del país)

A partir de que las vacunas empiezan a  distribuirse en México el reto del gobierno es vacunar en el menor tiempo posible a toda la población, el gobierno decidió el orden en que lo hará priorizando al personal de salud y a las personas mayores  y más vulnerables y  definió que esta será gratuita y universal; la logística involucrada se antoja complicadísima pero por el bien de todos tendrá que funcionar.

La precariedad del sistema de salud no es de hoy ni de hace un año, es la suma del desinterés e ineficiencia pública de los gobiernos anteriores, esa desvencijada estructura sanitaria es lo que se encontró a la llegada del virus y con eso se trabaja y a marchas forzadas se intenta transformar en algo eficiente y que atienda las necesidades que cada día se van presentando. El gran problema que veo es que todos aquellos partidos políticos y funcionarios que dejaron tal desastre hoy se lavan las manos y culpan un día sí y el otro también al gobierno actual.

Estos emisarios del pasado han utilizado la pandemia como herramienta de ataque político al gobierno de López Obrador, como si eso fuera lo importante y no la unidad ante la gravísima situación, han criticado cualquier decisión tomada, han boicoteado campañas, estrategias y cualquier medida que se ha tenido que tomar. Recordemos que este gobierno da una conferencia diaria que de manera consistente explica con palitos y bolitas la situación; conferencias sustentadas con datos duros, análisis y medidas y sin embargo, aún así, estos disconformes con poder en medios y redes atacan al gobierno con datos falsos y politiquería barata. Para ellos cualquier mínimo error es exponenciado, un caso es extendido a la totalidad, para ellos una golondrina sí hace verano.

En una circunstancia tan grave como la que se vive en México y en todo el mundo, como ya vimos antes, estos opositores al gobierno han dedicado todos sus esfuerzos a obstaculizar, a criticar, y, entre otras cosas: a hacer escarnio de quienes deben por necesidad de subsistencia salir a trabajar y por lo mismo tachan de irresponsables; a intentar dinamitar las disposiciones de las autoridades de salud usando como frente de batalla a aquellos funcionarios que fueron parte de la construcción de la situación actual en salud y que ahora sí tienen respuestas y soluciones para todo; y de la jerarquía del Dr. López Gatell (médico cirujano, especialista en medicina interna, maestro en ciencias médicas, doctor en epidemiología etc.) quien aparece como el vocero por parte del gobierno al frente del tema y a quien en vez de valorar y apoyar le juzgan por sus vacaciones en Oaxaca de un fin de semana o por con quién se acuesta, de ese tamaño de la perversidad de estos cavernarios políticos . El gobierno tiene a cargo a especialistas epidemiológicos de primera talla y el reconocimiento por parte de la OMS y la OPS de los criterios técnicos y científicos de las decisiones que se han ido tomando y, a pesar de eso las críticas opositoras no cesan y se acentúan en el entorno de inicio de campañas políticas.

Si en alguna ocasión debieron demostrar nobleza al país y unidad ante el desafío de todos, los contrincantes políticos se han exhibido como hienas al acecho de malas noticias, para ellos más muertes, más contagios, problemas en la logística de vacunación y todo el drama alrededor de este evento significa buenas noticias. A eso apuestan y a eso se dedican.

Después de la segunda guerra mundial, Winston Churchill dijo “Never let a good crisis go to waste”, en algún momento tal frase también la utilizó Rahm Emmanuel, e jefe de gabinete de Obama; López Obrador dijo al referirse a la pandemia que “nos cayó como anillo al dedo” La gente pensante en uno y otro caso entendió el significado de sus palabras: las crisis crean la oportunidad de resolver problemas añejos (en este caso posiblemente el deterioro en el sistema de salud podría ser), los contrincantes y malas leches usaron la frase para insinuar que AMLO se ufanaba de la tragedia. Así cada vez, cada tema, cada evento; una y otra vez es claro que no entienden, no quieren entender o no les conviene entender.

El coronavirus ha venido a destruir nuestras creencias. Este virus nos ha arrinconado, nos está matando, cambió nuestros pequeños actos de humanidad como besarnos, abrazarnos y reunirnos a eventos de duda y conflicto. Nos ha explicado que lo que creíamos normal tal vez no lo sea nunca más, que no mantenemos el control que creíamos tener, nos constató que la desigualdad es el gran dilema a resolver y que hoy las grandes mayorías tiene la vida en el límite del abismo. 

Pero estos opositores al gobierno no captan siquiera estas cosas, son canallas, a pesar de la circunstancia sus intereses no cambian, quieren el poder no para resolver (porque no lo hicieron cuando lo tuvieron) sino tan solo para enriquecerse. Para ellos el país es lo de menos.

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Conservadurismo, Corral, El infierno de Dante, México, Política, Traiciones políticas

La traición azul

“Todos los traidores fueron antes aduladores.”

Hay un mundo binario de traidores y héroes, y dependiendo del foco desde donde se mire se tendrá un juicio para definir el lugar que ocupa la persona de quién se hable. Históricamente la traición política ha destruido alianzas, gobiernos, estados y familias, sin embargo, esa falta de fidelidad o lealtad no tiene un sentido inequívoco, varía de ocasión en ocasión y de acuerdo con las ideas sociales y culturales de la época en que se juzgue o revise el tema.  Lo que un día fue traición en otro momento ya no lo es; el héroe de un día es el traidor de otro día. Sin embargo hay unos que una vez que lo fueron, no importa el momento en que se revise, lo siguen siendo, son los indispensables e incontrovertibles de ese panteón.

La historia repite formas de comportamiento independientemente del momento que se viva.

En el México actual, Javier Corral el gobernador panista de Chihuahua acompañado de muchos otros miembros de su partido incluyendo al senador Gustavo Madero, continúan esa zaga de traidores al país. Intentaron perjudicar al gobierno mexicano; que es legítimo, que ha sido el más votado, que representa al Estado en su conjunto; en un conflicto, nada más y nada menos, que con el gobierno de Estados Unidos. Al procurar que se incumpliera con los tratados de agua entre ambos países que regulan la relación sobre el tema desde hace más de 60 años y que cada gobierno en turno, independientemente de su posición política, cumplió en cada ocasión, estos renegados y sus patrocinadores apostaron a crear un conflicto entre los países en donde nadie duda que México es quién tenía todo por perder. Esta es una historia aún por contarse y que en el maremagnum del volúmen de información parece haber quedado de lado, solo parece. El trabajo del gobierno mexicano, al intervenir acuciosamente en cuanto descubrió la asonada política, encontró la solución y resolvió el conflicto en ciernes. Los hechos de deslealtad al país los han tatuado: Corral, Madero y gran parte del panismo = traidores.

Los autores Rafael Pina y Rafael de Pina Vara, en su diccionario de derecho dicen: Delito de alta traición es fundamentalmente aquel que se comete contra la Patria. Tradicionalmente se ha entendido como delito de alta traición el cometido contra la persona jefe del Estado, o contra el honor, la seguridad o la independencia del Estado.

Los conservadores mexicanos, herederos ideológicos de quienes buscaron al príncipe europeo para que gobernara México; hoy repiten la historia enviando cartas al candidato presuntamente ganador de las elecciones en Estados Unidos, solicitando su intervención en el país. Esa derecha racista, clasista, mentirosa, desleal e individualista, a quién no le importa quién esté en la presidencia de Estados Unidos (con uno u otro su comportamiento es el mismo, siempre zalameros con el que llega), en su extravío lo que les importa es sabotear al gobierno actual aún a costa de dañar y traicionar al país.

Es historia conocida que en el año 45 ac Julio Cesar fue muerto a puñaladas en el Senado romano, entre sus asesinos se encontraba Bruto, el joven senador a quién le tenía particular afecto por ser hijo de Servilia su amante y al que había perdonado ser su oponente durante la guerra civil romana. Por estas razones es que entre los muchos senadores que participaron en el apuñalamiento, se dice que Julio Cesar no esperaba su participación.  Es Shakespeare quién dice en su novela Julio Cesar que antes de morir este dijo la frase “Tu quoque, Brute, fili mi” (¿Tú también, Bruto, hijo mío?). Sin embargo, hay opiniones que dicen que Bruto tenía motivos para odiar a César, por la relación sexual que tenía con su madre. Y que Bruto decidió apoyar a Pompeyo debido a su alma republicana y por considerarla una causa más justa que la de César.  Lo que es un hecho es que la más conocida narración histórica que hay sobre el suceso es que Bruto traicionó a Julio Cesar: Bruto = traidor, Julio Cesar = traicionado.  Otras interpretaciones ya serían motivo de un análisis secundario.

Historias como estas en donde el mito o verdad de una traición permanecen a través del tiempo hay muchas: la Malinche en México, esa mujer quien pasó de ser heredera de un padre poderoso a esclava y después traductora, consejera y amante de Hernán Cortés y que por ello hoy en día ser “malinchista” significa entre los mexicanos que eso es ser traidor a la patria. La Real Academia Española lo define como tener “apego a lo extranjero con menosprecio a lo propio”. Es irrelevante la complejidad histórica para entender el papel de esta mujer, en el imaginario popular la Malinche = traidora.

Los generales Miramón y Mejía fusilados junto a Maximiliano después de que este se rindiera, son considerados traidores por haber sostenido y apoyado al ejército invasor. En su defensa los generales argumentaron diferentes cosas que les eximieran del delito de traición y Maximiliano argumentó que al ser él extranjero no tenía responsabilidad como tal. Las pruebas de traición, usurpación y prolongación de la guerra los llevó al Cerro de las Campanas a su fusilamiento. Mejía y Miramón = Traidores. México = Traicionado.

En el noveno círculo del infierno en La divina Comedia de Dante, yacen los traidores; es el último círculo, en él los pecadores están acompañados por el mismo Lucifer. El noveno y último círculo está dividido en cuatro rondas y en el centro está Satanás, condenado por traicionar a Dios.  Es el lugar de los traidores, el lugar de Corral y pandilla.

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