Workers operating looms in a large textile factory
México

La industria textil no se muere sola, la estamos matando.

Javier Cravioto Padilla.

La cadena fibra-textil-vestido fue, durante más de un siglo, una de las columnas de la industrialización mexicana. Hoy sigue empleando a más de un millón de personas —en su mayoría mujeres—, pero ha perdido peso, plantas, formalidad y mercado interno. No es un problema solo de “competencia” el que enfrenta, es apertura comercial mal administrada, contrabando “legal” e ilegal, informalidad masiva, complicidad de actores privados y una corrupción aduanera sistémica. La industria es salvable pero no lo será por la inercia del mercado ni por sí misma, se salva solo si el Estado actúa con un mando único, sostenido y verificable. Aquí, ese principio del liberalismo económico del siglo XVIII acuñado en la frase “Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même” (“Dejen hacer y dejen pasar, el mundo va solo”), no aplica, el estado debe intervenir.

De los telares del Porfiriato al mercado cautivo

La industria textil moderna nació en el siglo XIX y se consolidó en el Porfiriato. Hacia 1910 operaban unas 123 fábricas algodoneras, con cerca de 703 mil husos, 25 mil telares y unos 32 mil obreros en ese segmento. No era un oficio artesanal, era la manufactura más avanzada del país.

Después de la Revolución, y sobre todo a partir de los años treinta, el proteccionismo, el crecimiento demográfico y la Segunda Guerra Mundial le dieron su edad de oro. En 1940 el textil empleaba alrededor de 84 mil personas, cerca del 29% de la ocupación manufacturera, y aportaba del orden de 25% del valor manufacturero. ¹ En 1950 todavía pesaba casi 25% de la manufactura; en 1960, cerca de 17%; en 1970, 12.5% del PIB manufacturero. ² No es que estuviera desapareciendo, sino que el resto de la industria crecía más rápido.

El modelo de sustitución de importaciones le dio mercado cautivo y le heredó una estructura que nunca se resolvió: plantas grandes en hilatura y tejido, talleres fragmentados en confección, poca integración de paquete completo y una cultura de protección que retrasó la modernización. Cuando el país se abrió, esa estructura quedó expuesta.

La apertura no encontró atraso por azar. Encontró una trayectoria tecnológica agotada. Entre los cuarenta y los setenta el textil vivió bajo el paradigma de la producción masiva protegida: tela estándar, mercado cerrado, recambio de maquinaria a cuentagotas. Nafinsa y el Banco de México impulsaron en 1966-1975 un recambio de cerca de un millón de husos y 2,200 telares. Subió la productividad. Cayeron empleos —de 78,300 ocupados en 1960 a 42,593 en 1970— y no se resolvió lo de fondo: plantas chicas, costos altos, poca capacidad para innovar. ³

La fibra química, en cambio, —Celanese, Viscosa Mexicana, después Akra, Nylon de México, Cydsa— sí cambió el proceso. La producción de sintéticos se triplicó entre 1970 y 1980. Esa revolución de materiales no se tradujo en diseño, marca ni paquete completo. El proteccionismo que dio la edad de oro también atrofió a las empresas cuando el paradigma mundial dejó de ser “metro de tela” y pasó a ser una cadena gobernada por el comprador: el valor de marca y el estante en el piso de venta, acompañada de ensamble barato en la periferia. ⁴

El TLCAN dio un respiro; China cambió el tablero

Entre 1995 y 2000 el PIB textil-confección creció a 6.5% anual. México se volvió taller hacia Estados Unidos: pantalón, playera, mezclilla. En 1998 la industria del vestido tenía cerca de 12 mil plantas (la mayoría de ellas pymes o meros talleres) y 460 mil trabajadores.

El TLCAN no industrializó el textil: lo insertó como ensamble de una cadena dirigida al comprador. Entró tela e hilo de Estados Unidos y salió prenda. Las plantas que pudieron integrarse sobrevivieron exportando. Las pymes se colgaron de la maquila. El valor se quedó en quien diseña, licencia y vende. México se quedó en el eslabón de menor renta. Por eso 2001 no solo “trajo a China”. Encontró una industria, que, con pocas excepciones, ya estaba rota: textil a la baja, vestido maquilador al alza, y casi nulo encadenamiento entre hilo, tela y prenda nacional. ⁵

Y por si algo nos faltaba: China entra a la OMC. El valor real del sector pasa de 131,395 millones de pesos en 2001 a 115,750 millones en 2019. En 23 años las importaciones textiles chinas, medidas en dólares, se disparan 3,507%. La participación en el PIB manufacturero resume el encogimiento: 5.6% en 1993, un máximo cercano a 6.7% a inicios de los 2000, 1.9% en 2023 y 1.75% en el cuarto trimestre de 2025 (91,165 millones de pesos de un PIB manufacturero de más de 5.1 billones). ⁶

Eso no es un accidente de productividad. Coincide con la entrada masiva de hilo, tela y ropa asiática, primero a precio legal imbatible y después por un mercado paralelo que desborda a la producción nacional.

Empleo grande, formalidad chica, déficit estructural

La cadena sigue siendo laboralmente densa: 1.1 o 1.2 millones de personas, con cerca de 70% de mujeres en varios eslabones. El empleo formal que paga IMSS es otra historia: 444 mil en marzo de 2020 y cerca de 380 mil hacia 2024. La confección concentra menos de dos tercios de esa formalidad. En una década se han perdido decenas de miles de plazas formales; en episodios recientes se habló de 70 mil a 95 mil por contrabando técnico y prácticas desleales. ⁷

En 2025 las exportaciones del binomio textil-confección fueron 7,664 millones de dólares y las importaciones 13,271: un déficit de 5,607 millones. El 92% de lo que México vende se va a Estados Unidos. Lo que entra viene sobre todo de China, Estados Unidos, Vietnam y Bangladesh. China concentra cerca de 37% de la confección importada. ⁸

El 95.6% de los establecimientos son micros y generan apenas 5.7% de la producción. Los grandes —0.2% o poco más— concentran más de la mitad del personal y más del 80% de la producción bruta. El mapa real no es “cientos de miles de fábricas compitiendo”. Es un núcleo formal pequeño y un océano de talleres en la orilla, o del todo fuera, de la ley.

El mercado ilegal ya no es un complemento: es el mercado.

La producción nacional no compite contra “Asia” en abstracto. Compite contra mercancía subvaluada, triangulada, desviada de IMMEX y recintos fiscalizados, o de contrabando bronco.

Canaintex estima el contrabando de ropa en 150 mil millones de pesos. En tianguis y ambulantaje, siete de cada diez prendas serían ilegales; hace una década era la mitad. En el más reciente Mundial de futbol se produjeron 4 millones de playeras oficiales y siete de cada diez que se vendieron eran ilegales. Otras voces del sector han dicho que tres de cada cinco prendas del país son ilegales y que el contrabando técnico ha desplazado hasta 60% del mercado nacional. ⁹

El diagnóstico no es de 2024. Hacia 2004 ya se partía un mercado de ropa de 16 mil millones de dólares así: 60% contrabando, 20% importación legal, 20% producción nacional. ¹⁰

 La proporción no es nueva. Lo nuevo es la escala y el mecanismo: de contrabando bronco a IMMEX y recintos. El mercado ilegal es la forma constante del piso de venta en los comercios desde que China entró a la OMC y México no cerró la aduana. Y tampoco cuando entró al acuerdo transpacífico y Vietnam vino a dar la puntilla.

No hay “más diseño” ni “más nearshoring” que sobreviva si el piso de precios lo pone una playera que no pagó arancel, IVA, IMSS ni norma ambiental. Cuando se restringió el producto terminado vía IMMEX, el flujo se fue a recintos fiscalizados: de 3.5 millones a 25.5 millones de prendas en un año. Gran parte no se transformó ni se reexportó: se quedó adentro. El precio promedio de importación se cayó por debajo de costos internacionales mínimos. Eso no es eficiencia china. Es subvaluación. ¹¹

No es solo el contrabandista de frontera

Si queremos avanzar y salvar la industria hay que abandonar la fábula de “la industria honesta contra el chino ilegal”. Una parte de industriales, comercializadores y cadenas importa producto subvaluado o de contrabando técnico, le cambia etiqueta, lo mezcla con producción local y lo vende como nacional o de marca. El fraude IMMEX —simular exportación y desviar al mercado interno— involucró a empresas del sector y a agencias aduanales. Se han citado fraudes fiscales de miles de millones y cancelaciones de patentes.

Detrás de buena parte de la evasión no está solo el ambulante. Están grandes contribuyentes en colusión con agentes y funcionarios. La mercancía asiática atraviesa un sistema mexicano dispuesto a dejarla pasar.

La informalidad completa el cuadro. Un estudio del INEGI con la Canaive halló que 85.4% de 102,388 establecimientos del vestido eran informales y tan solo el 14.6% era formal. En Puebla y Tlaxcala se ha hablado de 65% de informalidad. Informes diversos suben la informalidad de indumentaria por encima de 80%. ¹²

Eso no es “costumbre de taller chico”. Es un régimen: venta sin factura, incluso en puntos que se presentan como formales; IMSS inexistente o simulado; tomas ilegales de luz y agua; tintorería y acabados que descargan su suciedad como si el río fuera su planta de tratamiento. Las empresas que trabajan de verdad dentro de la ley son pocas: exportadores T-MEC, IMMEX serio, empresas grandes de hilatura, mezclilla y tejidos plano y de punto. El resto opera con un pie dentro y otro fuera. Mientras eso no se diga, estamos subsidiando a quienes son parte de la destrucción de la industria. Una industria que si es formal se ve impactada por los incrementos salariales y próximamente reducción de horas y se enfrenta a la informalidad que no se ve afectada por estos cambios.

Las cámaras no son la industria

El gobierno no habla con “el sector textil”. Habla con las cámaras. La Cámara Nacional de la Industria Textil y la Cámara Nacional de la Industria del Vestido son las interlocutoras: se sientan con Economía, Aduanas, SAT e incluso a Presidencia. De ahí salen comunicados, cifras de contrabando, propuestas de arancel, compras públicas y el cuento de una industria asediada por Asia. Ese relato tiene pedazos verdaderos, pero también es un filtro de voces.

Una cámara no representa a un millón de personas ocupadas en taller, ni al micro que cose sin RFC, ni a todas las plantas formales. En realidad, son “clubes de Toby” que representan a quien paga cuota, llega a la asamblea y ocupa la mesa. En una cadena de microempresas y de vestido informal, esa mesa está sesgada hacia arriba: grupos integrados, marcas, comercializadores con anaquel y exportadores que sí cumplen yarn forward. Eso de que las cámaras cuidan “a la industria” se volvió, con demasiada frecuencia, cuidar el interés de algunos cuantos de quienes las manejan.

Se pide aranceles para el contenedor chino, sello Hecho en México, que el gobierno compre nacional y que se persiga el tianguis. Se calla, o se menciona en voz baja, que una parte de los propios afiliados importa tela o prenda subvaluada y la vende como mexicana; que una buena parte de la comercialización “formal” mueve sus ventas sin factura; que tintorerías del mismo ecosistema descargan sus aguas sin permiso. El ambulante es el chivo visible. El socio con RFC y discurso de legalidad es más difícil de señalar porque está en la foto, compartiendo con autoridades, del boletín institucional.

No es “todos los industriales”. Es un doble tablero dentro del mismo padrón. Hay empresas que exportan con origen regional, pagan IMSS, necesitan aduana seria y que son enormemente afectados por la distonía de la industria, supuestamente formal, que provocan sus pares. Y hay empresas —a veces la misma razón social, a veces una filial, a veces el comercializador de al lado— que viven del precio que solo existe si alguien no pagó IGI, IVA, nómina y servicios públicos; que su único costo adicional es la mordida a autoridades inescrupulosas en toda la cadena. Cuando esas voces se incrustan en la cámara, el gremio habla con dos bocas. Hacia afuera: legalidad, contenido nacional, salvemos empleos. Hacia adentro: el precio se construye con lo que convenga al margen, aunque este fuera de la ley.

El Estado que toma a las cámaras como único termómetro diseña mal sus políticas públicas. Arancel con quien protesta sobre Asia, sin inspeccionar la legalidad del protestante, no es más que un “rescate” que ayuda a subsidiar a quien ya evadió, tranzó y corrompió. Y deja fuera a la parte rescatable —hilatura, tejido, acabado, tintorerías, paquete completo con trazabilidad— porque su demanda molesta a los interlocutores.

Las cámaras deben seguir en la mesa: tienen datos, plantas y convocatoria. No deben ser los únicos y de ninguna manera pueden tener veto.

Aduanas: la puerta donde se decide si hay industria

El cuello de botella no está en un decreto de aranceles. Está en las aduanas. El sector ha dicho, año tras año, que la corrupción textil de importación es abrumadora: contenedores que cruzan con mordida, clasificación incorrecta, declaraciones de valor de risa, triangulación vía Estados Unidos y Vietnam. No es rumor. Es método de negocio.

Cuando se refuerzan Manzanillo y Lázaro Cárdenas, el contrabando se corre a Chihuahua, Tijuana y Tamaulipas. Cuando se cierra un régimen, aparece otro. Sin consecuencia penal para importador, agente y funcionario, el arancel del 35% es un letrero. El producto ilegal no paga 35%. Paga la tarifa de la corrupción que es más barata que producir en México. El fisco también es víctima: evasión de IGI, DTA e IVA en miles de millones. El Estado no solo desprotege a la industria. Se desprotege a sí mismo y enriquece a corruptos y corruptores.

¿Por qué se hizo pequeña la industria?

  1. Apertura comercial sin disciplina aduanera (TLCAN y después T-MEC).
  2. Impacto chino post-2001, imbatible en commodity.
  3. Ruptura de la cadena: primero se importó tela, luego la prenda.
  4. IMMEX y recintos volteados hacia el mercado interno.
  5. Informalidad y autosabotaje empresarial.
  6. El acuerdo transpacífico que entró en vigor en 2018 y amarró al país en el comercio textil de Vietnam con tasa 0%.
  7. Botín de aduanas.
  8. Estancamiento tecnológico: pocas empresas con capacidad de inversión tecnológica.
  9. Interlocución gremial capturada: se oye a la cúpula, no a la cadena.

El T-MEC no es un plan industrial

El T-MEC sustituyó al TLCAN el 1 de julio de 2020. En textil no aflojó la regla: la apretó. El Capítulo 6 (Mercancías textiles y prendas de vestir) mantiene el yarn forward: el hilo debe hilarse en la región, la tela tejerse en la región y la prenda cortarse y ensamblarse en la región. No basta coser en México. Si el hilo es asiático, la prenda no es originaria. También deben ser originarios el hilo de coser, la tela de bolsillo, los elásticos y la tela impregnada o recubierta. Hay una válvula: fibras o hilados no originarios hasta 10% del peso de la mercancía. Y una novedad menor: prendas hechas a mano, folclóricas, tradicionales o artesanales indígenas de la región pueden ir libres de arancel. El tratado endureció auditorías y visitas sorpresa contra fraude de origen, delito aduanero y evasión. ¹³

Esto puede verse, porque lo es, como una oportunidad, pero está el otro lado que no es de ninguna manera excepcional, la trampa. Es trampa para quien importa tela china, le pone etiqueta y quiere 0% al cruzar la frontera. El T-MEC puede sostener la exportación a Estados Unidos —tejido de punto, mezclilla, paquete completo, no tejidos, técnicos— si hay origen real. No puede, por sí mismo, recuperar el espacio en los anaqueles mexicanos.

El consumidor interno no compra con regla de origen, compra el precio de la prenda que no pagó impuesto. El patriotismo y la intención hacia el Hecho en México acaba donde el precio empieza.

Una propuesta de solución: no más programas, sí un Comisionado de la cadena.

Crear, por decreto presidencial y buscando transexenalidad, un Comisionado Nacional de la Cadena Fibra-Textil-Vestido, con rango de subsecretario o comisionado, adscripción a Presidencia o a un gabinete de seguridad económica, con autoridad de coordinación sobre:

  • Aduanas: perfiles de riesgo en capítulos 50 a 63, precios de referencia, revisión física de alto riesgo, rotación de personal, responsabilidad solidaria del agente; origen con trazabilidad de hilo, no de “tela comprada en la región”; verificación en planta; visitas sorpresa que el T-MEC ya faculta.
  • SAT: pedimento contra factura interna; baja inmediata de certificados si lo temporal se vuelve definitivo; cobro a quien vende sin trazabilidad. Ambulantaje.
  • Economía: aranceles atados a contenido nacional verificable; IMMEX solo para quien transforme; compras públicas con 65% nacional como piso.
  • IMSS y STPS: empadronamiento e inspección en Puebla, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Coahuila, Baja California.
  • Profepa y Conagua: acabados y lavanderías bajo puntual cumplimiento.
  • Fiscalías: contrabando bronco como delito económico de alto impacto.
  • CFE y organismos de agua: corte a tomas ilegales.

El Comisionado no sustituye a esas instituciones. Las obliga a un tablero único, publicado cada 90 días: contenedores retenidos, valor declarado versus precio internacional, origen de hilo versus pedimento, empleos formales, facturación interna, capacidad utilizada. Si una aduana no cuadra, se interviene la aduana. Propone y coordina soluciones. Es el “policía” que usa los dientes de las instituciones a quienes exige compromisos y exhibe en sus fallas y corrupción.

Las cámaras consultan, incluso propones; no validan el tablero, al igual que todos los grupos involucrados e interesados. Todos tienen asiento y voz en la mesa de consultas. No tienen lápiz que modifique las cifras ni veto sobre la inspección de sus afiliados. Quien hable de legalidad y opere en la orilla queda expuesto por datos, no por títulos ni canonjías heredadas o históricas. Porque hay que barrer, hay mucho que barrer.

Un rescate de la industria textil que solo castigue al ambulante y deje intacto al tramposo importador o comercializador con RFC es mera propaganda.

Qué no hay que esperar

Que el T-MEC, solo, reviva hilaturas. Que el nearshoring automotriz arrastre al textil. Que el consumidor “prefiera lo mexicano” mientras el precio legal es el doble. Que el gremio se autorregule cuando el gremio es parte del problema.

Conclusión:

La industria no murió, la estamos matando, por lo pronto ya se encogió: pasamos de que una de cada cuatro fábricas era textil, a mediados del siglo XX, a menos de dos de cada cien; de pilar industrial a un millón de ocupaciones precarias y unos 380 mil formales; de vestir al país a ver cómo 60% o más de lo que se pone la gente no pasó por una fábrica que pague impuestos. El golpe chino fue real. El golpe peor es casero: aduanas vendidas, exportación volteada hacia adentro, facturas que no existen, IMSS que no se paga, empresarios que importan aquello contra lo que protestan, y cámaras que a veces cuidan a quien las preside antes que a la cadena.

Es salvable. Hay plantas al 60-70% de capacidad, hay oficio y experiencia textil en el país, hay técnicos y hay práctica en paquete completo, y una geografía que aún vale para Estados Unidos si hay yarn forward de verdad. Nada de eso se activa si el precio lo pone el contenedor que cruzó con mordida.

Salvar al textil debe dejar de ser un lema de cámara a pasar a una decisión de Estado: un Comisionado con poder, aduana que deje de ser negocio, formalización obligatoria, origen verificable y sanción también a los propios. Sin eso, todo seguirá siendo diagnóstico.

***

Datos duros

De una de cada cuatro fábricas a menos de dos de cada cien.

Peso de la cadena en el PIB manufacturero (series no estrictamente homogénea porque a veces se incluye cuero)

PeriodoParticipación
Hacia 1910Primera manufactura del país
194029% del empleo industrial)
1950~25%
1960~17%
1970~12.5%
1980~10–13%
19935.6%
Inicios de los 2000~6.7% (último pico)
2010~3.5%
20231.9%
20251.75%
        Referencia        Cifra
Exportaciones vs.  importaciones 2025          7,664 / 13,271 mdd
  Destino de lo exportado          92% EE. UU.
  Empleo total vs. formal          ~1.1 millón / ~380 mil
       

Notas

  1. Gerardo Vera Muñoz y María Antonieta Monserrat Vera Muñoz, “La trayectoria tecnológica de la industria textil mexicana”, Frontera Norte, vol. 25, núm. 50, 2013, https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-73722013000200007. El artículo sitúa en 1940 cerca de 28.9% del empleo manufacturero y alrededor de 25% del valor.
  2. Vera Muñoz y Vera Muñoz, op. cit. (caída de 24.7% a 17.4% entre 1950 y 1960; 12.5% del PIB manufacturero en 1970). Las series de largo plazo no son estrictamente comparables por cambios de clasificador.
  3. Ibid. Modernización Nafinsa/Banco de México 1966-1975; ocupación textil de 78,300 (1960) a 42,593 (1970).
  4. Ibid. Paradigma de producción masiva, fibras químicas y paso a cadenas gobernadas por el comprador (CGCI).
  5. Ibid., sobre maquila, fragmentación de la CFTV e inserción en cadenas de comprador tras el TLCAN.
  6. Canaintex, Información estadística (cierre 2025 / actualización 2026), https://canaintex.org.mx/informacion-estadistica-mayo-2026/; INEGI, cuentas nacionales. El 6.7% de inicios de los 2000 aparece en análisis de Banorte citados por la prensa económica (p. ej. Debate, 2025). El 1.75% y los 91,165 mdp son de Canaintex para el 4T 2025.
  7. Canaintex, Información estadística, diciembre 2025 y boletines 2026; declaraciones de la presidencia de la cámara en El Economista y Milenio, marzo 2026.
  8. Canaintex, Información estadística 2025: exportaciones 7,664 mdd, importaciones 13,271 mdd, 92% a Estados Unidos.
  9. Estimaciones gremiales reiteradas por Canaintex (contrabando ~150 mil mdp; ilegalidad en tianguis). Tratarlas como orden de magnitud del propio sector, no como censo.
  10. Andrés Becerril, citado en Vera Muñoz y Vera Muñoz, op. cit.: mercado de ropa de 16 mil millones de dólares, 60% contrabando, 20% importación legal, 20% nacional (hacia 2004).
  11. Canaintex, sobre el salto de 3.5 a 25.5 millones de prendas en recintos fiscalizados (2024-2025), recogido en Milenio y El Economista, 2026.
  12. INEGI-Canaive, sobre informalidad en establecimientos del vestido; Canaive, declaraciones regionales Puebla-Tlaxcala.
  13. Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, Capítulo 6, “Mercancías textiles y prendas de vestir” (yarn forward, de minimis 10% / elastoméricos 7%, insumos visibles, verificaciones). Síntesis operativa en Perseverancia, “T-MEC en el sector textil”, https://perseverancia.mx/biblioteca-tecnica/1-tmec-en-el-sector-textil.html.
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4T, México, Socialismo

SOCIALISMO 2026

Del 4 al 7 de septiembre se celebra en Chicago la conferencia Socialism 2026, un encuentro anual de cuatro días que nos reúne a militantes, organizadores, autores y comunidades de izquierda de Estados Unidos y muchos otros países.
Socialism no es un congreso académico cerrado ni un mitin de un solo partido. Lo organiza Haymarket Books junto con decenas de organizaciones y publicaciones de izquierda. El formato es denso y participativo: más de un
centenar de charlas, talleres, debates, sesiones de estrategia y espacios de encuentro.
Hay mesas sobre política, historia de la clase trabajadora, abolicionismo, justicia migrante, liberación indígena, las guerras actuales, sindicalismo, feminismo y las discusiones estratégicas del momento.
Entre quienes aparecen en el programa de este año figuran voces como Angela Y. Davis, Ruth Wilson Gilmore, Hasan Piker y muchos más, además de colectivos locales y representantes de partidos y organizaciones de diversas partes del mundo.
Esta edición se da, además, en un clima político distinto al de otros años, muy interesante porque Estados
Unidos, país sede, vive el segundo mandato de Donald Trump, un presidente caótico que parece aterrorizado ante
cualquier cosa que suene a socialismo. Para él, la palabra no es un horizonte de igualdad o de poder popular: es un espantajo que usa para descalificar sindicatos, programas sociales, protestas, migrantes, periodistas y hasta
rivales que no tienen nada que ver con una tradición socialista.
En esa paranoia, Chicago se llena precisamente de gente que no pedimos permiso para nombrarnos de izquierda,
discutir estrategia y organizarnos a la vista de todos.
El contraste es casi teatral: mientras la Casa Blanca convierte “socialismo” en insulto de campaña, miles de personas nos reunimos a tomar la palabra en serio.
Para mí no es un evento más. Es una cita anual a la que he acudido en los últimos años, a veces escuchando, a
veces hablando, a veces exponiendo y por lo general discutiendo y burlando de la derecha en el mundo. Cada septiembre vuelvo a Chicago con la misma mezcla de cansancio de viaje y expectativa: reencontrar caras conocidas, escuchar debates que no caben en las redes, participar en talleres prácticos y salir con la sensación
de que la izquierda no es solo una red de indignación, sino gente que organiza, discute y se equivoca en voz alta.
En esas ediciones anteriores aprendí tanto en los pasillos como en las salas: contactos, lecturas, tensiones
internas del movimiento y, sobre todo, la costumbre de pensarnos en común. Lo que hace particular a Socialism es precisamente esa densidad. No se trata solo de “estar de acuerdo”,se trata de discutir y argumentar.
En 2026 el acento vuelve a estar en lo urgente: cómo reconstruir alianzas, cómo organizar desde abajo y cómo conectar esfuerzos que a menudo se viven por separado.Hacerlo bajo un gobierno que ve en cualquier gesto colectivo un fantasma ideológico no es un detalle de calendario. Es el contexto.La conferencia no se celebra a pesar de ese miedo presidencial; se celebra en medio de él.
Después de cinco años seguidos, ya sé de qué va, uno sale con la cabeza llena de nuevas ideas y la maleta llena de documentos y libros.
Para quienes, como yo, hemos hecho de este encuentro una costumbre de septiembre, Chicago no es un destino turístico, más bien un punto de reunión: cuatro días para pensar en voz alta, discutir sin adornos y recordar por qué vale la pena volver, especialmente cuando el poder en Washington se estremece apenas escucha la palabra
socialismo y la derecha mexicana implora una intervención.

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The Capitol of Justice building under dark stormy skies with lightning and rain, illuminated by a beam of sunlight
Estados Unidos, Fascismo

Fascismo en Estados Unidos: ¿Realidad o Exageración?

 Las cosas por su nombre, fascismo en ciernes. (Columna de enero de 2026)

Cuando se habla de los vocablos o expresiones en la ideología política; cuando se exagera en los enunciados de la confrontación política, surgen, muchas veces -de manera exagerada insisto- los términos fascismo, comunismo, libertarismo, liberalismo, progresismo, conservadurismo y un largo etcétera.

No hay términos absolutos, en su concepción hay elementos que se entremezclan de un lado al otro del espectro político, y, sobre todo, hay una trampa de lenguaje del que se abusa cada vez más. Díganme si no el uso que se le da a la palabra libertad o democracia por tan distintos signos políticos.

Hoy me quiero referir a uno de esos términos, fascismo.

Leo en muchos medios y escucho análisis que se refieren al gobierno de Estados Unidos como un país camino al fascismo o que su presidente reúne las características para denominarlo así.

No conviene a nadie utilizar términos si no se ajustan a un modelo con sustento histórico y sociológico. No confundamos la diferencia política o la oposición a ciertos temas, por ejemplo, si hay oposición al aborto legal o si se prefiere un estado confesional no deriva necesariamente en un fascismo. Pueden ser elementos de un estado fascista pero el entorno a revisar es mucho más amplio.

Podemos empezar hablando de lo que sí es el gobierno del Sr. Trump: Definitivamente, es, por lo menos, un régimen patrimonialista en el que el Estado es considerado su propiedad personal y de su familia, eso sí lo es. Esto es una “forma de gobernar”, fea sucia, repugnante inclusive, pero por sí sola no lo hace fascista. Aquí hablamos de un líder que se apropia de todo lo que está a su alcance -y permite que su familia y allegados lo hagan- pero no plantea una agenda específica de gobierno.

En contraste el fascismo es ideológico, agresivo y encarna violencia.

Sigamos para ver qué más hace ese gobierno.

Lo que inició como una propuesta de modelar un gobierno con una forma de gastar distinto, a lo largo de un año se ha ido convirtiendo en uno que exige para sí y toma o arrebata de manera ilimitada el poder, un poder que no pasa por urnas sino por decretos y medidas de coerción y chantaje hacia quienes no piensan como él.

El gobierno de Estados Unidos bajo el trumpismo, devino en pocos meses en un modelo de absoluta ideología expancionista y nacionalista; con lo primero se asegura territorios y recursos, con lo segundo se plantea la supremacía racial en la que considera que el “blanco” es el dueño del país y del mundo.

Y así nos vamos acercando a lo que es el fascismo.

En el origen de Estados Unidos, hace apenas unos 250 años, quienes se conocen como sus padres fundadores: Madison, Jefferson, Hamilton, Franklin, Washington, se refirieron a las virtudes de la agenda política que guiaría a su país, entre ellas: civilidad, tolerancia, espíritu cívico, paciencia, decencia y planteaban un no rotundo al resentimiento, miedo, arbitrariedad., glorificación de la violencia.

Más allá del análisis que se pueda hacer de ese país en su devenir, lo que también podemos decir del momento actual es que es un gobierno que glorifica la violencia, la tortura, el golpeteo, la pérdida de libertades. Los hechos ahí están, los asesinatos de civiles a cargo de ese gobierno, el maltrato y desprecio al opositor no son cosa de todos los días bajo la gobernanza patológica del Sr. Trump.

Así como la pérdida de la decencia y tolerancia, la reivindicación de la violencia no es anecdótica, es forma consustancial del fascismo. La deshumanización por raza, condición económica y de salud, son elementos claros de un modelo fascista.

En noviembre de este año hay elecciones de medio término en ese país, renuevan el congreso y un tercio del Senado, todo indica que el gobierno trumpista perdería la mayoría con que hoy cuenta. ¿Qué sigue? Obviamente la amenaza de impedir esas elecciones. Y no de palabra, sino en los hechos, ya se están moviendo los distritos electorales para dar preferencia a votantes “blancos y de derecha”. Este ataque a la democracia electoral es sustento del fascismo.

Las agresiones territoriales en el extranjero, los recientes hechos en Venezuela, las amenazas sobre Groenlandia, Cuba, Irán y quienes se le ocurra, no son más que medidas autoritarias que irrespetan las leyes internacionales y las alianzas que ese país había construido. Ese rompimiento y ese irrespeto al marco legal internacional, son elementos del fascismo.

Las medidas de coerción a través de la amenaza de aranceles, el alejamiento y ataque a los países de Europa y el acercamiento con gobiernos populistas como Argentina, El Salvador, Hungría y de todos los partidos políticos de extrema derecha del mundo, son clara señal del rumbo.

Los cambios en el modelo de ciudadanía para redefinir quién sí es ciudadano y quienes no reúne características de “pureza” acorde con la visión del que dice que ciudadano vale más qué otros es un camino a que tenganmos una definición de lo que representa este gobierno.

Hablar de los cristianos de alta valía frente a los inmigrantes (porque confunde términos también) de los shithole countries, países de mierda.

La toma de museos y centros culturales para quitar la memoria histórica que se refiere a la esclavitud.

El uso de mafias legalizadas para intimidar ciudadanos, ICE por ejemplo.

Cambiar todos estos modelos de relación social y de relación entre gobierno y ciudadanos, no solo es autoritario sino otro peldaño de lo que significa fascismo.

Cuando se acaba la negociación entre intereses facciones, y partidos; cuando se gobierna desde el apoyo de élites y no de sociedad y ciudadanos, la señal está dada.

El gobierno del Sr. Trump es un gobierno fascista.

¿Estados Unidos lo es? No, por lo menos no todavía, porque los estados, el poder Judicial y algunos medios aún tienen la capacidad, poca, de contrarrestar la usurpación a la que hoy está sometido el pueblo estadounidense. En los próximos meses veremos si tienen la fortaleza para aguantar el impacto al que someterán a la estructura electoral de ese país.

Por lo anterior, todos los datos indican que sí, que es un gobierno fascista y ese gobierno es nuestro vecino y principal socio comercial.

En México tenemos que preocuparnos porque el fascismo se esparce y se acompaña de ciudadanos que se alimentan y reúnen características como las que aquí he mencionado: racismo, clasismo, violencia, irrespeto a la ley, fraude electoral etc.

¿En quienes están pensando? Sí, en esos, de esos hay que cuidarnos.

Me preocupa que cualquier disparate de ese presidente, ya se asume con pasmosa facilidad, ni los gobiernos de Europa ni muchos de América han sabido poner un alto a lo que se está gestando.

No están las cosas para sutilezas así que hay que hablar y decir las cosas por su nombre.

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4T, México

Adiós y gracias.

La última y nos vamos.

Esta columna, la última en este tramo histórico, pude no haberla escrito, ya todo está dicho, las cartas, desde hace tiempo, están sobre la mesa y cada quien conoce el juego que construyó. México es un país distinto al de hace 6 años, evolucionó bajo un proyecto disruptivo y transformador que modificó formas esenciales de gobierno, de cultura y de sociedad.  Esta columna la escribo porque es necesario explicar dos palabras: Adiós y Gracias.

Hay varios adioses de qué hablar, empecemos por el principio (frase que no dice nada y dice todo):

Adiós Presidente. Llegó la hora de su partida, el martes le regresamos la libertad de su tiempo y espacio que tuvo a bien darnos durante seis años. Cuando empezó su gobierno usted dijo que cuando terminara su sexenio se retiraría de la vida pública y regresaría a su pueblo. Sus malquerientes han dicho, no una, sino mil veces, que usted se reelegiría y que se convertiría en el nuevo dictador del país, en esta apreciación fallaron también, como lo han hecho en cada una de sus hipótesis sobre su gobierno y sus políticas. Deben estar comiéndose las uñas en estas últimas horas para que les cumpla el fario y no queden -una vez más- en el ridículo de no haberle atinado a nada.

Pero, así como dicen una cosa, dicen la otra; precisamente la opuesta, sin darse cuenta de la contradicción permanente en que ha transcurrido la vida sexenal oposicionista. No se irá porque es dictador, pero se va porque ya ellos le ordenan que se vaya. Y así, con eso de que les gusta endiosarlo cuál mesías krauziano, “In saecula saeculorum”

Decir adiós es esencialmente una despedida, una que hay que hacer ahora que se retira; para mí y sé que para muchos más, decirlo es algo hondamente nostálgico, implica por necesidad que hay que asumir la conciencia de que no estará; significa que pensar en el compañero Andrés Manuel será pensar en el silencio y la ausencia. Pero esa ausencia será para quienes nos quedamos satisfechos con su trabajo, para usted es la tranquilidad del retiro después de la tarea cumplida.

Adiós también a su estilo de gobierno, ese que rompió los esquemas tradicionales del boato y la ostentación; y si dejo de personalizar lo que me significa decirle adiós, me quedo con esto: se va una forma de plantarle cara a quienes desean que le vaya mal a este país; una forma de ponerles un espejo al frente que refleja su miseria clasista.

Gracias, es la otra palabra de la que hay que hablar, cuando Octavio Paz recibió el premio nobel en 1990 inició diciendo lo siguiente: “Comienzo con una palabra que todos los hombres, desde que el hombre es hombre, han proferido: gracias. Es una palabra que tiene equivalentes en todas las lenguas. Y en todas es rica la gama de significados…”

Gracias por el resultado de su trabajo, por haber sacado de la pobreza a millones de mexicanos, por haber logrado disminuir la desigualdad; con esas dos cosas sería suficiente para que se retire con el agradecimiento público, sin embargo, hay mucho más, resalto la revolución que sus políticas provocaron en el reparto de la riqueza nacional, logró lo que decían que no se podía al modificar la distribución de los recursos públicos.

Le agradezco también por “aguantar vara” de los que no le (nos) quieren, de los que evaden impuestos creyendo que es la forma «inteligente» de hacer negocios; de los que en los sexenios anteriores  se sirvieron con la cuchara grande de los presupuestos públicos y se llenaron de riquezas y concesiones; de los que venden su pluma para, en su “libertad de expresión”, decir o callar lo que el que les paga ordena; de los más papistas que el papa; de los más españolistas que el Cid campeador; de los vendepatrias en general que prefieren que las empresas públicas se transfieran al extranjero; de los whitexicans, wanabis y demás fauna.

Por mi parte, también yo digo adiós, esta es mi última columna; con esta concluyo mi comunicación semanal de manera escrita en mi blog https://dedogmasyrenuncias.com/ . Cuando inició este gobierno y entendiendo su origen y las vicisitudes a las que se enfrentaba, supe que, para mí, sería necesario hacer la crónica semanal de los temas y eventos que se presentarían. Sabía que nos encontrábamos acompañando a un modelo político y social que trascendería por sobre la historia de las últimas décadas del país, un esquema nuevo, radical, que “finalmente” ponía por delante el beneficio de las mayorías.  

La selección de las columnas más pertinentes y que en conjunto plantean lo que sucedió en este sexenio dieron forma al libro que acabo de publicar https://nonosllamenchairos.com/

Y también digo gracias, por la oportunidad de haber sido ciudadano partícipe de este movimiento transformador; por habérseme permitido estar de este lado de la historia, ese lado que piensa que México es grandioso y que tenemos los recursos para ser un mejor país, que sabe que no es que falte dinero sino que sobran neoliberales; que sabe que el mundo se rige por el poder económico de élites económicas con la fuerza suficiente para comprar gobernantes pero que hay un pequeño resquicio de dignidad y soberanía al que apelar y por el que luchar en todo momento para alejarnos de ello. Eso es lo que hizo este gobierno y esta es mi participación.

Leonard Cohen escribió: “A veces uno sabe de qué lado estar simplemente viendo quiénes están del otro lado”. Esta sacudida transformadora que vive el país nos llevó a situarnos de un lado o del otro, muchos, la mayoría del país -como lo hemos visto en los resultados electorales- bajo una politización que nos recuerda la historia, nos explica el presente y nos da fortalezas para el futuro; y los otros, los menos, los que derivado de su cerrazón, ingenuidad y clasismo han perdido de manera muy importante representación política, bajo una polarización que les enfrenta al otro, al que no piensa como ellos.

Si hay que hacer un corte de caja, un balance para saber si valió la pena la exclusión social, laboral y familiar- que muchos padecimos- por parte de esos menos a quienes somos más, la respuesta solo la tiene cada uno porque las consecuencias fueron de muchas magnitudes, violencia económica, psicológica o física; en mi caso para mí la respuesta es muy clara, sí, sí valió la pena. Muchas personas entendieron el cambio, entendieron sus virtudes y a pesar de no estar de acuerdo en poco o en mucho, respetaron el intercambio de ideas, permitieron el diálogo entre partes y se atrevieron a argumentar con el otro, a esos hay que agradecerles su acompañamiento. Hubo quienes optaron por la indiferencia, el apartamiento o el pleno agravio, a ellos también mi agradecimiento, me dieron una lección de vida, nadie sobró, pero también nadie faltó.

Y concluyo con las gracias a quienes han leído, compartido y comentado estas columnas, casi medio millón de lecturas, es muy satisfactorio haber conocido en redes sociales y en persona a grandes compañeras y compañeros en este movimiento que es de todos; incluso de los que no aceptan que sea de ellos pero que sí disfrutan de mejores ingresos, prestaciones y que van a formarse a recoger los apoyos sociales que este gobierno convirtió en derechos para todos y llevó a la Constitución.

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4T, Futuro, Morena, Partidos políticos

La MORENA del 2o piso

No está de más recordar que sólo en la coherencia se dignifica la política.

El ataque opositor (élites económicas, gobiernos extranjeros, empresas internacionales, iglesia católica, ultraderecha cosmopolita, mafias delincuenciales) representado en el PRI y PAN recrudecerá su guerra sucia para, tal y como lo hicieron durante el sexenio lopezobradorista, intentar afectar al nuevo sexenio que inicia en un par de semanas.  Corresponde al partido MORENA reforzarse para ser el apoyo y la contención a esa oposición; una manera de hacerlo es tener de presidenta a la mejor persona que pueda llevar a cabo la tarea. Luisa Maria Alcalde Luján levantó la mano, es ella la indicada.

El partido MORENA se convirtió en muy pocos años, en el más importante del país, no solo por los grandes triunfos que le permiten gobernar a la mayoría de los Estados y Congresos, por su mayoría en Cámara de Diputados y Senadores y por representar la presidencia más exitosa en resultados económicos y sociales de las últimas décadas. Sino también porque el partido es el promotor de un ideario transformador que logró permear en la mayoría de la sociedad.

El 22 de septiembre se convocó al Consejo Nacional de Morena a celebrar un nuevo Congreso Nacional para renovar al Comité Ejecutivo Nacional y revisar los documentos básicos y estatutos. Una vez concluido el trabajo del Consejo actual es fundamental que se renueve bajo la figura de una persona comprometida socialmente, preparada académicamente, formada desde las bases del movimiento y que acompañe en su compromiso el “segundo piso” de la llamada 4T.

Desconozco quien la propuso o si ella misma es quien lo hace, pero Maria Luisa Alcalde dijo que está interesada en ser la próxima presidenta de partido, me parece que considerando el momento político y social y el entorno que debe acompañar el segundo sexenio de esta Cuarta Transformación, su figura tiene un altísimo nivel de idoneidad:

¿Para qué sirven los Partidos y sobre todo qué importancia tienen en el sistema político mexicano? En el campo electoral los partidos políticos son los principales actores en la competencia del poder, electoralmente representan el modo de obtener mandato de gobierno a través de la votación. Los ciudadanos eligen a una o un candidato de un partido y con ello, con la suma de los votos, los partidos conforman sus grupos que accionan sus políticas y propuestas.

En el sistema mexicano, la lucha política cotidiana se ha establecido no de manera personalizada sino por la vía de partidos; son estos quienes proponen y promueven ideas que se pueden, o no, transformar en políticas públicas. Los partidos con su ideario y programa son primero, los candidatos después.

Más allá de que hayamos ganado de manera tan contundente, el camino que sigue no es fácil, la complejidad de gobierno que tendrá Claudia Sheinbaum y su equipo necesita el acompañamiento de un partido que no se desvíe en el facilismo y gatopardismo como cayó el otrora partido de izquierda PRD.

Luisa María Alcalde tiene la experiencia de gobierno dentro del movimiento morenista, cercana a López Obrador y su entorno, pero al mismo tiempo independiente por su preparación. Para un segundo piso de gobierno se requiere un segundo piso de partido, a mi entender ella es quien lo puede dirigir.

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2024, 4T, AMLO, México

Noticias de un sexenio.

No guardo rencor, pero tengo buena memoria.

A la hora de hablar sobre el resultado de las políticas públicas del sexenio lopezobradorista, bastaría un dato para su evaluación: hoy hay muchos millones menos de pobres que hace seis años. Porque ser pobre es una mierda, ser pobre es no tener posibilidad de cubrir tus necesidades básicas, tu comida, luz, techo, salud, educación para tus hijos. Hablar de pobreza es partir de no olvidar lo duro que es para quienes la sufren. Más allá de las carencias económicas hay que hablar de la angustia y medio en que se vive esta condición, una condición en la que además es muy posible que nadie, más que el que la vive, preste atención. Sí, no hay otra forma de decirlo, ser pobre es una mierda.

En los dos sexenios previos al actual, el de Calderón y el de Peña Nieto, el número de personas pobres en México creció en 15 millones, un promedio de 125,000 pobres más cada mes. Con datos de CONEVAL, en los primeros cuatro años de este sexenio, del 2018 al 2022, más de 5 millones de personas salieron de la pobreza (un promedio de cien mil personas por mes). El CONEVAL tendrá datos de los dos últimos años hasta el 2025, sin embargo, el Banco Mundial ya emitió su reporte llamado Macro Poverty Outlook en donde dice que la pobreza en México disminuyó durante el sexenio en 9.6 millones de personas. Una reducción de 8.6% respecto al inicio de este gobierno. De 35.7 millones de pobres a 26.1 millones.

Solo en este rubro, la comparación entre el resultado de los gobiernos previos a López Obrador y el suyo, nos hablan de un logro extraordinario; solo con este dato el presidente podría retirarse tranquilo a “La chingada” sabiendo que cumplió su objetivo.

“Por el bien de todos, primero los pobres”, ¿recuerdan quien lo dijo?

Pero además de lo anterior, que insisto en que ya es un dato extraordinario, hay más de donde definir qué tan bien lo hizo este presidente y si su modelo fue transformador.

  • Lo que se puede medir, los datos económicos: Disminuyó la pobreza laboral, en 2018 era del 41% y al 2º trimestre del 2024 iba en 35%; se evitó la devaluación del peso frente al dólar y durante gran parte del sexenio de hecho nuestra moneda se reevaluó; el endeudamiento público fue menor al de cualquier otro sexenio del periodo neoliberal; se incrementaron los salarios en un 113% al pasar de 88 pesos diarios en 2018 a 248 en 2024. La inversión extranjera directa fue mayor que la de cualquier otro periodo sexenal. El 71% de los hogares mexicanos reciben algún apoyo social.
  • La manera de comunicar: Antes de este sexenio la mayoría de la población se “informaba” a través de medios, periodistas y analistas que cobraban dinero a los gobiernos en turno para decir lo que estos quisieran decir, o no decir lo quisieran que no se dijera. López Obrador cambió el modelo, exhibió a todos esos periodistas y medios como los contumaces mentirosos que, a cambio de haberse hecho millonarios, vendieron sus plumas.

Ahora, en vez de eso, nuevos medios formales e informales se presentan diariamente a “La mañanera” y preguntan lo que consideran necesario. La libertad de expresión, como nunca se ejerce a plenitud. Las redes sociales ayudaron a que las fuentes de información de las que se alimenta la ciudadanía sean muchas e inmediatas. Se transformó el modelo de comunicación, se dice fácil pero su implicación es radical e irreversible.

  • El cambio en la sociedad: La polarización que significa la pobreza y la desigualdad (que es la única polarización de la que habría de preocuparse) fue cambiando con el paso de estos años a una politización derivada de que los mexicanos, en su mayoría, se sienten parte de un proyecto de Nación. La gestión de gobierno hizo recaer en el pueblo todas las decisiones, y ese “pueblo” optó por lo que le beneficia y no lo que requiere otros países, grandes corporaciones y élites mexicanas. Creo que esta transformación en la mentalidad y psicología de los mexicanos es el mayor triunfo del primer sexenio de la Cuarta Transformación.
  • La oposición: Se vio obligada a expresarse, ya sin tapujos, sobre su desprecio a las mayorías del país. A los pobres por pobres, a los morenos por morenos, a los que no somos como ellos por no serlo. Se sacó del closet al conservadurismo clasista que se escondía bajo el manto de izquierda progre; de wanabis a quienes no alcanza la quincena para pagar tarjetas de crédito; de whitexicans sin espejo; de estudiados en universidades de “élite” profundamente ignorantes. Tan se demuestra este punto que después de vestirse de rosa y pasear algunos sábados, sólo les alcanzó para tener de candidata a quien tuvieron, no se si eso sea el karma, o tan solo la respuesta del universo a su retrogradismo.

Por sus resultados, López Obrador es el mejor presidente en la época moderna, ¿fue perfecto? no, nadie esperaba que lo fuera. Y sin embargo supera por mucho a sus antecesores, no hay comparación posible entre los resultados que entrega al cierre de su sexenio con lo que representaron los anteriores. Es en los gobiernos anteriores donde el resumen es más pobreza, mayor desigualdad, menor obra pública, menor inversión, mayor devaluación, corrupción etc.

Al cierre sexenal, la encuestadora Demotecnia (de las Heras) dice que 8 de cada 10 encuestados creen que AMLO sí logro una transformación en el país.

La agudeza política del presidente radica en que construyó su gobierno de la mano de los ciudadanos, por eso fue invencible, por eso se retira después de que su partido y aliados hubieran ganado la mayoría de los gobiernos, congresos, senadurías, diputaciones y presidencia. Por eso la ciudadanía optó por una mujer como futura presidenta, porque esa politización de la que hablé antes dijo que quiere el segundo piso de la mano de alguien que comparte, desde su inicio, el proyecto de nación en el que hoy nos encontramos.

La oposición gusta de decir que ellos son mejores, por eso desprecia a quienes acompañamos a este mandato, se le olvida que, tanto por López Obrador como por Claudia Sheinbaum, votó la mayoría en todos los niveles educativos, y por género, y por edad, y por condición social y económica. Y no quieren ver que representamos un modelo exitoso y transformador. López Obrador cumplió, la oposición en su acostumbrado papel perdió todo lo que podía haber perdido, incluso la vergüenza.

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2024, 4T, México, Oposición

Paren el país, que se quieren bajar.

La derecha en México sufre de dos problemas crónicos, es hipócrita y es entreguista, por eso, moralmente, no puede triunfar.

México está viviendo un momento histórico (esto no lo pueden saber los rosados seguidores, no es apto para menores), nunca un partido había ganado –democráticamente- tanto en tan poco tiempo. Nunca se había ganado con tantos millones de votos, nunca tantos estados y municipios. La historia nos está pasando frente a nuestros ojos y una minoría no tiene la mínima conciencia de ello. ¡Estamos presenciando en tiempo real el derrumbe de un sistema podrido!

Esto es la Cuarta Transformación, después de los tres grandes movimientos de Independencia, Reforma y Revolución, vivimos este que sin balas pero con el apoyo de la mayoría del pueblo decide cambiar el sino y futuro al que el neoliberalismo nos había obligado.

Ya acabó el trámite de asignación de diputados y senadores plurinominales, como la simple aritmética explicó después del conteo de votos del 2 de junio, el Plan C va, el proyecto 4T cuenta con mayoría calificada en la Cámara de Diputados y a dos escaños de lo mismo en el Senado. Y sin embargo llevamos semanas de escuchar y leer en medios una supuesta duda por la interpretación que pudiera haber para que el reparto de curules y escaños no fuera la que indica la Constitución y las leyes secundarias.

¿Alguien, en su sano juicio y con un mínimo de decencia puede pensar que los jerarcas partidistas apoyados por los grandes (sic) abogados y asesores que les instruyen, desconocían que con la simple aplicación de la ley -que PRI y PAN modificaron a su conveniencia hace muchos años- el resultado indicaba que los partidos MORENA, PT y PV agrupados en coalición obtendrían el resultado que recién, en la sesión correspondiente, dictaminó el INE?

¡Porque la ley dice exactamente qué fórmula aplicar y cuántos diputados plurinominales les toca a cada partido!

No, lo que sucede es que fue un acto más en el circo opositor, uno más con los que entretiene a su electorado mientras éste gustoso se chupa el dedo. Esto ni empezó aquí, ni acaba aquí. Todas las mentiras a lo largo desde hace tantos con las que plantean que van ganando, que el triunfo está a su alcance y por lo tanto van manteniendo el suspenso de las encuestas y posteriormente de los resultados reales de cada una de las elecciones desde el 2018, hasta que se les cae el juego para pasar al siguiente.

Así fueron perdiendo estado tras estado, congreso tras congreso, municipio tras municipio, sin embargo si alguien viniera del futuro y leyera lo escrito en sus medios por sus columnistas y editorialistas, escucharan en radio y televisión las historias contadas por sus locutores y analistas, pensaría que se encontraba en un mundo al revés, en un México en donde la realidad no tiene nada que ver con lo que dijeron los medios de comunicación en los últimos años.

Como ejemplo con uno me basta: cerradas las casillas el 2 de junio la candidata de la derecha, la Sra. Xóchitl de las gelatinas les decía a sus chupadedos que según sus conteos había ganado; digamos que les dio “esperanza” a esas criaturas que –tal parece- no pueden vivir con realidades y verdades y no están preparadas para reconocer que son parte de la oposición más perdedora (el corrector cambió la palabra a pedorra, pero no, quise decir perdedora).

Ese contexto de burlarse permanentemente de sus votantes les sirvió para sacarlos a tomar el sol en marchas rosadas y para que en las mesas y corrillos se planteara como tema el ¿Qué irá a pasar con la sobrerrepresentación, se las dará el INE y seremos dictadura? La única sobrerrepresentación que hay es la del ruido y falsedades en los medios y la de los ingenuos que, por no reconocer que la ciudadanía los rechaza, se sorprenden a cada confirmación de resultados.

Seguirá la faramalla, ahora que saben que todas las propuestas de cambios constitucionales y de reformas a las legislaciones que fueron oferta de campaña y gobierno están a nuestro alcance, les corresponde la inventiva de nuevos espectáculos, uno ya en curso: el paro del PJF. Nuevas narrativas: traer a representantes de gobiernos a que nos espanten con el petate del muerto. Y así per secula seculorum, porque mientras haya politiqueros que se enriquecen administrando partidos -que aunque sean perdedores se enriquecen con dinero de los impuestos- y ciudadanos dispuestos a seguir siendo tratados como cándida carne de cañón, esto no acabará.

Estamos a pocas semanas de que acabe el primer gobierno de la Cuarta Transformación, el 1 de octubre inicia el segundo piso; no reconocer todo lo que ha cambiado México en estos 6 años sería también ingenuo (shhh, no le digan a los rosados), la normalización de la corrupción, el wanabismo y el clasismo disminuye pero no desaparece, sin embargo hoy se confronta con un espejo. La pobreza y desigualdad no desaparecen pero disminuyen.

México se mueve favorablemente a gran velocidad, no hay forma de que nos detengamos para que la derecha se baje, así que ahora les toca quedarse a ver cómo es que se gobierna desde la izquierda.

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4T, AMLO, Claudia

De lo que no hablamos

Se sabe que nos proponemos cambiar el sistema social, puesto que no hacemos misterio de ello. (Santiago Carrillo)

Más allá de los datos duros que tenemos para decir que hemos transcurrido uno de los mejores sexenios en la historia de los últimos cien años en México; los hechos, decisiones o ideas sembradas, la idea de que el sueño de muchos se convierte en realidad, la representación de que la esperanza sustituye a la sombra de la marginación y pobreza, es el logro más importante de este momento histórico.

Mucho se ha hablado de los resultados de gestión del primer gobierno de la llamada Cuarta Transformación, en la actualidad hay múltiples fuentes de las que se puede obtener amplia información válida y sustentada, la constatación de los datos públicos es sencilla de obtener; el espacio que queda para la oposición -negacionista del favorable saldo en casi todos los temas- es muy escaso; invariablemente los vemos, leemos y escuchamos caer en la especulación, la mentira y la desinformación para defender su idea de fracaso (como atributo del otro y no del propio) de este sexenio.

Como dijo el Rey Salomón: “Nada nuevo bajo el sol”; la infame narrativa continuará pero los datos son los datos, sin duda habrá que hacer un resumen antes del 30 de septiembre en que concluye el mandato del presidente López Obrador, será a manera de fe de hechos y para la memoria colectiva, sin embargo ese es otro cantar porque ahora a lo que va esta columna: lo que los datos duros no dicen y ha sucedido en estos 6 años.

El paradigma: No solo se cambió el concepto del significado de paradigma como tal, es decir se da un cambio de un paradigma existente o mecanicista (así son las cosas, así ha sido siempre y así será) a un nuevo paradigma en proceso de formación (una forma distinta de hacer las cosas, la historia explica cómo llegamos aquí, nada es para siempre).

No solo eso, además del cambio conceptual del paradigma o canon  –filosófico, intelectual-  en los hechos se modificó también el arquetipo preexistente en la política y sociedad mexicana, la forma y la idea en que se pensaba la realidad mexicana, pasamos del: así nos tocó, los mexicanos somos flojos, sucios e ignorantes y necesitamos la ayuda del hombre blanco europeo, el pobre es pobre porque quiere, etc. a: la situación mexicana en el 2018 se explica como heredera de las crisis históricas a que nos sometieron como Nación, particularmente la creada por las élites que irrumpieron en el neoliberalismo de los 6 gobiernos anteriores, y por lo tanto tiene una explicación y una solución que beneficia a las mayorías.

Los datos no cuantifican la cauda de ideas y conceptos que en la práctica se introdujeron como necesidades del estado mexicano y de los ciudadanos mexicanos (porque a veces es lo mismo pero no es igual) pero aquí algunos:

  • El intento de la prohibición del glifosato, el herbicida patentado por la empresa Monsanto en 1974 y clasificado por la Organización Mundial de la Salud como “posible cancerígeno”, (le dicen posible porque la OMS tiene que ser políticamente correcta para no lastimar a las grandes trasnacionales de los químicos y venenos que contaminan el planeta y enferma a la población) pero es cancerígeno y es tan solo un asunto de negocios (business is business). Un gobierno preocupado por la salud de los ciudadanos.
  • La prohibición de importación de productos agrícolas transgénicos –particularmente el maíz. Esta es una de esas luchas de Davides contra Goliaths porque es un enfrentamiento directo con las empresas estadounidenses productoras y México como segundo país comprador del –comprobado científicamente- peligroso producto. La oposición de grupos de interés mexicanos y despachos de abogados a esta prohibición es la más clara muestra de la traición a lo que debería ser importante para todos, la salud de la población. Un combate a las decisiones de otros países y empresas extranjeras que vulneran a México.
  • El desnudar a la intelectualidad y líderes de opinión que por décadas –al amparo de los billetes que les llenaban sus carteras- mintieron sobre la realidad de los hechos, las causas y consecuencias de las decisiones de gobierno. Aquellos que fueron ciegos a la venta de las empresas públicas y a las legislaciones que acotaban la soberanía nacional. Esos grupos de comunicación y sus caras públicas que aún hoy pululan en las pantallas y periódicos. Haberles exhibido como los farsantes de la comedia de rapiña que representan. Un gobierno que explica la mentira de la narrativa del PRI y PAN.
  • El exponer el modelo de evasión de impuestos con el que los “grandes y reconocidos” empresarios del país construyeron su riqueza. Un gobierno que se preocupa por los recursos que son de todos los mexicanos.
  • El potente símbolo de la venta del avión presidencial -con el que Felipe Calderón quiso embelesar a Enrique Peña Nieto y comprar así su silencio- como desprecio a la ostentosidad en que se conducía la “magnificencia gobernante”. Un gobierno que clama por la austeridad en el gasto público.
  • La desaparición del PRD como partido político: la idea de que decirse de izquierda siendo derechista, de coludirse con el rancio conservadurismo y las élites económicas de rapiña para legislar en contra del País, el entendimiento de que los partidos políticos pueden ser propiedad privada de un trío de chuchos que mantienen a un séquito de wanabis y reaccionarios de closet. Un gobierno que con sus hechos exhibió la hipocresía de los medias tintas.
  • El abrir el concepto de libertad de expresión en la mayor amplitud del término, incluso ante el libertinaje que se tomó la oposición de insultar como forma de expresar sus ideas políticas. Nunca como ahora la libertad de expresión es la herramienta consustancial con el ser ciudadano. Un gobierno en defensa de las libertades.
  • La cancelación del aeropuerto de Texcoco, como dice Jiménez Espriú en su libro La Cancelación: el pecado original de AMLO. Porque con ello marcó su territorio, dijo esto dije que haría y esto hago; se acabó con ese acto la preeminencia del poder económico por sobre el bienestar del país. Ante una obra mal concebida que ni financieramente, ni técnicamente y mucho menos ecológicamente, tenía viabilidad; se marcó el rumbo de una nueva manera de conducir el país. Un gobierno que dice que las decisiones las toma quien es elegido por el pueblo y no por las élites económicas.

Pero falta hablar de dos aspectos cruciales, contundentes de lo que significa el gobierno actual:

El primero es que sentó las bases para el futuro; hay un antes y un después claramente sustentado; México cambió de una manera que muchos pensamos podría suceder y que unos cuántos se niegan a reconocer. Un gobierno que nos prepara para el porvenir y que no se agota en su ciclo sexenal.

Y segundo y más importante, López Obrador tuvo la visión de hablar y conducirse con paridad de género en la política y haber provocado que una mujer sea nuestra próxima Presidenta (así, con A). Y esto es mucho, y esto México y la historia lo recordarán. Un gobierno para todas y todos.

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México

Relato matinal del desvestimiento.

A la Verónica de nuestra playa.

Oscuro y lechoso de alba y mar estática

en tanto dentelladas de oculto oleaje,

horadan largas piedras que inertes yacen

bajo pies escondidos de acariciarlas.

Sobre la piedra que quema, piedra y yo

sobre el agua la luna agotada y tú

duermes, los naranjas optan encender

brisas suaves de inaugurantes canículas.

Naturaleza trastornada que perturbante conmueve

en nocturnas tormentas de recio calor, agua y chamanes

como ayer todos los días, sutiles preparan la escurriente

luz que disimula suspiros de soplo rojo y aguafuertes

se tiende el sol y desnudamos emancipados anhelos

la oración matutina desvestimos sin guardar recelo

naciente contraluz que libre asoma penetrados cuerpos.

Amanece con lienzos teñidos que

inacabados dibujan largas puertas

recorren hasta el perfil de tu abertura

hasta estacionar su estruendo en tu cascada.

El arenal de cuerpos y caracoles

torcido sablón que cálido acompaña

al enjuagar de la piel nuestra salmuera

tu balanceante rabel en mi mirada.

La calle adoquinada transcurre descalza y luminosa

ruido y fuego, tendajones  que ofrendan hartas mercancías

pieles ardidas de color grana en pequeña indumentaria

bulla y luces oscuras adornan ruidosos danzarines

nocturnidad que antecede el ritmo de sensuales afines

ellas y  nosotros, fornicantes jácaras amorosas

con ellos corazón de la lujuriosa humedad del ponto.

Y tanto amanecer oscuro y en silencio.

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2024, AMLO, Destino, México

Ave de tempestades

«Me entenderás… cuando te duela el alma como a mí». Frida Kahlo.

Son variadas las interpretaciones al significado de un ave de tempestades, aparece en la mitología griega, romana y mesopotámica; a veces aparece como el que hace las tormentas y a veces como el que las apacigua. López Obrador cumple a la perfección el dual papel: hace las tormentas, altera el status quo con una frase, incluso con tan solo una palabra; trastoca las acostumbradas formas políticas, altera la usual teoría sobre gobernanza y, a la vez, con un gesto, una respuesta, una llamada o una decisión que hace pública, acomoda, sosiega y transforma sutil o radicalmente el México que le tocó gobernar.

En un mundo en que un genocida como Netanyahu es aplaudido por el Congreso estadounidense (y la derecha mexicana); un neo-fascista como Milei es enaltecido mientras, a ritmo de tango, acaba con el país que dirige (y la derecha mexicana sonríe); un presidente elegido democráticamente como Castillo es encarcelado y una golpista usurpadora como Dina Boluarte usurpa el mando (y la derecha mexicana mira para el otro lado); la élite económica -del que se dice el país más poderoso del mundo- decide que un anciano no puede competir en las elecciones pero que un delincuente convicto y racista sí (y la derecha mexicana asiente);  en medio de esta promiscuidad ideológica, tan propia del rapaz conservadurismo, López Obrador se impone como la calma en medio de la tormenta del nuevo orden global.

En una América en que la genuflexión de los presidentes mexicanos -en los seis sexenios neoliberales- al gobierno estadounidense fue la constante; en que la relación de México con los países de Centro y Sudamérica dependía de lo que autorizara el vecino del norte; la llegada al poder del macuspeño modificó, por una parte, la sumisión por soberanía y por la otra corrigió la displicencia por fraternidad bolivariana ** intentando que los gobiernos latinoamericanos encuentren incentivos de vecindad común.

En cinco líneas se cuenta fácil, pero la magnitud de lo sucedido en la relación mexicana con sus vecinos al norte y sur representa un diluvio como no se había visto desde el cardenismo y la expropiación petrolera. Tan solo con capear las tensiones del ascenso de China y el incipiente declive de Estados Unidos –ambos principales socios comerciales de la región y el segundo el más importante de México, ya es gran mérito. Nuestra ave de tempestad a su vez, se transformó en el alción, esa ave a la que se le atribuía el poder mágico de apaciguar las tormentas, López Obrador ordenó la relación entre unos y otros estableciendo límites acordes con el derecho internacional y dándole valor a la importancia que tiene la historia y la economía mexicana.

Y México avanzó a pesar de sus derechas.

En un México acostumbrado a que la desigualdad fuera vista como normalidad, y que la pobreza de tantos representara la frialdad de un número y la amoralidad de la derecha mexicana; llegó la tormenta lopezobradoriana para lanzar un misil “Por el bien de todos, primero los pobres”. Y en 6 años se comprobó que esa bala enorme llevaba no muerte y destrucción sino las bases de un mejor país.

Como resultado de la fuerza, dolor y sentido de esa frase, en promedio en este sexenio cada mes han salido de la pobreza cien mil mexicanos. Durante los dos sexenios previos, el del criminal Felipe Calderón y el del corrupto Peña Nieto, al revés del caso anterior, cada mes de esa docena de años se incrementó en cien mil el número de pobres. https://www.milenio.com/opinion/gerardo-esquivel/columna-gerardo-esquivel/cien-mil-pobres-menos-por-mes. Finalmente para México la calma llegó después de la tormenta.

Y México avanzó a pesar de sus derechas.

Y el brutal paradigma de muerte se transformó en “abrazos y no balazos”; seis años después se empiezan a ver los resultados, la ascendente curva de crimen se detuvo e inició su amaine.

Y México avanzó a pesar de sus derechas.

Después de los brutales ataques (sic) que la derecha mexicana recibió en este sexenio, esos duros soplidos que les arrojó el ave de tempestades que les dijo: fifís y corruptos y les provocó caer  en un llanto que no aún no acaba; México pasó de ser la economía 14 a la economía 12 del mundo, superando a España y Corea del Sur; los trabajadores mexicanos tuvieron el mayor incremento salarial en la historia; todos los ciudadanos se beneficiaron de políticas sociales (incluyendo a los que marchan rosa y después se forman en la fila de su pensión) y, México desplegó infraestructura como pocas veces se había visto antes: refinería, aeropuertos, carreteras, puentes, caminos, trenes, parques y desplegó con ello el futuro desarrollo de zonas del país que por décadas fueron dejadas de lado.

En un México en que el clasismo, el racismo y el wanabismo fueron el alimento de generaciones y que muchos grupos adoptaron (los peores y los más simples e ignorantes de su momento); nuestra tormentosa ave les arrojó la más poderosa arma que jamás ha existido, un espejo. Se los puso enfrente y lo que vieron es vergüenza, una rosada inmoralidad que les ubicó en el justo lugar al que pertenecen, el de la minoría perdedora que el 2 de junio les mostró su realidad.

Y sí México avanza a pesar de estas derechas, a pesar de otras aves.

México como el Ave fénix, que resurgió de las cenizas de aquella muerte que nos habían asignado; la derecha como Ave de mal agüero de la que hay que alejarse como de la roña. México frente a los Pájaros de cuenta, a los Pájaros nalgones, frente a los Zopilotes, Buitres y Chachalacas.

 Si fuera poesía, México es aquél del verso de Salvador Díaz Mirón:

Los claros timbres de que estoy ufano
Han de salir de la calumnia ilesos
Hay plumajes que cruzan el pantano
Y no se manchan… ¡Mi plumaje es de esos!

Si fuera poesía, a la derecha mexicana le va más esto de Thomas Macaulay:

“Su imaginación se parecía a las alas del avestruz. Le permitían correr, pero no volar”

Ya que hablamos de aves, López Obrador es una rara avis, una persona como él es muy difícil de encontrar, para México ha sido extraordinario tenerlo, para la oposición ha sido la tormenta que volcó sus sueños de realeza. Muchos (disfrazados de Barbies) no coincidirán con esto, con la extrordinariez que le atribuyo a AMLO; está bien que así sea, hay un dicho en Costa Rica que dice: “la miel no se hizo para los chanchos”. Qué van a entender de sentimiento y amor a México, qué van a entender del dolor de la pobreza.

Entre otras razones si no ¿Por qué Andrés Manuel es el 2º presidente mejor valorado del mundo? (https://pro.morningconsult.com/trackers/global-leader-approval); si no ¿por qué Andrés Manuel tiene más del 72% de aprobación en México en el promedio de todas las encuestas?  Incluyendo las de las encue$tadoras que no lo quieren y que daban a Xóchitl Gálvez como ganadora el 2 de junio (https://polls.mx/aprobacion-presidencial/). Nota: La más reciente encuesta de la casa Mendoza Blanco (que es de las más acertadas en sus encuestas previas a la elección) da una aprobación para el Presidente del 83%.

Porque no hay tantos tontos, tonto es quien no entiende a López Obrador y su presidencia; tonto es quien piensa que el pueblo es tonto.

** https://revistadecentroamerica.org/index.php/america-latina/55-america-latina-simon-bolivar-la-carta-de-jamaica-y-la-unidad-latinoamericana

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2024, Oposición, Partidos políticos, Políticos mexicanos, Resultados

La necia insensatez

Saber perder por la buena, es democrático, aunque duela en el alma.

Ganamos con 36 millones de votos y eso nos alcanza para el plan C, ese plan que les advertimos sucedería. Y ese plan y esa votación nos da para tener la mayoría que tendremos y que intentan robarse; pero así como no se pudieron robar la elección ante el tsunami ciudadano que barrió con su mareíta rosa; esta mayoría o sobrerrepresentación que le quieren llamar, nos da para la reforma judicial y todas las que proponga el partido y la presidenta. Prepárense para los próximos 6 años.

A la oposición le da el soponcio reconocer el tamaño de su derrota, buscan esforzadamente que no lo parezca, porque necesitan vender a sus seguidores  la idea de que no fue para tanto, que no perdieron tanto y que en una inexplicable nebulosa los votos y los resultados no son lo que son, no son lo que dicen, ni dos más dos es cuatro.

Tienen el cinismo de plantearles a sus rosados oyentes -como una posibilidad- la nulidad de la elección y si ya no se puede pues por lo menos que la distribución de diputados como resultado de los votos sea o aparente ser una mera sobrerrepresentación ilegal. 

Se repite lo que ya hemos vivido en estos 6 años anteriores, un discurso plagado de mentiras para satisfacer los oídos de quienes les escuchan, ellos mismos entre ellos mismos; ya sea por ingenuidad, por desinformación o por no aceptar su derrota, pero mantienen un grupo de incondicionales que continuará aceptando las palabras de los mismos líderes que les llevaron a la mayor derrota en la historia política en décadas.

Dos temas están en su agenda de este mes, hablemos de ellos:

Sobre la nulidad de la elección del 2 de junio, la Comisión especial del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación revisa el galimatías que le presentó pan, pri, prd, la señora Xóchitl, Alito, Marko y demás suma política, y su conclusión que ya adelantó en el proyecto que publicó es que de eso nada,  resolvió que el triunfo de Claudia Sheinbaum en la elección presidencial es válido. Y específicamente responde a sus dos “acusaciones” que:

-No es posible tener por acreditada la intervención sistemática y reiterada de parte del Presidente de la República en apoyo de una excandidata y en contra de otra”.

-Y se considera infundado que hubiera incidencia del crimen organizado o de sindicatos en la elección presidencial.

Entonces, si hoy hablo de esto no es porque todo el país y el mundo no sepamos que ganó Claudia Sheinbaum, sino porque a la grey opositora le siguen vendiendo espejitos que gustosos compran y sí se creen que la elección se pudiera anular. Así que en este primer asunto de la impugnación para lograr la nulidad de la elección, la oposición, en pocos días veremos que nos hace lo que el viento a Juárez.

En este tema como en el siguiente lo que hay es un enorme problema: la deshonestidad de los opinólogos de la Derecha y los medios comerciales que se prestan a su difusión.

El otro asunto en su lista de la semana, es el de la mentada sobrerrepresentación, aquí como en el anterior, si no hubiera las mentiras que se han dicho al respecto, como dicen los abogados no habría materia para la Litis. No podemos estar discutiendo un asunto que es muy claro en la Constitución: la forma en que se asignan los diputados plurinominales a los partidos, sin antes decirles a los comentaristas, teleintelectuales y opinólogos de la derecha que mienten, por ahí hay que empezar.

El lamento opositor más o menos dice así: ¡Nos quieren fregar con las reglas que nosotros pusimos! Estas reglas que están en la Constitución y en el Cofipe (Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales) están desde 1996 (aprobadas por la mayoría priista de aquel entonces) y el 2008 en que eliminaron la fracción que hablaba de coaliciones para dejarla en partidos.

Y con estas leyes hemos transcurrido todas las elecciones, la del 2009, la del 2012, la del 2015, la del 2018, la del 2021 y la recién pasada del 2024.

Pero como no pensaron que su desastre sería tan espantoso, pues todo bien; después del 2 de junio y al ver la minimización en que quedaron pero sobre todo, pretenden darle la vuelta pidiendo al INE (ese que no se toca)  que se viole la Constitución y que cambie las reglas que ha seguido en cada elección.

La constitución dice que los votos se reparten entre los partidos políticos, no en las coaliciones. Las reglas fueron puestas – para variar- en el periodo neoliberal entre PRI y PAN.

El presidente López Obrador y Morena propusieron una reforma electoral en 2022, lo que hubiera solventado entre otras cosas este asunto, pero hay que recordar que la Oposición de estos partidos y el extinto prd, organizaron su moratoria legislativa, esa que decía que no leerían ni oirían ni revisarían o votarían por cualquier asunto que se pretendiera legislar. Aquí está la consecuencia que ahora deben afrontar porque nos fuimos a la elección con las leyes plasmadas en la constitución (Art. 5), mismas leyes que ellos hicieron y ahora no les gustan.

La presión que están ejerciendo las elites -que aunque perdieron desearían seguir manejando el país- pidiendo que no se siga el orden constitucional los expone como lo que siempre se ha sabido que son: extremistas antidemocráticos. Pasan de aquel discurso de “la ley es la ley” al interprétese la ley a mi manera; pasan del INE no se toca, al INE cambia la forma de hacer las cosas en nuestro beneficio

Pronto en unas semanas más veremos como también en este caso nos harán lo que el viento a Juárez.

Porque se les dijo, en 6 años no quisieron colaborar, decidieron hacer moratoria legislativa, pues ahora no hace falta su colaboración, pasaron de que su razón de ser fuera el bloqueo a las iniciativas del gobierno actual, a la irrelevancia absoluta. Sus seguidores deberían entender lo que significa, pero lo que va a suceder es que la élite política opositora los seguirá mareando, insuflando de mentiras que irán cayendo una tras otra, y eso es posible porque:

Sí hay una sobrerrepresentación de la que hablar y parece que entre los rosas y sus jerarcas prefieren evitar.

La sobrerrepresentación de las voces de la derecha; tienen muy pocos votos y muchas voces; les alcanza para mentir y mantener un discurso de odio, uno que no altera la realidad pero que además de mantener en el engaño a su rebaño; mantiene el encono al que nos acostumbraron desde hace muchos años.

Es cuestión de revisar las televisoras, los radios y los periódicos; en su mayoría plagados de voces tan lejanas a las mayorías ganadoras y tan cercanas al billete. Por eso sobreviven, de eso se alimentan.

Y ahí es donde se enlaza la soga que aprieta el cuello de los opositores rosados, se alimentan de un mundo de mentiras que les ofrece un grupo de mentirosos; así conforman su realidad.

Preparémonos para los siguientes 6 años…

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Justicia, México, Moral pública, Poder, Traición

La justicia y su abuela la desalmada.

«No sospecho de nadie, pero desconfío de todos» Cantinflas.

El poder judicial mexicano está prostituido, cualquiera que tenga recursos suficientes para pagar las gratificaciones de jueces, magistrados y ministros puede resolver con prontitud –y en su beneficio- sus asuntos. La debacle neoliberal arrastró a uno de los poderes mexicanos al estercolero en que se encuentra; ya es muy tarde para corregirlo, es momento de reconstruirlo. Para eso se propuso el Plan C, para eso se ganó el Plan C, para eso los votos del 2 de junio.

Un México de justicia sólo puede construirse con más democracia, no con menos. Con instituciones al servicio de la sociedad y no de unos cuántos. Con ética en la función pública que le corresponde tutelar y no con absurdos legalismos que solo benefician a quienes la pueden pagar. El sistema de justicia en México debe cambiar, por necesidad histórica y por sobrevivencia del entramado social; el escenario actual tiene dos vías de futuro: una implosión (que no fue) que le obligara a renovarse y modificar su paradigma actual o la renovación por la vía democrática. La reforma de justicia hará lo segundo.

Se puede obviar, por conocida, hablar de la corrupción del poder judicial, no solo de los casos grandes y sonados sino los de la cotidianidad que afecta la vida de todos los ciudadanos. ¿Sí?

¿Se puede obviar a los jueces y magistrados que una vez que condenan en Estados Unidos a García Luna, aquí en México le devuelven las cuentas bancarias a su esposa? ¿Se puede obviar la actuación de jueces que defienden a las empresas extranjeras que saquean los recursos del país? ¿Se puede obviar a magistrados y ministros que defienden a delincuentes fiscales que adeudan decenas de millones de pesos a la Hacienda pública? ¿Se nos puede olvidar la exoneración de grandes capos narcotraficantes y políticos corruptos?

La respuesta a lo anterior es no, no porque precisamente esa forma de operar ha impactado en el desarrollo del país. Hoy, cualquiera que tenga para pagarlo, puede comprar la resolución de un juez, de un magistrado o un ministro. Es obvio decirlo porque es conocido pero es necesario decirlo para recordar el momento en el que estamos.

Se les dijo reiteradamente: las cosas no están bien, la justicia no puede estar al servicio del que puede pagar por un resultado a su modo; los capos, mafiosos, criminales, narcotraficantes, corruptos, pederastas y demás no pueden ser sujetos del contubernio con jueces y ministros; el amparo no debe servir como medida legaloide para evitar y retrasar obligaciones fiscales…

Y si no fuera suficiente, Norma Piña, la presidenta de la Corte decidió jugar a la política electoral – bajo la vista de los partidos y las élites opositoras que se lo permitieron-, tan solo por esa impúdica participación en aquella cena reunión de diciembre pasado (previo al proceso electoral) debió haber renunciado, la ofensa a su posición de Estado es tal que, a los primeros minutos de haberse ventilado ese cónclave a que convocó con Alejandro Moreno (Alito) y varios miembros del Tribunal Electoral debió haber renunciado a su cargo. Su sola presencia en aquella reunión explica, a manera de resumen, la descomposición de la justicia.

Lo aquí dicho nos habla muy someramente de la putrefacción del poder judicial, ese de los abogados panistas, ese de Fernández de Cevallos, ese de los despachos de abogados en componenda con jueces y ministros, ese que libera delincuentes porque le faltó una coma al expediente, ese acostumbrado a vender uno de los valores más importantes de cualquier sociedad: la justicia.

Y hay también toda una parte técnica, esa que dice que los jueces deben ser electos entre ciudadanos con perfiles idóneos, los abogados deben ser colegiados, las acciones de inconstitucionalidad deben darse por temas de fondo y no de forma. Las tareas de un nuevo modelo de justicia son muchas, y los que hoy están a cargo demostraron que no pudieron o no quisieron hacerlas o no tienen la dignidad necesaria. El Poder Judicial es el único que, a diferencia del Ejecutivo y el Legislativo, no se elige de manera democrática, los ministros de la Corte son propuestos por el Presidente.

La reforma judicial que se propone quiere modificar el status quo y va por más democracia; la iniciativa plantea que vayan a elección los cargos de ministros de la Suprema Corte, consejeros del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), magistrados del Tribunal Electoral federal, magistrados de circuito y jueces de distrito, unos 1.600 cargos judiciales irían a las urnas en elecciones a los que podrán postularse en junio de 2025 miles de abogados.

Se propone crear un órgano de administración judicial y un Tribunal de Disciplina Judicial con facultades para sancionar a todos los miembros de la judicatura, incluidos los ministros. Con facultades para investigar y sancionar a jueces por corrupción, tráfico de influencias, nepotismo, complicidad o encubrimiento de presuntos delincuentes, o cuando sus sentencias no se ajusten a principios de objetividad, imparcialidad, independencia, profesionalismo o excelencia.

Esta reforma busca además la austeridad en un Poder acostumbrado a servirse con la cuchara grande, hay que recordar que, violando la Constitución (de la que, se supone, son garantes) que dice: “Ningún servidor público podrá recibir remuneración, por el desempeño de su función, empleo, cargo o comisión, mayor a la establecida para el presidente de la República en el presupuesto correspondiente”. (Art. 127), la actual Corte representa uno de los Tribunales más costosos del mundo, los salarios de los ministros de la Corte no solo son superiores a los del Presidente sino que son superiores a los que ganan puestos similares en países como Reino Unido, Estados Unidos, Brasil, Chile y  España entre muchísimos otros.

Pero hay una ministra -de la que ya hablé antes https://sinlineamx.com/la-ministra-sentada/  porque a esta ralea se le huele desde lejos, se le adivina desde el primer momento- que hoy dice que mejor dialogar, que para qué cambiar, que así estamos bien, que le dejen sus fideicomisos y pensiones vitalicias, que les dejen seguir delinquiendo al amparo de la ley.

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4T, Oposición, Partidos políticos, Políticos mexicanos, PRI

Sí, que se reelija.

“Ladrones roban millones, y son grandes señorones.”

Alejandro Moreno (Alito), gobernador de Campeche de 2015 a 2019, cliente frecuente de las cirugías plásticas, acusado de malversación de fondos por más de 4000 millones de pesos es el presidente del PRI desde el 2019. Hace unos días organizó una asamblea en la que –junto con sus allegados- logró modificar los estatutos de su partido para permitir su reelección hasta el 2032.

 El 3 de julio de 2000, México amaneció con lo impensable hasta entonces: el PRI perdía el poder después de 71 años. A partir de ahí vino la decadencia para llegar al punto de insignificancia en el que se encuentra a partir del 3 de junio de 2024.

Muchos son los factores que contribuyen en el ocaso del otrora poderosísimo partido que gobernó México por más de 70 años. Se puede hablar del fracaso económico lopezportillista, del fascismo diazordacista y/o del entorno corruptor que desde el gobierno de Miguel Alemán en 1946 se estableció como forma vivencial de los políticos mexicanos. Pero si hay que destacar uno como el principal es –sin lugar a dudas- el hartazgo ciudadano por el modelo neoliberal que, en mancuerna con el PAN, lograron establecer en México a partir del gobierno de Miguel de la Madrid en 1982.

La historia de aquel PRI postrevolucionario, fundado por Plutarco Elías Calles como Partido Nacional Revolucionario (PNR), refundado por Lázaro Cárdenas como Partido de la Revolución Mexicana (PRM) y vuelto a refundar por Manuel Ávila Camacho como Partido Revolucionario Institucional (PRI) explica en parte el México moderno: hasta antes del neoliberalismo con aciertos en la creación de instituciones como IMSS, INFONAVIT e ISSSTE.

A partir del fundamentalismo de mercado -ese neoliberalismo del que se enamoró la camarilla de De la Madrid, Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto- la debacle nacional: crecimiento de la pobreza, desigualdad e inseguridad. Todo lo que tocó el neoliberalismo lo convirtió en podredumbre, las pocas mujeres y muchos hombres que participaron cogobernando ese modelo se corrompieron, con honrosas excepciones, hasta la médula, no hubo político pobre, como acuña el priista Hank, «político pobre es un pobre político» (Al hablar del priismo incluyo a Fox y Calderón porque aunque panistas mantuvieron el mismo modelo, y como bien se les dijo y repitió el presidente, ambos partidos son lo mismo (o expliquen si no a la botarga rosada como candidata de ambos institutos))

El mismo presidente Peña Nieto, en un arranque de sincero cinismo osó decir que la corrupción era un asunto cultural, proyectándose a sí mismo y a las élites políticas y económicas que le manejaban.

Detrás de la reforma a los estatutos priistas que impulsó Alito el reeleccionista, no hay alguna razón de peso, tan solo una razón del manejo y distribución de ¡12 mil millones de pesos! que se estima es lo que recibirá de financiamiento público el moribundo partido en los siguientes 8 años. Porque no importa que esté agonizando porque los dineros le llegarán, por supuesto, eso también pasará. Además que algunos mal pensados creemos que controlar el PRI y haberse otorgado una Senaduría para los próximos 6 años le da el fuero suficiente para evitar que la justicia le persiga. Pero como digo, eso es cosa de mal pensados, porque Don Alito no es que quiera echarse a la bolsa harta lana y tener fuero, simplemente tal vez, solo pretende beneficiar e iluminar con su sapiencia el destino nacional.

Eso sí, ese Alito, el que se quiere reelegir, tiene sus logros: desde que asumió la dirigencia nacional ha demostrado ser un original perdedor. Ha llevado al tricolor a la derrota en 11 gubernaturas, en 2021 perdió las gubernaturas de Sonora, Sinaloa, Zacatecas, San Luis Potosí, Tlaxcala, Colima y Campeche (del que él fue gobernador). En 2022 perdió Hidalgo y Oaxaca, y en 2023 el Estado de México. Gracias al PAN  hoy gobierna únicamente dos estados, en 2018 el PRI gobernaba 17.

Entre 2020 y 2023 el PRI perdió más de 650 mil afiliados. En la Cámara de Diputados, cuenta con tan solo 49 legisladores, 11 de mayoría relativa y 38 de representación proporcional, es decir el 9.8%. En el Senado de la República, el PRI solo tiene 9 de 128 escaños.

El pasado 2 de junio se completó el daño de su gestión: respecto a 2018, el partido pasó de nueve a 5 millones de votos en la elección presidencial.

Con esos logros el hombre se busca reelegir, con esos logros lo hará porque ha cooptado a la mayoría de aquellos que tienen derecho a voto. La purga de quienes se le oponen se ha dado de dos formas, la mera expulsión o la salida motu proprio de quienes saben que ese barco ya se hundió.

Alejandro Moreno, el reeleccionista, suma demandas y señalamientos por corrupción y enriquecimiento ilícito, desvío de recursos y violencia política de género. Son tantos los negativos que suma este dirigente del otrora importante partido, que sumado a su fracaso de gestión bien se puede afirmar que es  el político más fracasado y con mayores negativos en la vida política del país.

Si los priistas tienen a este dirigente es porque les resuena, les hace sentido, les identifica, si la oposición conservadora va de la mano -en esa malformación rosa- con este dirigente sucede lo mismo, les hace verse en su propio espejo, se ven tal cuál son.

Sí, que se reelija, mientras no haya una oposición pensante, decente y digna de un país como México, mientras los de rosa se sigan viendo el ombligo; es justo que su liderazgo sea ejercido por uno de los peores dirigentes partidistas de la historia.

En la 4T le extendemos nuestros parabienes al enterrador del PRI.

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2024, AMLO, México, Morena

Que 6 años no es nada…

“Pocos se imaginan cuánta tristeza fue necesaria para resucitar Cartago” (Flaubert). Cambien Cartago por México.

La revolución francesa incorporó un nuevo calendario, hoy podemos interpretar que no solo por la intención de medir el tiempo de otra forma, sino más bien como el inicio de un compendio histórico. El calendario de la 4T no inició en el 2018, se viene construyendo desde hace siglos, en él están presentes todos los momentos que nos trajeron al hoy, incluyendo -de manera resaltada- también la hipocresía del conservadurismo y su pretensión de heredarnos un porvenir de migajas; es necesaria la perspectiva amplia para no agotarnos en pequeños circunloquios porque esto apenas empieza, que 6 años no es nada.

Estamos frente a otra de las batallas más importantes de este sexenio –la conformación del Plan C y con ello la reforma al poder judicial- también del inicio de las decisiones fundamentales y formación de equipo de trabajo de la presidenta Sheinbaum pero, como si esto no fuera lo importante, por ahí andan algunos distraídos en quién ocupará una diputación plurinominal. Lo de Mayer, el plurinominal en cuestión, es un sapo a tragar, porque en política se tragan sapos, en la construcción de mayorías se tragan sapos que son necesarios para haber logrado lo que se obtuvo:

  • Se ganó la presidencia, las Cámaras de Diputados y Senadores, 7 de 9 gubernaturas, cientos de municipios y alcaldías. A pocos días de la elección estamos por aprobar la tan anhelada reforma de justicia y otros cambios constitucionales que promueve Claudia Sheinbaum como es la de pensiones a mujeres de 60 a 64 años y la de no reelección de diputados y alcaldes.
  • En la casa de enfrente, la derecha se encuentra en una extraña paradoja: mientras los partidos perdedores andan por los duelos, agravando su derrota con la traición a su propia causa, arrinconados en el desprecio de sus propios votantes hacen cuentas para saber para qué les alcanza el presupuesto que tendrán a partir de ahora -que se antoja  insuficiente para la horda de rapiñeros que pululan históricamente en esos institutos- a la vez que un ejercicio de catarsis que los lleva a mentarse la familia entera,  es divertido ver en que acabaron aunque es patético el papel con el que se dicen: tú eres un pillo, tú lo eres más. Así el PAN vs. el PAN, así el PRI vs. el PRI. Las victorias unen, las derrotas separan. Recordé el diálogo de la película de Benton de 1979, “Kramer vs. Kramer”: – ¡Te odio!
    – ¡Y yo a ti!
    – ¡Quiero a mi mamá!
    – Soy todo lo que tienes.

Por su parte, los medios de comunicación, lobistas y representantes de las podridas élites de este país, arrecian su guerra sucia ahora para robarse en tribunales lo que ganamos en la elección. Esa paradoja explica que por sobre los partidos están los titiriteros que no obstante la derrota de los primeros seguirán impulsando la ruindad, ergo, la guerra sucia se mantiene. ¿Y nosotros distrayéndonos con el bailarín que ya nos traicionó, que votó en contra de todas las reformas de la 4T, que insultó a los morenistas y que apoyó las marchas rosadas? Que nos sirva para lo que nos sirva y después él decidirá si jala la cadena de su excusado.

Si la suma de lo que ganamos más lo que quedó de ruinas en el congal que conformó el mareo rosa, no nos es suficiente para decirnos vamos bien, vamos muy bien, y que la dirigencia del partido hizo un gran trabajo; entonces hay un egocentrismo por parte de quienes prefieren ver tan solo para su propio interés. Hay una forma muy simple de verlo, ¿Qué teníamos hace 10 años, hace 6, hace 2 meses, el 3 de junio? Hacer ese recorrido puede abrir los ojos a más de uno que se solaza en la crítica de lo que –en este momento- no es sustantivo.

Tenemos que comprender lo sucedido en estos años de 4T para aprender la lección a manera de legado: unidos somos imparables, separados nos desgastan.

En 2018 recuperamos y le dimos sentido a lo que la sociedad había perdido, la orientación del ideario de la Independencia, la Reforma y sobre todo de la Revolución: que la sociedad fuera más igualitaria y se acotara a las élites que depredaron los recursos públicos. Recuperamos también la capacidad de encarnar la historia como aquella de los individuos y no la de las hazañas en abstracto. Eso, que en mi opinión es el mayor legado de López Obrador, resume el tamaño de sus hechos, de nuestros hechos.

Mientras escribía esta columna, recibí la columna del sociólogo y compañero nuestro en el movimiento cuatroteista, Germán Castro, https://losreporteros.mx/no-gracias-a-ti/; la sintonía con lo que yo pensaba también escribir hace necesaria que la comparta (tanto en el sentido de transmitir como de coincidir). Me parece concordamos en que es mucho lo que hemos hecho y avanzado pero añado también que es mucho más lo que nos falta por lograr.

No es momento de pensarnos en un presentismo indeterminado como el que la derecha pretende, sino continuar en la idea de la marcha continua hacia el futuro. Hay un pasado que nos destruyó, y ese pasado está ahí, cito al historiador Fernando Cuesta en su semblanza sobre el gran filósofo Walter Benjamin: “El don de encender en lo pasado la chispa de la esperanza solo le es dado al historiador perfectamente convencido de que ni siquiera los muertos estarán seguros si el enemigo vence. Y ese enemigo no ha cesado de vencer.”

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4T, México, Moral pública, Oposición, Periodistas

Letrinus y los 40 ladrones

“Cuando se descubrió que la información era negocio, la verdad dejó de ser importante”  (Kapuscinsky)

A lo largo de la historia de México han existido comunicadores serviles, algunos disfrazados de intelectuales y otros de periodistas; el sexenio que vivimos no solo no es excepción sino es la confirmación -en grado máximo- de que hablar del “cuarto poder” tiene vigencia y que el dinero se convirtió en la pluma que entinta gran parte de los medios de comunicación.

En una segunda parte de ejemplos de comunicadores que por su inopia intelectual (como en el caso Alazraki presentado la semana anterior), y su inopia ética como en esta ocasión sucede, podemos advertir con claridad cómo intervinieron y se convirtieron en copartícipes del descalabro de la derecha en las elecciones pasadas. La derrota del mareo rosa no solo es de la candidata y de los partidos, lo es también del “periodismo” que se arrodilla frente al poder económico.

Hablar de esos comunicadores, que son ampliamente conocidos, que dado el resultado electoral del 2 de junio bien podrían ser dejados en el basurero de la historia al que se metieron, ¿tiene sentido? Sí, desde mi perspectiva que invita a la recordación de aquellos que con el poder de los medios pronto estarán de vuelta en pantallas y columnas como si nada hubiera sucedido. Una de las características de esos tinterillos es que aparecen una y otra vez, que permanecen por décadas en el espacio público al amparo de la mercadotecnia que les reinventa en una nueva historia.

Carlos Loret, el señor de los montajes; Latinus, batahola de delincuentes. Origen es destino.

Loret fue una de las estrellitas de Televisa por muchos años, con el tiempo se supo y comprobó que su carrera se construyó a base de mentiras: como reportero en Afganistán montó un teatro de guerra contratando un tanque, disfraces y artillería que se disparó “justa y precisamente” mientras él se presentaba en vivo en el noticiero que cubría el escenario de guerra. Sus propios compañeros desmintieron que los hechos presentados fueran reales y que tan solo fue una simulación actuada. Antes de descubrir la falsedad de la historia, el Sr. Loret vivía de la gloria de haber estado en medio de la guerra. Televisa por su parte lo encubrió.

En diciembre de 2005, en el sexenio de Vicente Fox, el marrullero periodista en asociación con Genaro García Luna –hoy encarcelado en NY, acusado de narcotráfico- gestaron un montaje en el que en su noticiero Primero Noticias se transmitió en vivo lo que se supone era una operativo para detener a una presunta banda de secuestradores conocida como Los Zodiacos, liderada por la ciudadana francesa Florence Cassez y el mexicano Israel Vallarta. Meses después el propio Genaro García Luna, tuvo que reconocer que se trató de una transmisión reconstruida, una mentira, lo que ocasionó que el caso llegara a la Suprema Corte y que ocasionara un problema diplomático con Francia. Florence Cassez quedó en libertad en 2013 por violaciones al debido proceso e Israel Vallarta sigue preso y sin sentencia, pese a que se demostró que se cometió tortura en su contra.

Loret participó también en el montaje del ex gobernador de Veracruz Javier Duarte para escapar de la justicia. Lo hizo también en la farsa de la niña Frida Sofía quien supuestamente estaba atrapada bajo los escombros del Colegio Rébsamen, en el sismo del 2017.

Y sin embargo, pese a esta forma de mentir a su público, y particularmente después de lo revelado por el propio García Luna sobre el caso Cassez, Loret siguió de estrellita, desprestigiada para muchos que sabíamos la ralea del vividor de mentiras, pero adorada por quienes gustan de ser engañados o simplemente ser desinformados.

Lo que hay que dejar muy claro, en el caso de este periodista, es que miente y que ese comportamiento sumado a su rating le ha permitido enriquecerse como pocos periodistas lo han hecho. Cientos de millones aparecen en cuentas de él, su esposa y familiares que hoy están siendo investigadas y que provocaron mejor tomara unas largas “vacaciones”, obviamente acusando a López Obrador de persecución política, bla, bla, bla.

En aquel paraíso de censura en que se desarrolló Televisa y otros medios, en el que los comunicadores jugaban el papel que correspondía a la orden del día, es decir que se hablaba de lo que les decía el guion, nunca veían anomalía alguna frente a los fraudes electorales y “democráticamente” criticaban a los gobiernos tan solo en las personas y momentos adecuados, la costumbre de cobrar por decir lo que se les instruyera, incluso plena mentira, se instituyó como la forma de hacer periodismo en México.

Follow the money, es cuestión de revisar la riqueza de los periodistas más populares para saber quién es quién; quién pompó como diría Chico Che.

Y esos periodistas y comunicadores son quienes dan pie a plataformas como Latinus.

Roberto Madrazo Pintado, ex gobernador y ex candidato presidencial del PRI, es la cabeza (vía familiares y testaferros) del portal Latinus.  Un odiador profesional recordado no solo por sus raterías al paso de las funciones públicas que ha ocupado sino también por hacer trampa en el maratón de Berlín del 2006 (perro que come huevos ni quemándole el hocico).

La plataforma de comunicación Latinus, activa desde el año 2020, con el afán de reunir a todos aquellos que se prestaran a denostar al gobierno del presidente López Obrador, entre otros: Denisse Dresser, Brozo, Aguilar Camín y Carlos Loret. Es financiada con recursos obtenidos de manera ilegal vía triangulaciones de gobiernos estatales a empresas fantasma; 4500 millones del gobierno de Silvano Aureoles en Michoacán, cinco millones de una empresa también ligada al mismo gobierno, aportaciones inexplicables de los gobiernos priistas y panistas del Estado de México, Hidalgo y Tamaulipas. Más de 107 millones han sido detectados que ha recibido este grupo.

Como en el caso del Sr. Alazraki de la semana pasada, en este caso también les salió el tiro por la culata; si su intención de existir, si su misión de empresa fue incidir en el resultado electoral del 2 de junio, fracasaron. El mensaje de odio una vez más naufragó; la sociedad mexicana en su mayoría no acepta que vividores de la mentira y la denostación pretendan dirigir la narrativa pública.

Como resultado: Latinus se apaga, Brozo se agazapa, Loret huye del país.

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