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El mundo al revés

“Leemos el mundo al revés y nos lamentamos de no comprender nada”

Rabindranath Tagore

Entre febrero y marzo en algunas ciudades de México, como pasa en otras del mundo, se celebra el Carnaval. El origen de esta fiesta se remonta al medioevo y en su práctica incluye: bullicio, música, desorden y sátira. Uno de los elementos del carnaval es el disfraz; esa careta, ropaje o máscara que “engaña” aunque sea por un momento a la realidad. Así el pobre se viste de rey, la mujer de hombre, el hombre de mono y cualquier otra composición que oculte la verdadera identidad.

En el carnaval permanente de los políticos opositores mexicanos su disfraz es el lenguaje. Enmascaran la realidad con su charlatanería inversa, con la antípoda de la palabra precisa que sirva para interpretar y comprender el momento social. Su “logro” es que aquellos de sus seguidores que les escuchan, viven un mundo al revés.

¿No les sucede que cuando intentan mantener un diálogo con quienes se oponen a la 4T y al presidente López Obrador, muchas veces (siempre hay las excepciones que nos dan un gratificante respiro) se enfrentan a alguna de estas situaciones?

  • Los que para no argüir sobre a qué se oponen y qué defienden, dicen que es mejor no hablar de política, están en contra pero mejor no hablar de ello dicen. No saben de qué, solo saben que están en contra, es más “nice”, menos “chairo”, les mantiene en un punto medio para parecer que no están ni con dios ni con el diablo.  Estos indiferentes o medias tintas: juegan con una “neutralidad” –que a primera vista pareciera puramente pasiva pero que, realmente, lleva implícita la traición como conducta: traición a principios, traición a uno mismo y al otro, traición a la historia.  En fin de estos hay poco que decir, si no quieren participar en el momento tan trascendente actual no hay nada que hacer. En el Infierno dantesco hay un especial lugar para ellos, ¡aparten sus lugares!

Y:

  • Los que tienen como único argumento repetir cualquier opinión de:
    • Ex funcionarios, columnistas y medios de comunicación  -notorios y reconocidos como ¡anti amlo!- entre ellos principalmente los que recibieron millones de pesos para hablar bien de gobiernos priistas, panistas o perredistas en turno y que ahora que no reciben chayote su enojo, casualmente, les hizo “opositores”.
    • Lo que el amigo, primo, o primo del amigo oyó en una conversación o le dijo una “fuente” muy enterada de lo que pasa. Los típicos que dicen: es que no conoces la realidad…

Y entonces, estos ciudadanos “opinan” meramente lo que escuchan de esas voces que como en carnaval les disfraza con palabras la realidad. Loret, Riva Palacio, Hiriart, López Dóriga y ralea afín suben una columna o un mensaje en redes y estos enemigos del proyecto 4T la replican y citan como su fuente; no importa que esté demostrado que estos periodistas recibieron millones de pesos para hablar bien de quien les pagara, fuera este Salinas, Fox, Calderón o Peña Nieto, fuera cualquier gobernador o funcionario a cual más corrupto uno que el otro. La premisa que les ha sembrado la televisión y los telectuales que admiran es: AMLO no sabe gobernar, no sabe manejar la economía, no sabe de geopolítica, no sabe de salud, es igual que los demás políticos, es naco…

Si el presidente o alguien de su gobierno dice algo, si algún dato oficial se presenta, si se muestra un nuevo proyecto o una nueva ley, si se habla del avance de la obra pública, si se informa de noticias que afectan a todos, y estos no convienen a la narrativa de los odiadores del presidente; de inmediato se desata una campaña que dice exactamente lo contrario: desdeña las obras, engrandece los problemas, minimiza los éxitos, niega la información real, en resumen contrapone con cualquier elemento mediático insulso y vano para que sea la respuesta a los datos reales e importantes.

Y estos ciudadanos poco conscientes, muchos de ellos ciegos, sordos y perdidos entre la ignorancia y desinformación porque tan solo se alimentan de los datos, chismes, dimes y diretes que les provee la campaña de desinformación en contra de la 4T, son quienes han vivido con todas las mentiras que a lo largo de los años les han dado, les dijeron que la pobreza en México era un mito, que el problema de Chiapas lo resolverían en 15 minutos, que se combatía a los narcotraficantes, que las reformas que privatizaron los bienes nacionales le convenían a los mexicanos, que…

Mientras la fuente de información de esta parte de la ciudadanía sea la que les abastece la delincuencia organizada y la corrupción en voz de aquellos medios y comunicadores del pasado, será difícil que la sociedad mexicana dialogue. Mientras la fuente informativa sea las personas que vivieron de la corrupción y privilegio del pasado y que añoran canonjías pretéritas, no hay posibilidad de entendimiento social.

Lo que hoy hay es un diálogo de sordos entre un México viejo, obsoleto, ruin y saqueador en los términos que imponen los caciques económicos, políticos e intelectuales que se niegan a retirar y un México emergente, fresco, que intenta hacer las cosas de otra manera, que busca abatir la pobreza y la desigualdad social, que busca empoderar a mujeres, indígenas y excluidos históricamente. En el carnaval de la mentira política el disfraz del lenguaje solo le sirve a los poderosos, es vergonzoso que muchos que poco tienen se presten a escuchar su canto de sirenas. El país va a cambiar, los hechos ya lo están demostrando; aunque muchos ciudadanos están en ello, otros no, es natural que coexistan ambas opciones, lo que no se vale es que entre estos últimos su vivencia sea un carnaval disfrazado de lenguaje que les dice que vean el rojo cuando en realidad es negro; son materia fácil, carne de cañón porque así como nunca vieron el México violentado y secuestrado por poderes fácticos, tampoco ven dónde está la responsabilidad y el origen en la debacle estructural del país.

Y lo repiten, y así dialogan, esta es su historia.

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Receta para el desencanto

La corrupción odia lo que no está corrupto.

¿Le conviene al país que una parte de la sociedad, aunque sea minoritaria, se sienta políticamente huérfana?

Una de dos, o los partidos políticos opositores sin darse cuenta se están auto saboteando, o bien por su ineptitud para entender a la sociedad frente a la fuerza del proyecto lopezobradorista o porque hay alguna intencionalidad detrás de cometer los enormes errores que les están llevando a ser cada día más intrascendentes, desdibujarse ideológicamente y convertirse tan solo en el contenedor que albergue a cualquiera de los que están en contra de la 4T y del presidente.

Ser ese contenedor que reciba a todos los disconformes les puede redituar porque ante la mayoría que apoya al presidente y su gobierno (entre 60% y 70%), cada partido de manera independiente se vuelve trivial si es que hablamos de posicionarse como alternativa, esto puede ser una explicación.

Existe el antecedente que parecieron no entender los partidos opositores y es el que unir PRI, PAN y PRD no sumaba sino que alejaba a algunos de sus seguidores que no quisieran verse involucrados con los demás. Las cúpulas por supuesto no lo quisieron ver así, para ellos el intento de la sumatoria ganadora (sic) con el fuerte apoyo económico de dinero bajo la mesa por parte de los empresarios encabezados por X González fueron atractivo suficiente. Y también es necesario recordar que algunos mandos menores conocidos en sus localidades se plegaron a esta forma patrimonial de entender la política mexicana, ya sea porque observaron que no tenían posibilidad alguna con el nuevo gobierno o porque no pudieron dejar a lado su ambición por alguno de los pocos puestos o contratos a repartir entre los que se fueron añadiendo al galimatías formado. La suma de estos es lo único que los conformó como AlianXa.

Sin embargo, cabe también la posibilidad de que haya una intención de desbaratar el régimen de partidos que inició desde 1911 y que apenas en los últimos 70 años ha venido consolidándose. Ante la pérdida de confianza de sus anteriores electores tal vez las cúpulas políticas y económicas del país estén viendo la conveniencia de apostar por un modelo de fuerza que pueda contener a la sociedad mayoritaria. Luce como un desatino pero ante su desesperación se cierne la interrogante.

Se han encargado de construir la receta perfecta para el desencanto de sus votantes, veamos: En primer lugar la ya mencionada presentación en alianza electoral de PAN, PRI y PRD, que juntos no son ni chicha ni limonada y a cada uno por separado les cuesta explicar en que coinciden sus planteamientos comunes; pero sí hay una respuesta y es que quieren regresar al pasado en que ellos podían repartirse el presupuesto entre sí y sus amigos. Porque hay que decirlo abiertamente, todo el movimiento opositor a la 4T tiene que ver con que el dinero ya no cae en los bolsillos de las élites políticas, empresariales e intelectuales sino que ahora se reparte a los grupos más vulnerables y pobres.

Por otra parte la  derechización (si es que se puede más) del PAN para llegar hacia un neofascismo que acuerda con el partido de extrema derecha VOX de España. Esto, no es un simple acto de provocación sino que es la representación clara de que el PAN, el partido tradicionalmente conservador, santurrón y mojigato de México, en vez de entender la modernidad, los movimientos feministas, la laicidad que señala la Constitución y las ideas de las nuevas generaciones; se aferra los dogmas de los cadáveres políticos que siguen a la cabeza del partido y que no permiten que sus jóvenes aporten nuevas ideas por lo menos de un conservadurismo menos cavernario. Es un tirarse al vacío político porque ya no tienen nada que ofrecer y construir que aporte a nuevos y decepcionados seguidores.

Por su parte el PRI, en ese esfuerzo diario de inclinar la balanza que le vaya conviniendo, a veces para que sus dirigentes y ex funcionarios no sean perseguidos por la justicia y a veces para seguir recibiendo recursos públicos ha perdido cualquier brújula ideológica; difícilmente se encontrará un priista ahora que hable de causas sociales y no se refiera tan solo a un pasado que concertaba con la corrupción y rapiña.

Y hay que referirse al PRD, sea tan solo para decir que sus dirigentes y escasos seguidores parecen no tener ningún respeto por el pasado, desconocen su origen y fortaleza y han desterrado de la sociedad cualquier esperanza sobre este antes importante partido.  Este PRD hoy pegado a la ubre de PAN y PRI para mamar lo poco que le dan, no tiene ninguna propuesta de porqué habría que  seguirlos y votarlos; por supuesto que no sea estar en contra de la 4T.

En resumen, estos tres que suman menos de uno, que tienen de voceros a frágiles representantes como lo son Fox, Tumbaburros, Calderón, los Chuchos, Quadri, Lorenzo Córdova, la mancuerna cómica de Loret y Brozo, Gilberto Lozano, Anaya, Madrazo, Xóchitl Gálvez, Castañeda, de Hoyos y otros más, están haciendo todo lo posible para que sean otras fuerzas quienes tomen su papel como interlocutores frente al gobierno y la sociedad; es difícil que no se den cuenta, más bien parece ser un acuerdo “obligado” a que les han sometido los verdaderos grupos de poder económico y mediático en el país. Pronto veremos que su candidato futuro será alguien externo que les será impuesto por los poderes a quienes les han servido en las últimas décadas; la diferencia es que ahora ya ni las apariencias cubren, a estos partidos les han hecho caer en el ridículo y el desprestigio para que no puedan justificar tener un representante con un proyecto común.

“Dostoievski decía en Crimen y castigo”: Tu peor pecado es que te has destruido y te has traicionado por nada. A la oposición de hoy se le acabó su tiempo, lo que sigue para ellos es tan solo gerenciar las instrucciones de sus dueños, sean quienes sean y sean las que sean. La receta para el desencanto social de sus seguidores está sobre la mesa.

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AMLO: ¿moda o convicción?

Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas.

Refrán popular

Qué ironía escuchar cómo algunos usan como tesis para criticar o mostrar la animadversión que tienen al Presidente López Obrador, el cuento de: yo voté por él pero…, yo voté por AMLO pero…, yo siempre lo apoyé pero… Y a partir de ese pero lo que sigue es la crítica usual y el mismo discurso que usa cualquier franco antagonista al gobierno actual.

Aquí planteo, tan solo como una forma de caracterizarlos, que las personas que están en desacuerdo con la administración lopezobradorista se dividen en dos grupos:

 a) las personas que abiertamente y sin ambages dicen que están en contra de su proyecto y

b) las que se apenan de su conservadurismo e infieren lo que creen es una historia de vicisitudes que les ha hecho cambiar de opinión y que dicen: yo voté por él pero…

De estos últimos escribo hoy, de los taimados, blandos, convenencieros, falsos, tartufos y demás hipócritas a quienes les cuesta exhibirse en su realidad opositora, conservadora, a veces traidora pero siempre, eso sí, convenenciera.

A tres años de distancia de aquel triunfo y aunque el presidente mantiene más de un 70% de aprobación, encuentro que parte de esos votantes fueron de “ocasión”, la moda era votar por López Obrador y a eso se sumaron, no por convicción sino porque la tendencia que marcaba las encuestas indicaban que ganaría y, para  ese grupo derrotado históricamente sin entender el porqué ¡qué mejor que estar con el ganador! . Y así, sin convencimiento alguno pero montados en la ola de un proyecto ganador otorgaron su voto a la 4T. Gracias por ello.

No importa si es la ignorancia, el no leer y no informarse, el simple desinterés o la comodidad lo que da formación a este grupo: el no entender las razones de las circunstancias que ha vivido el país y todo aquello que llevó a la enorme desigualdad, violencia y carencias en que vive la mayoría de los mexicanos, agota en su inmediatismo de intereses tan solo su propia conveniencia, principalmente económica. Estos votantes “arrepentidos”, generalmente de clase media, hoy se sienten frenados al ver que van cayendo aquellos elementos con los que tradicionalmente “aspiran” a ser de ese 10% que es realmente rico y poderoso. Sus cuates que les daban chambas, funcionarios que conocían y les daban concesiones y contratos, becas porque tienen los contactos adecuados”, participación en la vida social porque el primo del amigo se ha enriquecido a costa del erario etc., hoy son prácticas que se van acabando y que incluso se ven mal. Se han quedado huérfanos en esas posibilidades.

Esa forma de vivir la vida bajo la moda de turno es la explicación de su voto en el 2018, es lo mismo que les hace de vez en vez ser ecologistas, preocuparse de causas sociales (si son de otro país mejor y son de causas tan amplias como el calentamiento global aún más); usar pulseras de color que signifique apoyar alguna lucha por algo o de alguien. No son consistentes, no tienen ideología, si fuera ropa sería un “fast fashion” para usarse un par de veces y después cambiarla por otra.

Es en esta representación que tienen del mundo en donde se puede hallar algunas de esas voces que hoy se dicen arrepentidos. Porque no hay secretos, el presidente siempre dijo lo que haría, explicó sus políticas claramente, dijo que combatiría la corrupción (no lo entendieron así), dijo que por el bien de México primero se atendería a los pobres (no lo entendieron así), que acabaría con el influyentismo (tampoco lo creyeron) y que se rodearía de gente que tuviera amor por el país (¡y tampoco le creyeron!), votaron por moda, no por convicción. Y si no han tenido la capacidad de comprender la realidad actual y su porqué se van a volver locos a partir de ahora en que veremos movimientos que sacudirán a la clase política y a la sociedad para preparar el cierre del sexenio y se dejen amarrados los puntos fundamentales que hagan irreversible la vuelta al pasado (sobre esto escribí en mi columna anterior: “¿Hora del manotazo?”)

El reciente caso de la escritora Brenda Lozano que fue nombrada como agregada cultural en España es un ejemplo que nos explica esa línea de pensamiento: en sus redes sociales y en sus artículos de opinión la autora es una crítica del gobierno actual, del proyecto 4T y en particular del presidente López Obrador de quién se burla constantemente, entonces, ¿por qué alguien con esas características, debe representar a este gobierno? Pero, a pesar de lo anterior, cuando se le cuestiona y critica por haber aceptado ese puesto dice: es que yo voté por AMLO. Haber votado por AMLO no es patente para abandonar el proyecto si se pretende el privilegio y responsabilidad de su representación. Tiene todo el derecho a estar en contra de López Obrador y su proyecto, esa es su libertad; la 4T tiene por su parte el derecho de ser representada en el mundo por afines.

La 4T no es una moda y el presidente no es un showman, la 4T es un proyecto de gran profundidad que intenta cambiar las malas prácticas del país; es obvio que hay a quienes no les conviene que eso suceda y lo dicen abiertamente y hay también estos otros: los que votaron por moda. Y esta es su historia.

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¿Hora del manotazo?

«La acción no siempre trae felicidad … pero no hay felicidad sin acción». 

Disraeli

Estamos por llegar a los tres años de este proyecto 4T encabezado por el Presidente López Obrador. ¿Es hora que el presidente de un “manotazo” sobre la mesa que sitúe a cada quién en su lugar? ¿O se debe seguir dando trato de demócratas a quienes son meros golpistas blandos?

Los opositores al proyecto lopezobradorista han intentado bloquear todas las obras púbicas, propuestas, leyes y programas que el gobierno –electo por una mayoría superior al 53% representada en más de 30 millones de votos, ganando con votaciones hasta del 79% en algunos estados y siendo primera fuerza política en casi la totalidad de los estados– ha presentado.

Con el margen de acción que el triunfo de Morena y sus aliados obtuvo, se ha podido hacer cantidad de cosas: en obra pública destaca la construcción del nuevo aeropuerto (cancelando el elefante blanco en Texcoco), el tren maya y la refinería de Dos Bocas;  se ha construido un nuevo entramado legal con más de 60 reformas constitucionales y cambios en leyes; tenemos al primer presidente en 80 años que privilegia la atención a grupos históricamente olvidados a través de programas de becas, pensiones, subsidios, proyectos de empleo temporal; créditos financieros y precios de garantía para campesinos; respecto a la economía se firmó la renovación del TMEC y los acuerdos paralelos, las finanzas atienden responsablemente las variables macroeconómicas: valor del peso, inflación y e inversión extranjera directa; ante la epidemia de COVID y frente a un sistema de salud devastado por los gobiernos anteriores se procuró una respuesta rápida para construir y habilitar hospitales, aumentar las camas disponibles y comprar equipos médicos y se logró negociar con los fabricantes de vacunas las cantidades necesarias para cubrir a toda la población.

Pero sin duda alguna, la cereza del pastel, es el frontal ataque a la corrupción que se lleva a cabo, nombres como Lozoya, Duarte, Ancira, Collado, García Luna, Medina Mora, Torres López. Herrera Pegueros, Lastiri, Elías Beltrán, Karime Macías, Romero Deschamps, Zerón de Lucio, son apenas algunos de los investigados, encarcelados, perseguidos o fugados. Esto acompañado de fondos congelados a través de la UIF en miles de cuentas bancarias por miles de millones de pesos y de dólares.

Y sin embargo…

¿El ritmo que se lleva en la gestión de gobierno será suficiente para lograr un modelo irreversible que impida volver a prácticas del pasado que saquearon los recursos del país y que aumentaron las enormes desigualdades? En este momento aún es incierto, no se ve tan claro cuando todas las decisiones del ejecutivo se ven frenadas, o por lo menos retrasadas, por disposiciones de jueces a modo, que amparan a todos los que se dicen afectados por el nuevo rumbo del país, decenas, cientos de amparos:

Los empresarios que se niegan a pagar impuestos lo siguen intentando, los monopolios entre empresas que se coluden para aumentar precios de medicinas y de gas encuentran los mecanismos para seguir haciéndolo, los concesionarios siguen encareciendo sus tarifas en base a contratos leoninos firmados en gobiernos pasados. 

Y el poder judicial entre la complicidad y el “nomás milando”. El INE tomando parte en los procesos electorales a favor de la oposición, el TRIFE en medio de una descomposición interna arrebatándole a la 4T puestos de elección ganados .

Los medios de comunicación, ahora con recursos de gobiernos estatales y empresarios en franco ataque al presidente y su gobierno, como nunca, la grosería, el clasismo y el racismo es promovido por aquellos que dejaron de recibir “chayote”.

Exfuncionarios, expresidentes y sus familias,  paseando por el mundo en medio del derroche. Calderón y Fox boquiflojos sabiéndose protegidos por el poder judicial.

Todos estos, incluyendo a esa nueva casta de “progres viudos del presupuesto”, actúan al unísono contra todo lo que sea 4T, están desesperados por cancelar todos los obras en ejecución porque saben que una vez concluidas se les complicará aún más desprestigiar al gobierno.

¿Y nosotros?

La Fiscalía General de la República se ve reumática y anquilosada, actúa pero no acierta a dar los golpes contundentes que pongan un alto a la impunidad, los delincuentes de cuello blanco y exfuncionarios saben que el tiempo es su mejor aliado; mientras se arman las investigaciones y a punta de amparos se frenan las que se logran, continúan despreocupados. Se  entiende que el mamotreto que le dejaron a Gertz Manero sea difícil de enderezar pero el tiempo va pasando y no se vale un: lo intentamos pero no pudimos.

En el partido MORENA se empiezan a ver ataques soterrados entre grupos o facciones, algunos muy adelantados acuerpando próximos candidatos que no están entendiendo que lo importante son los siguientes dos años, si no cuidamos la 4T y la ejercemos a plenitud no habrá ni Claudias ni Marcelos para contar la historia. No puede perder la brújula la dirigencia que a veces parece pasmada y callada, poco ejecutiva y sin el carisma que aglutine al lopezobradorismo.

Los secretarios actuando en sus responsabilidades pero en algunos casos con poca visibilidad, la tarea de comunicación de algunos de ellos se las está ganando la prensa odiadora. No acaban de construir su fortaleza y dependen del abrigo presidencial para lucir.

El manotazo

El gobierno cuenta con la fuerza que le da la ley y la Constitución, la fuerza que le da la mayoría de la población, me parece que es hora de poner las cartas sobre la mesa a todos los que no van al ritmo del proyecto de transformación y hacer los cambios necesarios, si fuera el caso, aplicar la mano dura que la ley le permita para resolver los pendientes.  No podemos seguir agachados a los poderes fácticos que se niegan a ceder sus privilegios mal obtenidos. Este no va ser, no puede ser, un sexenio de: lo intentamos.

¿Hasta dónde será paciente el Presidente López Obrador? Mi opinión es que se le acaba la mecha y pronto veremos que tirará un cañonazo como apretón de tuercas que ocasionará gritos y sombrerazos (por decir lo menos)

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AMLO y el mundo en la 4T

“¿No que no tronabas pistolita?”

Es lógico que no lo soporten, es lógico que al verlo intentando cambiar las cosas y hacer que se respete la soberanía y la no intervención en asuntos de otros países lo rechacen, es lógico que cuando advierten que México recupera la tradición de asilo a perseguidos políticos se crispen. Es lógico porque es la forma que tienen los conservadores mexicanos de negar su incuestionable mentalidad de colonizados y su noción cultural de inferioridad en que se ven frente a otros países.

La historia de la diplomacia mexicana durante el siglo XX y lo que va del XXI reúne importantes  eventos que bien se pueden agrupar en tres formas de relacionarse con el mundo. Cada una de ellas bajo las propias circunstancias de la geopolítica del momento, de la realidad que nos presenta la vecindad con Estados Unidos y de la personalidad de los presidentes y secretarios de relaciones exteriores y los embajadores mexicanos, todo esto con el apoyo de un gran grupo de personal de carrera que independientemente del gobierno en turno defiende los intereses del país .

De manera muy breve esbozo algunos de estos momentos de la diplomacia que han marcado a México:

En un primer grupo de eventos durante el periodo postrevolucionario y hasta el inicio del neoliberalismo en la década de los 80, México, bajo la idea fundamental heredada de Benito Juárez que encierra en su conocida frase “… el respeto al derecho ajeno es la paz”, se caracterizó por hacer valer su soberanía y no intervención en los asuntos de otros países, usando como instrumento la Doctrina Estrada que se promulgó en 1930 y que dice en esencia: El gobierno mexicano no califica ni precipitadamente, ni a posteriori, el derecho de las naciones para aceptar, mantener o sustituir a sus gobiernos o autoridades. En 1931 en que México se incorpora a la Sociedad de las Naciones (antecesora de la ONU) el país estableció su posición a favor del derecho internacional, del principio de no intervención y del derecho de autodeterminación de los pueblos y siempre apoyó el principio de resolución pacífica de diferendos internacionales, así como rechazó el uso de la fuerza en las relaciones internacionales.

La política de Asilo a perseguidos políticos como fueron los casos de Trotsky, de Menchú, de Cámpora, del Shah de Irán y de Hortensia Bussi entre otros, son emblemáticos del papel que ha jugado México en los asuntos internacionales.

El activismo de Gilberto Bosques, cónsul en Francia nombrado por Lázaro Cárdenas como  su enviado personal en Europa al inicio de la segunda guerra mundial y que fue capaz de otorgar más de 40,000 visas y salvoconductos para que perseguidos del fascismo se refugiaran en México (por lo que se le conoce también como el Schindler mexicano) y que alquiló dos castillos en Marsella para esconder a hombres y mujeres (principalmente españoles) y evitar así que fueran capturados por los nazis, lo que le costó ser apresado junto con su familia por la Gestapo hasta 1944 en que se le permitió regresar al país (Por cierto, qué corta memoria la de la monarquía y partidos de derecha españoles)

En 1948 México se incorpora a la OEA y participó en ella activamente en la construcción de un sistema de resolución de conflictos en Latinoamérica.

En 1967 México firma bajo la conducción del canciller mexicano Alfonso García Robles, el Tratado de Tlatelolco que proscribe las armas nucleares en América Latina y el Caribe, por este éxito diplomático García Robles recibió en 1982 el Premio Nobel de la Paz.

Es también fundamental la participación de México a principio de los 80 en el establecimiento de la paz en Centroamérica como miembro del Grupo de Contadora junto con Venezuela, Colombia y Panamá al margen de Estados Unidos.

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En un segundo grupo, se podría llamar el de los vende patrias y traidores, a partir de la segunda parte del gobierno de de la Madrid -ya inmersos en el neoliberalismo- y hasta el gobierno de Peña Nieto, México plegó los intereses del país a los del mercado y a la política que le marcaban los dictados norteamericanos y los grandes grupos empresariales del mundo que se beneficiaron de la repartición de las empresas nacionales.

En este periodo neoliberal México no solo dejó de hacer valer la importancia de su independencia diplomática sino que aquí encontramos la mayoría de escándalos en el servicio exterior: los gastos suntuosos del embajador Carlos Flores, nombrado por su amigo Fox,  en la OCDE, que gastó a costa del erario mexicano miles de dólares en almohadas y colchones para su casa y más de 1,3 millones de dólares en una casa en París.  O en el gobierno calderonista el caso del embajador Trejo Nava que en la embajada de Arabia Saudita tenía un expendio clandestino de alcohol en un país en donde su ley prohíbe su tráfico y consumo.  O el caso de Francisco Arroyo, embajador ante Uruguay en el gobierno de Peña Nieto que escondió fondos por más de 1 millón de dólares en Andorra.

Y como olvidar el ridículo de la comitiva de Vicente Fox en China ya con Jorge Castañeda como secretario de relaciones, tocando las estatuas y posando junto a los guerreros de terracota en el Museo de Guerreros y Caballos de Terracota, considerados como la Octava Maravilla del mundo y donde tenían prohibido su ingreso. Y el mismo Fox y su esposa “Martita” haciendo turismo al vaticano para lograr la anulación de sus matrimonios previos.

Estos escándalos y eventos grotescos a nombre del país tuvieron su epítome en el famoso “comes y te vas” que le endilgó Fox al presidente Fidel Castro para que no se enojara el presidente Bush por su presencia en México. Pero unos años después se subió la vara de vergüenza con la conducta del presidente Peña Nieto y sus cancilleres José Antonio Meade y Patricia Espinoza de derroche y ostentosidad en los viajes turísticos por todo el mundo en el invendible (por caro) avión presidencial que costó 218 millones de dólares, acompañado de la actriz que fungía en el papel de su esposa “la gaviota” y sus amigos, familia, maquillista, peinador y demás garrapatas del erario.

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Y finalmente en una tercera etapa, ya en el lopezobradorismo, en el que se recupera la política de asilo (el de Evo Morales es un claro ejemplo), la no intervención en las decisiones de otros países, mayor cooperación para el desarrollo con los países de Centroamérica, acciones en beneficio de las personas migrantes, y un radical cambio en eso de ser alfil de las empresas de armamento con el pretexto de la iniciativa Mérida y programas como Rápido y Furioso que inundaron al país de armas. Y es ahora que hay un alejamiento de la OEA tras convertirse esta en un organismo golpista como lo fue en el caso de Bolivia y en un momento en que su secretario general Almagro se ha decantado por actuar a favor de la ruptura democrática en el continente.

El papel de gestión diplomática de México en el mundo se reactiva, Noruega propone a México para que aquí se realicen conversaciones de mediación entre Venezuela y la oposición, lo que ya está sucediendo en este mismo momento. También el país, de la mano de su cancillería, ha realizado una gestión exitosa tanto en conseguir vacunas covid de todos los fabricantes en el mundo como en donar cientos de miles de ellas a países con menores posibilidades económicas. La relación con Estados Unidos, siempre complicada, ha sido sorteada con posiciones claras que ponen en la agenda asuntos que le interesan a México y que sin confrontar marcan un contraste con el yes sir, yes sir al que se doblegaron los gobiernos priistas y panistas. Y en la relación con España, uno de los socios comerciales más importantes, se puso un rotundo alto al saqueo instrumentado por algunas empresas de ese país en colusión con ex funcionarios; este último punto explica el enfriamiento de la relación entre la monarquía y los grupos de extrema derecha españoles con México (tendrán que entender en España que la circunstancia ya no es la misma, ya no hay espejitos que les sirvan)

Lo anterior, entre otras cosas, ha llevado al Presidente López Obrador a ser evaluado entre los tres mejores presidentes del mundo desde el 2019.  Nada mal para el hombre que dicen que “no habla inglés”

Así que sí, se entiende y es lógico que no lo soporten, que lo odien incluso. La independencia, dignidad y soberanía no están entre los afectos de los conservadores que antes que hacer algo por su país de origen preferirían ser colonia norteamericana. Y esta es la historia.

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Ciudadanos y vasallos a Consulta

Te voy a decir qué es la libertad para mí: No tener miedo.

Nina Simone

¿Por qué habría que dejar en el olvido para que las generaciones presentes y futuras desconozcan muchos de los hechos que provocaron que México no sea un país rico como podría serlo y que, por el contrario, tengamos tantas carencias económicas, y que nuestros hijos, nietos y bisnietos no sepan por qué seguirán pagando adeudos por préstamos con el exterior que fueron vilmente robados y repartidos entre ex funcionarios del pasado y que hacen que el presupuesto sea insuficiente para las necesidades del país?  

¿Por qué habría que dejar pasar el origen de los crímenes y desapariciones que aún hoy difícilmente se pueden contener y que han ocasionado dolor en familias a lo largo de todo el país? ¿Y por qué no recordar que el desmantelamiento de empresas productivas del país fue decisión de una élite de sátrapas que solo actuaron de acuerdo a su propia conveniencia?

¿Por qué no hacerle frente al hecho a que a lo largo de las últimas 3 o 4 décadas, prácticamente todos los funcionarios de los gobiernos federales y estatales en los tres poderes de gobierno, se enriquecieron a su paso por esas administraciones?

Esto es lo que busca resolver la consulta ciudadana de este domingo 1 de agosto, que se pueda hacer un recuento de los delitos que se cometieron por los funcionarios que tuvieron la responsabilidad de gobernar. Como bien dice Santiago Nieto, el hoy titular de la Unidad de Inteligencia Financiera: “Muchos de los delitos que hubieran cometido los ex presidentes se encuentran prescritos. Por ello, la consulta busca esclarecer los hechos del pasado. Un mandato claro para una “Comisión de la verdad” en temas de corrupción en México”

La oposición, una vez más, manifestándose en contra del interés del país en favor de la democracia y la participación popular, de manera despreciable pide abiertamente no participar en la consulta; por una parte menosprecian este primer esfuerzo que prospera en el país gracias a la ciudadanía organizada y por otra se exhibe en su papel de señorío feudal ordenando y dirigiendo a sus vasallos a la no participación; ¡su cobardía les impide decir que voten NO, prefieren decir que no salgan a votar!

 Para este fin de desmotivar la participación, los expresidentes, principalmente Fox y Calderón (quienes así muestran el miedo que tienen de ser enjuiciados), y que ya se sienten en el banquillo de los acusados, califican con insultos a aquellos que promueven la participación democrática de este domingo. Se acompañan, además de sus compinches en raterías y delitos,  de los “intelectuales” y abajo firmantes de siempre, de los medios de comunicación de siempre, de los columnistas de siempre, y del INE que desde hace tiempo es parte de su bando; este último, el INE,  organizando de manera obligada la consulta a que le obligó la Suprema Corte de Justicia, entorpeciéndola con poca promoción, con pocas mesas de votación y confundiendo a la población en voz de sus consejeros.

He leído artículos de algunos afamados abogados opositores a la consulta, que expresan su punto de vista a manera de encubrir esta nueva forma de enfrentar los hechos del pasado (debo decir que después de leerlos me doy cuenta que son meros leguleyos tramitadores, rábulas se les llama en latín) diciendo no a la participación porque: ¡la consulta cuesta dinero! (sí, la democracia cuesta dinero y si no lo sabían bien podrían informarse de cuanto nos cuesta el INE) y que “la ley no se consulta, se aplica”.  Este tipo de “especialistas (sic)” en leyes, quieren enmendarle la plana a la SCJ porque olvidan que es precisamente ¡esta Suprema Corte de Justicia! la que avaló la legalidad de la consulta y, por otra, no encuentran diferencia alguna, ¡en un país como México! en la distinción fundamental entre ley y justicia. Porque…

Con el uso de la ley, Salinas repartió entre sus amigos y familiares muchas de las empresas productivas del Estado; con la ley de por medio, Zedillo convirtió deudas privadas de algunos bancos y empresarios en deuda pública a pagar por todos; con el recurso tan mentado de la ley, Fox traicionó la democracia interviniendo en las elecciones y él y su familia se enriquecieron con negocios ilícitos; y con más ley, Calderón inició el drama de la guerra cruel a que está sometido el país al tiempo que participaba en el bando de una de las pandillas de narcotraficantes de la mano de García Luna; y también bajo la ley, Peña Nieto elevó a la máxima potencia la corrupción política y empresarial del país. Ley, ley, ley, todo, de la mano de la ley.

Una diferencia entre ley y justicia, que de manera personal recuerdo, se remonta a finales de 1976 en que mi padre, abogado, actuando como representante de un grupo de mujeres trabajadoras de la industria textil que habían sido despedidas de manera injusta (pero apegada a la ley del empresario que podía pagarla), logró revertir, no el despido pero sí la liquidación económica correspondiente a cada una de ellas y que se negaba a pagar el patrón. El contexto es aquel en que al final del gobierno de Luis Echeverría cuando el Secretario del Trabajo era Gálvez Betancourt y el El Subsecretario de Previsión Social Agustín Alanís Fuentes -este último es quien después fue nefasto y represor procurador en el DF haciendo dupla con el jefe de policía Arturo Durazo-; la ley favorecía a los patrones que de manera indiscriminada irrespetaban derechos sociales laborales, los despidos sin pagos justos por liquidación eran cosa de todos los días y las juntas de conciliación (actuando en función de ley) se limitaban a ratificar los deseos y dichos patronales. En este caso, una vez que las trabajadoras ganaron su demanda y recibieron lo que les correspondía, mi padre se negó a cobrarles sus honorarios, su argumento (porque no es que en casa no se requiriera el ingreso económico que generaba por su actividad) se basó en que era de justicia tuvieran lo que la ley les había negado en una primera instancia: que recibieran completo el fruto de su trabajo. Ley y justicia. Y, hasta de niño, a veces, escuchar estas cosas, tan sutiles si se quiere, marca para entender que hay diferencias en conceptos que se pueden confundir.

En el día a día, en la confusión de los mensajes inmediatos en redes sociales, en las opiniones con sesgo político, parece olvidarse, por parte de quienes debieran saberlo (esto es, los políticos opositores) el concepto de justicia de los pensadores que sustentan el periodo civilizatorio en que vivimos, desconocen a su conveniencia a los clásicos Hobbes, Montesquieu, Kant y Rousseau, pero también se olvidan de los más recientes, de Kelsen, Abbagnano, Gregório y Camino. En vez de hacer un trabajo informado prefieren apelar a la ignorancia de sus vasallos que ciegamente les siguen, a sembrar el odio en contra de la 4T y del presidente López Obrador. El tiempo, una vez más, le da la razón a este movimiento transformador lopezobradorista al que no atinan a enfrentar con argumentos.

Cierro con esta frase de Montesquieu: “Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa”

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4T, El péndulo mexicano

La buena noticia: nada es para siempre. La mala noticia: nada es para siempre.

Ningún régimen político piensa en su fecha de caducidad, durante su momento de gestión se ve a sí mismo como imprescindible y le es más importante su visión de presente que la de futuro. El mundo moderno, actual, en que cada día las personas vivimos con más incertidumbres y estamos en un alejamiento constante de dogmas de toda índole: familiares, morales, religiosos, económicos; los gobiernos son los únicos que se aferran, a decir de sus partidos políticos, a que su planteamiento e ideología es y será para siempre.

Si algo nos ha enseñado la historia es que así como en la vida de mujeres y hombres todo es pasajero, en la política también.

Bien decía Maquiavelo en El Príncipe: “La naturaleza de los pueblos es muy poco constante: resulta fácil convencerles de una cosa, pero es difícil mantenerlos convencidos”.

Y nada más falso que la permanencia, el mundo, las sociedades, los países cambian de formas de gobierno cada cierto tiempo: así como la Revolución francesa llevó a Francia de una época de absolutismo y feudalismo a un radical cambio hacia la soberanía popular o así como España rompió con una férrea dictadura franquista para dar paso a un gobierno electo democráticamente y con un giro hacia políticas socialdemócratas como las que representó el triunfo de Felipe González de la mano del PSOE en 1982.

Así el ejemplo de la historia de México rompiendo de manera muy radical y nada tersa con esquemas previos de organización social en su Independencia de España que la libera del dominio de este país; en la Reforma que modifica en leyes la relación con la Iglesia y da pie a la Constitución de 1857 y plasma el triunfo de los liberales sobre los conservadores; y en la Revolución que como resultado incorpora nuevos derechos sociales en el Constituyente de 1917. Y, más recientemente, en el giro histórico que representó el triunfo (tan amplio que esta vez no pudo ser robado) de López Obrador y Morena.

Este aprendizaje y experiencia que nos da la historia lleva a la 4T y al gobierno del Presidente López Obrador a tenerlo muy presente y, en consecuencia, a encaminar a que la transformación que se lleva a cabo, quede bien anclada en leyes, formas de operación, cambios constitucionales y reorganización administrativa pensando en que esto también pasará algún día. Que a la manera de un péndulo el país podrá moverse hacia otras ideas políticas y que se debe proteger que cualquier cambio no implique un retroceso al pasado de corrupción, saqueo, crimen y desigualdad en que se condujo al país por los gobiernos pasados, particularmente desde Salinas pasando por Zedillo, Fox, Calderón Peña Nieto.

Así hoy la 4T que avanza, entre otras cosas aunque de manera principal, en lograr cambios profundos que provoquen mayor igualdad de oportunidades para todos, reconstruir el tejido social que la polarización real ocasionada por la enorme desigualdad económica en que vive el país ocasionada por las políticas neoliberales seguidas en los últimas tres décadas, resolver la inseguridad que ocasionó la guerra sin sentido y estrategia del calderonato, acabar con la corrupción que ha permeado a todos los gobiernos priistas y panistas sin excepción y  enmendar de alguna manera las formas clasistas y racistas que aprendió e hizo propias buena parte de la población conservadora; debe, por necesidad dejar estructuras sólidas que hagan imposible o por lo menos dificulten un retorno a las causas de la tragedia en que vive gran parte de la sociedad. El trabajo de los siguientes dos años por parte de las Cámara de Diputados y de Senadores se vuelve fundamental por lo que Morena debe tener a los mejores y más leales legisladores al frente de las comisiones, representaciones y coordinaciones y, no ceder ningún espacio que no sea estrictamente obligado a los partidos opositores por razón de amabilidad política.

Los vividores del pasado que acechan recuperar privilegios seguirán intentando embaucar a quienes les escuchan y siguen para obtener en algún momento los votos que les regresen el bastón de mando y, sobre todo, las arcas presupuestales con las que se enriquecieron.

A cada cambio de ley, proyecto de obra, estrategia o decisión política que el gobierno actual ejecuta e implementa; la respuesta opositora invariablemente ha sido el intento de bloqueo por la vía judicial, cientos de amparos se han presentado ante cada decisión y aunque con el paso de los días y meses estos instrumentos van cayendo y se resuelven dando la razón al presidente López Obrador, nos muestran el terror que causa en la Oposición ver que los cambios son profundos, sustentados y que revertirlos será tarea titánica. Le apuestan a cambio de gobierno, le apuestan a un régimen que les regrese al poder; su apuesta la perderán si el anclaje de las políticas de la 4T es sustentada en la ley y la Constitución.

Henri Bordeaux, el escritor francés que en su obra literaria hablaba recurrentemente sobre la lealtad decía: La política es la historia que se está haciendo, o que se está deshaciendo”.

 El avance de la sociedad hacia nuevas formas de organización y nuevos gobiernos no debe dar pie, en el caso mexicano, a volver a un pasado reciente con las consecuencias bien conocidas por todos, aunque algunos se nieguen a interpretar en su causalidad.

A este gobierno le quedan tres años, cortos porque el tiempo se agota, es deseable y muy probable que el que le siga continúe y consolide lo realizado hasta ahora pero no puede haber confianza de por medio, la oposición irá por todo, se juntará una vez más el agua con el aceite, no se puede olvidar que van por sus intereses y prerrogativas y no por lo que le conviene a la mayoría del país;  hoy se construye el anclaje del péndulo, no en la elección del 2024.

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¡Sí! La consulta

A menos de un mes para realizarse la Consulta ciudadana que busca juzgar a funcionarios políticos del pasado, se exacerban las voces opositoras (¿de quiénes más podrían ser?) para provocar que esta fracase promoviendo que la ciudadanía no participe. Tratar como niños y niñas, castrar en su derecho y obligación de votar a los ciudadanos mexicanos es una muestra más de la calaña y antidemocracia en que prefieren se desarrolle el País.

Cada quien tiene el derecho y la libertad de votar Sí o No; cada quien lo que decida.

En México en el año 2019 se modificó el artículo 35 constitucional para reconocer el derecho de la ciudadanía a votar en las consultas populares y decidir sobre diferentes temas de acuerdo al marco de la ley; se acotó lo que no puede ser votado: los derechos humanos, la política fiscal, la materia electoral y otros más. Ante una propuesta del Presidente López Obrador, 2 millones y medio de personas votamos para que esta se realizara, cubriendo así el requisito de ley de que por lo menos el 2% del padrón electoral lo solicitara. En octubre del 2020 la Suprema Corte de Justicia por mayoría de votos declaró como constitucional la consulta sobre si se debía juzgar o no a los expresidentes y señaló la pregunta a realizarse cuya respuesta deberá ser un SÍ o un NO: “¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y legal para emprender acciones de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminada a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?”

¿Qué hay más democrático que el proceso seguido para llegar a esta Consulta del próximo 1 de agosto? ¿Quiénes tienen miedo y están peleados con que haya más democracia en México?

Más preguntas: ¿Qué tienen en común la incorporación del Reino Unido a la Unión Europea en 1972; el retiro (Brexit) de este mismo Reino Unido a esa pertenencia en la Unión Europea en 2016; la decisión en los años ochenta en California para disminuir los impuestos en el estado; la permanencia de Quebec como parte de Canadá en 1995; la medida de aumentar los impuestos en el mismo estado de California en 2016; la decisión de Suiza de cancelar su ley climática, la de prohibir utilizar la burka (cubrirse la cara públicamente) y la de frenar la homofobia; la permanencia de Escocia en el Reino Unido en 2014?  Tienen en común que todas estas decisiones no han sido impuestas por un gobierno sino el resultado de las consultas ciudadanas o referéndum.

Hay un argumento facilón, rondando en estas voces rivales al proyecto 4T y al Presidente López Obrador, que dice que no se requiere consulta para juzgar a los ex presidentes y otros ex funcionarios dado que existen las leyes correspondientes al respecto. No es lo mismo ley que justicia, habría que contestarles. Esta tesis, a modo, olvida las reglas no escritas de la impunidad y de las complicidades hipócritas de la élite del poder; por décadas cubrieron sus delitos de gobierno a gobierno, ocultaron y desaparecieron información, se protegieron con jueces a la medida, corrompieron todo lo que pudieron corromper y saquearon la riqueza del país; son rateros, criminales y corruptos pero no tontos como para dejar desperdigadas las pruebas de sus fechorías. Por eso es que se requiere una decisión de la sociedad que por lo menos les sancione socialmente.

Si en verdad se quiere romper ese acuerdo de impunidad del que se sirven parte de las élites mexicanas, debe hacerse tanto por la vía jurídica  que implique un castigo formal como por uno representativo/simbólico que socialmente marque un alto colectivo a esa forma de agraviar al país que han tenido los políticos. La Consulta del 1 de agosto va en este último sentido. Aunque no es formalmente una consulta que busca enjuiciar  a los expresidentes sino a cualquier funcionario del pasado, el imaginario social sabe que son Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto los verdaderos destinatarios; entre ellos acumulan fraudes electorales, crímenes, matanzas, enriquecimientos ilícitos propios y de sus familiares y amigos, contrataciones de una deuda pública escandalosa que tiene empeñado el presupuesto por muchos años y relaciones con el narcotráfico que sería bueno deslindar para que por lo menos las nuevas generaciones sean conscientes de que muchos de los problemas del País tienen nombre y apellido en estos vergonzantes expresidentes y sus partidos. Esta consulta no es un acto que apela al pasado, apela al futuro que queremos.

Decía Octavio Paz: “Sin democracia la libertad es una quimera”. Que sean los ciudadanos quienes resuelvan y no una vez más partidos y empresarios miedosos del juicio y escarnio público. La consulta hará catarsis para renovar el sentido de justicia y legalidad en México, para manifestar abiertamente el conflicto del pasado con el del futuro al que aspiramos legítimamente y abrir las posibilidades de un diálogo entre víctimas y victimarios; que no sean unos cuantos quienes lo decidan, que seamos unos muchos.

La trampa:

El INE es el único responsable dela organización de esta consulta, aduciendo falta de recursos (a lo que la Corte le respondió que sí los tiene) solo instalará una parcialidad de las mesas de votación requeridas, solo 57 mil en todo el país (como referencia, en las recientes elecciones se instalaron más de 162 mil). De acuerdo a la ley, para que la consulta sea vinculante debe votar al menos el 40% del padrón electoral, es decir un poco más de 37 millones de ciudadanos. Una operación matemática sencilla dice que tendrían que votar en promedio como mínimo 650 en cada mesa; en las 10 horas en que dura la apertura de las mismas cada votante, uno tras otro sin pausa, tiene menos de un minuto para hacer todo el proceso. El INE desde antes que inicie el proceso ya lo ha boicoteado, los anti demócratas están de plácemes.

La respuesta que debemos dar es salir a votar, el número que se alcance será el bueno para demostrar que mayoritariamente, los ciudadanos sin correa, votaremos por el SÍ, que sea un acto de moral y ética pública aunque pudiera no tener consecuencia vinculante directa pero sí por lo menos para que se convierta en la guía en el modelo de conducta que sí estamos dispuestos a aceptar por parte de los políticos. Nunca se debe olvidar que esta consulta no es un acto emocional sino un acto sustentado en la realidad de los hechos: los asesinatos, saqueo, corrupción, fraude electoral y muchos otros delitos existieron.

A esto nos enfrentamos, a esto hay que responder con el acto cívico más importante en manos de los ciudadanos, salir a votar.

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El entramado

“La multitud no odia, odian las minorías, porque conquistar derechos provoca alegría, mientras que perder privilegios provoca rencor”

Arturo Jaurteche

¿Cómo saber si vamos bien o vamos mal? ¿Cómo plantarse ante la discusión mediática en que para los odiadores y malquerientes al presidente López Obrador todo está mal sin importar lo que opine la sociedad mayoritaria?

Hablar de bien y mal en cuanto al estado del país no es el camino de una línea recta inamovible; no hay absolutos porque no puede haberlos y es falso aseverar lo contrario, si en algo no existe blanco y negro como únicas opciones es en la gestión de gobierno. Los resultados de cualquier mandato político no se explican más que en la gradualidad que da el tiempo en el que se desarrolla un proceso de gobierno. El Presidente López Obrador tiene una tarea que cumplir en un plazo de seis años y al cabo de este sexenio se podría decir lo hizo o no lo hizo. Sin embargo, decir que hasta finalizado el plazo se puede evaluar también es falso porque las políticas y programas públicos se construyan durante un espacio de tiempo, entonces al año tercero, como es el caso, se puede saber si se está trabajando en tales o cuales políticas y programas.

Una pista de la opinión más generalizada sobre el proyecto 4T y el gobierno de López Obrador, es el que da el resultado de las elecciones pasadas en donde Morena y sus aliados ganan la mayoría de la cámara de diputados y la mayoría de gubernaturas y municipios votados. Baste la realidad del dato duro anterior tan solo para decir que la sociedad, en su mayoría, aprueba la gestión actual.

Como marco de referencia considero para este brevísimo análisis que debe caber en una columna, tres aspectos: a) Las promesas de campaña. B) El contexto mundial y C) La comparación con gobiernos previos.

Promesas de campaña (las más relevantes): Cambios a la figura presidencial, Lucha contra la pobreza, Desterrar la corrupción, Combate a la inseguridad, Reforma energética, Cambios profundos en la Educación.

En todos estos compromisos de campaña hay un claro avance en cada uno de ellos. El presidente ya no vive en los Pinos, se acabó el lujo y boato para su persona, se desapareció el Estado mayor que con miles de personas cuidaba a amigos y familiares del presidente en turno, se acabó la partida confidencial para uso del mandatario, se acabó el derroche en viajes, aviones, alimentos e invitados. Se dio soporte de  ley y se ampliaron los programas sociales. Se combate la corrupción como nunca antes se había hecho y se persigue a gobernadores y ex funcionarios de primer nivel y pronto,  muy posiblemente, a expresidentes. Se creó la guardia nacional y se acabó el que el presidente y su secretario de seguridad fueran a la vez jefes de mafia. Se legisló para contrarrestar el daño que causa la reforma energética del PRI, PAN y PRD del gobierno de Peña Nieto y se litiga en juzgados ante el freno a su aplicación por parte de empresarios y jueces coludidos. Se hacen cambios en el sistema educativo para que este sea público, gratuito y de calidad.

Contexto mundial: Primero la caída de precios del petróleo que afectó desde el 2019 a México  y después el impacto económico de la pandemia del COVID provocó la caída de todas las economías del mundo al punto que al final del año pasado el mundo (total) disminuyó en un -4.2% el producto interno bruto, la zona del G20 un -3.8% y la Eurozona un -7.5%. Por países, en las economías más importantes, algunos de los más desarrollados (Estados Unidos, Rusia, Japón, Alemania p.ej.) disminuyeron su PIB en niveles de -4 a -5%; les siguieron Francia, Italia, India y México en niveles de -9%  y después España, Reino Unido y Argentina en niveles de -11 a -12%. Es decir que México llegó con una muy importante caída al cierre del 2020 pero lejos de las peores que enfrentaron países con economías mucho más sólidas. En el 2021 la proyección de crecimiento de México es de un +6% lo que la pone en un contexto de franca de recuperación con la ventaja de que prácticamente no incurrió en nuevo endeudamiento con el exterior.  La pandemia planea grandes retos a todos los países pero México logró mantener estabilidad y variables económicas controladas y ahora tiene la tarea de recuperar empleo.

Comparación con gobiernos previos:

En una situación de crisis como la originada por COVID, México no se endeudó, reconstruyó y rehabilitó cientos de hospitales, adquirió equipo médico y compró millones de vacunas. En gobiernos pasados los recursos se despilfarraron, se contrató deuda con el pretexto de cualquier evento, se calcula que por “corrupción” el 20% de los presupuestos se perdía. Se han mantenido y extendido todas las libertades, la prensa ataca e insulta al presidente día a día sin mayor consecuencia que la réplica pública. Se dejó de pagar a medios y periodistas miles de millones de pesos vía chayote y publicidad para que hablaran bien de los gobernantes. Se construye la obra pública sin pedir prestado, sin recibir “mordidas” y sin sobrecostos, todo lo contrario a las obras faraónicas o inconclusas de los gobiernos previos.

En resumen: El país tiene grandes retos, la pandemia incrementó el número de pobres a pesar de los programas sociales; los estudiantes tienen más de un año de no asistir a clases; al gobierno le falta avanzar en las reformas constitucionales que se requieren y a las que algunos empresarios, mafias y opositores se oponen; la inseguridad disminuye no con la velocidad que se requiere, pero:

Que el país avanza: sí. Porque se hace lo que se ofreció.

Que el país va bien: sí. Porque las variables macroeconómicas y la paz social se mantienen y consolidan. No hay punto de comparación entre la cantidad de políticas sociales segmentadas en cada estado de la República que se hacen hoy (p.ej. caminos rurales, mejoramiento urbano, reforestación) y la gestión de elefantes blancos del pasado reciente.

Que los opositores criticarán cualquier actividad, política o resultado positivo de este gobierno: sí. Porque su rencor, clasismo y odio no les permite lo contrario.

Que los opositores representados en la alianXa que se construyó para intentar acabar con el gobierno del presidente López Obrador, no reconocerán nada positivo de este gobierno, ni antes, ni ahora, ni nunca: sí. Porque los intereses económicos ahí representados necesitan mantener su narrativa que apela al pasado que les privilegió.

No hay análisis que sustente la burda grosería de que el país va al comunismo, a la venezuelisación, al desastre; la opción de cualquier ciudadano con un mínimo de buena voluntad o interés por el país, es allegarse de datos por fuentes que no sean las del periodismo pagado, manipulado por el dinero y manipulador de aquellos que lo permiten.

Dos pastorcillos, Zang y Gu, salieron juntos con sus rebaños y perdieron sus ovejas. Cuando el patrón preguntó a Zang qué había estado haciendo, contestó que leyendo. Cuando interrogó a Gu, dijo que jugando a las damas. Estuvieron haciendo cosas diferentes; sin embargo, ambos, por igual, perdieron sus ovejas.  Jiang Ji (siglo 2)

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Avanza la república, retrocede la capital

“Los débiles y flojos, sin voluntad y sin conciencia, son los que se complacen en ser mal gobernados”

(Benavente. Dramaturgo y premio nobel)

Acabaron las elecciones y hay resultados. Viendo el país como se ve un bosque desde el aire, triunfo extraordinario de la 4T a través de Morena y partidos aliados.

Datos duros:

De 15 gubernaturas en juego 12 las ganó la 4T, de 30 congresos locales 18 o 19 los ganó la 4T, de 300 distritos electorales 184 son para la 4T, de 500 diputados unos 280 son para la 4T vía Morena y partidos aliados (mayoría absoluta), por sí mismo Morena de tener 191 diputados en 2018 tendrá los mismos o unos cuántos más, como alguien les dijo un día: “no nos arrancaron ni una pluma”

Si en 2018 Morena gobernaba localmente (vía gubernaturas) a  poco más de 37,5 millones de ciudadanos, en 2021 lo hará  a más de 58 millones. De las gubernaturas que gana Morena se le quitó al PRD la única que tenía en el país, dos al PAN de las cuatro que tenía en los estados votados y ocho al PRI, todas (zapato). Para quienes viven con el cuento de que el proyecto 4T no es feminista o paritario por primera vez en la historia el país tendrá 7 mujeres gobernadoras de las que 6 son de Morena (5 nuevas y Sheinbaum en CDMX)

¿Si esto no es ganar, ganar, ganar entonces qué es? Habrá que entender la narrativa de los medios y comunicadores que falsearon información, datos y encuestas y que en estos pocos días mantienen su historia de que la 4T, Morena o el presidente  perdió. Tendrán que pensar en algo muy pronto para que sus patrocinadores no les corten fondos de inmediato ante el descalabro de la atroz Alianza que compró el Sr. X González; más adelante en el tiempo habrá más información de las consecuencias que tendrá el desprestigio, una vez más constatado, de las plumas y voces chayoteadas.

Por parte de la derecha, qué preocupante que sus infladas celebraciones de sus triunfos sean con una andanada clasista, pasaron de hablar con “vas, carnal” al vil desprecio. Y qué esquizofrenia en la que viven al decir ganar a perder, a decir triunfamos cuando son verdaderos perdedores; otra vez juegan con el lenguaje que asumen que sus oyentes, cual tontos, creerán.

Entremos al bosque y veamos el árbol que representa la capital:

En la CDMX se perdieron importantes alcaldías que se tenían, de 11 de 16 obtenidas en el 2018 Morena ahora tendrá solo 7 y la oposición 9 ; aunque el congreso se mantiene para la 4T hay que reconocer que es un golpe en la capital del  país.

La Alianza que compró el Sr. Claudio X González a PRI, PAN y PRD le alcanzó para regresar a gobernar a los cárteles inmobiliarios, de explotación sexual y drogas en Cuauhtémoc; en algunas otras regresaremos a las historias de cambio de usos de suelo, crimen, desorden y narcomenudeo por doquier.

Le alcanzó también para poner en riesgo los avances en matrimonio igualitario, aborto legal, en materia de género, en derechos lgtb+. ¿Habrá sido, como algunos dicen, un voto de castigo feminista el que les decidió a votar por el PAN y PRI?, puede ser si es que se les olvidó que la derecha nunca será feminista.

Para los chilangos ese orgullo de habitar una ciudad de vanguardia se acaba al haberse enquistado el PRI, PAN y PRD en media capital.

¿Cómo y por qué es que avanza la república y retrocede la capital? Seguramente se estudiará lo sucedido para poder explicar cómo es que se pasó de una ciudad en búsqueda de consolidar políticas feministas al asco de Margarita Zavala por las lesbianas; a que salga Pablo Gómez y entre Gabriel Quadri como diputado; a ser sede de la UNAM y al mismo tiempo a abrirle la puerta a panistas mochos; habrá que entender ese voto “de castigo” de clasemedieros aspiracionistas que no es más que un balazo en el pie de ellas y ellos mismos. Serán 3 años de gobiernos de derecha en la capital para volver a vivir la corrupción y malas prácticas que la ciudad ya había dejado atrás en los tres previos. Este pequeño triunfo de los conservadores no es para celebrarse por nadie, es mezquino porque estamos hablando de una ciudad con un verdadero proyecto transformador. Como dice la socióloga Teresa Rodríguez de la Vega, tal vez no es un castigo sino que “es una reacción a ese empoderamiento plebeyo”. ¡Clasismo puro pues!

Parece que lo que perdimos es la Ciudad de México solidaria, hoy la ciudad que se sentía el centro del mundo se está dando cuenta que el retroceso en su “rancho” no es más que un reflejo de la realidad de esos puristas de izquierda que por ser tan puros, tan puros, eligieron votar por la Alianza; de esos grupos sociales muy dizque de avanzada mientras toman su café en la Roma y Condesa pero que al perder becas, fideicomisos y aviadurías, y no entender los efectos de la pandemia Covid en la economía del país, escogieron votar por la AlianXa. Y sobre todo de esos que votaron en el 2018 por un proyecto que les hacía lucir “progres y de avanzada” pero que pensaban que en realidad nada cambiaría y hoy se dieron cuenta de la profunda transformación en que estamos inmersos.

Los que en silencio pensaban durante estos 3 años: yo si estudié, morenacos, muertos de hambre, pinches jodidos, ignorantes, pinche pueblo lleno de gente pendeja, yo sí pago impuestos, mugrosos, ni pasaporte tienen, hambreados, mantenidos, no hablan inglés etc. encontraron el día para votar por los candidatos de la Alianza del Sr. XGonzález y secuaces.

Los apolíticos, los que dicen que no son de izquierda ni de derecha pero que votaron por esa Alianza fondeada con dinero del extranjero y de empresarios. Los que con supina ignorancia votaron por la Alianza por miedo a la dictadura, al socialismo, porque compraron historias de que AMLO quitó las becas y las estancias infantiles, porque le dijeron que había que hacer un contrapeso a la 4T.

Así que…

Menos centralismo y más interior, la avanzada la lleva buena parte del país; la ciudad se rezaga.

El éxito de esta 4T es rotundo, unas alcaldías (espejitos)  a cambio de gobernar medio país y de que los neoliberales, conservadores y corruptos no hayan podido allegarse del control del presupuesto, es un buen intercambio. Lástima por algunas de esas alcaldías.

Esta Alianza de XGonzález y las botargas de PRI, PAN y PRD está a años luz de ser una oposición real a un proyecto como la 4T, en el camino se perderán batallas pero la guerra se ganará, el país ya está cambiando.

Solo queda exigir a la 4T que no permita que algún día estos cortoplacistas que vendieron ideales, proyectos y futuro pretendan regresar con piel de oveja al cobijo del proyecto transformador. Ya se descubrieron, les halagó el canto de las sirenas, ya ubicaron su polo, ya se tatuaron con la X que los compró; muy bien que ahí se queden.

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Tercera llamada, ¡comenzamos!

En estas elecciones la bondad ganará por goleada, la parte podrida de la sociedad es minoritaria.

Como en el teatro antes de salir a escena las actrices y actores han aprendido sus diálogos, han vestido sus ropajes y la escenografía esta lista, así este domingo llegamos al día en que los ciudadanos, mediante nuestro voto, tomamos la decisión que resuelve el ruido político/mediático de los últimos meses. Es una responsabilidad ciudadana que se convierte en una obligación si es que hablamos de civilidad y es el momento en que cada uno aporta con su sufragio un ladrillo en la construcción de la casa que queremos.

Afortunadamente las decisiones de los partidos políticos ayudaron a que en vez de hablar de 4 o 5 proyectos hablemos únicamente de dos. El factor de la intervención de algunos empresarios encabezados por el Sr. Claudio X González (junior de su papá) y Gustavo de Hoyos (ex capo de coparmex) ambos acuerpados con el suficiente dinero como para comprar los cascarones ideológicos y “maicear” a candidatos y funcionarios de PRI, PAN y PRD llevo a la formación de esa miserable alianza conocida como Va X México cuya única finalidad y argumentación es oponerse al proyecto 4T encabezado por Morena.

Hay que recordar que fue López Obrador quien les dijo, júntense y hagan un solo partido porque al fin que son lo mismo, y estos ingenuos sin entender la carambola en la que les metía el Presidente, le hicieron caso y sumaron la corrupción y descomposición del PRI al conservadurismo, crimen y corrupción del PAN con la intrascendencia del PRD bajo el mando de un dueño de mucho dinero como lo es el Sr. X González. El resultado no puede ser más favorable para el proyecto 4T, por una parte la gente de esos mismos partidos no compró esa aberración ideológica que amalgamaba ideas entre sí contrarias, más el asco a la obvia intromisión de actores económicos con el único interés de lucro personal, aunado a una gran mayoría crítica que apoya a la 4T y que se dolió del trato clasista a la generalidad de la sociedad mexicana y que entendió que más allá de errores y traspiés del gobierno actual el objetivo se convertía en hacer frente común a ese regreso al pasado.

Y es así como llegamos a una real polarización en que de un lado los sinvergüenzas opositores al proyecto lopezobradorista en vez de argumentar y expresarse a través de sus plataformas ideológicas prefirieron unirse cual cártel de cárteles con el objetivo de intentar volver al pasado reciente bajo la coincidencia común de  que el saqueo al presupuesto vuelva a ser su forma de vida. Y por el otro el partido Morena aliado en algunos lugares con PT y PV en la férrea defensa al proyecto que inició hace casi 3 años bajo la directriz del presidente López Obrador.

Esa es la lucha de este domingo, mantener al país en el camino de resolver la polarización real en que vivimos o regresar al pasado de saqueo, corrupción, desigualdad, crimen y falta de oportunidades. Porque si hablamos de polarización real, esta existe en cualquier reporte estadístico de INEGI o de cualquier fuente seria, y es la que dice que un porcentaje muy pequeño de la población es dueña de la mayoría de recursos al mismo tiempo que más de 60 millones de ciudadanos mexicanos viven en situación de pobreza.

No es la polarización de la que los medios acusan al gobierno actual, porque si habláramos de este enfrentamiento mediático habría que llamar a las cosas por su nombre.

¿A qué, si no, le llamamos polarización mediática? A la provocada por esa fallida (todas las encuestas así lo indican) alianza de Va X México a que se sumó aquella “intelectualidad” que dejó de recibir millonarios contratos y beneficios en los gobiernos de PRI y PAN, quienes tradicionalmente han cooptado las publicaciones, foros y becas y con el añadido de medios de comunicación privados acostumbrados a financiarse de publicidad oficial y “chayote” para decir o dejar de decir lo que al poder convenía y que cubre a diario a través de columnas y editoriales el mensaje de oposición plagado de insidia y mentira. ¿A qué si no llamamos polarización mediática sino a las columnas tan clasistas y racistas como la de ese Sr. Eduardo Caccia que publica en Reforma? ¿A qué si no el mercado neoliberal editorializando en The Economist siendo replicado por la derecha conservadora? Frente a ello lo que queda es el agrupamiento y sólida defensa de un proyecto de largo alcance que transforma la forma de hacer política en México.

Después de este domingo nos queda una tarea: recordar y documentar a todos aquellos que de manera cínica intentaron destruir el proyecto 4T, a través de sus medios, a través de sus mentiras en sus desplegados, a través de la compra de bots, mediante la falsedad, falta de patriotismo e incluso traición al país. No hay que dejarlos pasar, hay que exhibirlos para que en poco tiempo no regresen bajo pieles de oveja o en caballos de Troya. No podemos olvidar que en este proceso transformador, hay traidores, odiadores e instigadores del enfrentamiento entre ciudadanos. Como en cualquier movimiento social fundamental en beneficio de México de un lado están quienes lo hicieron propio y del otro lado quienes al grito de “quémenlo todo” buscaron obstaculizarlo. Son los émulos y seguidores de Santa Anna, Iturbide, Huerta, Maximiliano, Miramón, Mejía, Elizondo, y muchos más.  La tarea será recordarlo.

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Las razones de nosotros, (los arriba firmantes)

Tienen tan poco amor al país, memoria muy corta y una mente tan colonizada, que les importa más la opinión de revistas y gobiernos extranjeros que la de los mexicanos olvidados históricamente.

Cuando se populariza la noción de que las élites conservadoras y las autoridades usan su posición para enriquecerse y sostener sus prerrogativas, se producen dos posibles efectos en los ciudadanos: uno es el enojo y frustración, que se convierten en búsqueda del cambio de tal situación; y otro el acomodo y la ceguera para ser parte de ese mundo privilegiado (aunque sea tan solo creencia de pertenencia) dejando atrás la historia, la ética y la lógica.

En este segundo grupo podríamos generalizar en  tres grandes clanes a aquellos que mantienen un desprecio permanente, y a mi forma de ver injusto,  al proyecto 4T y al Presidente López Obrador y a quienes los apoyamos.

a) Las élites empresariales acostumbradas a que su generación de riqueza tuviera como sustento la trampa, el compadrazgo, la evasión fiscal y el empleo de  mano de obra barata y sin prestaciones. Los pequeños empresarios que recibían de su “cuate” funcionario o de sus “contactos” alguna concesión o contrato para sustentar su empresa usualmente improductiva.

b) Funcionarios, burócratas y políticos de partidos opositores que se vieron avasallados por la fuerza lopezobradorista, desplazados del presupuesto y marcados como la esencia de la corrupción y saqueo al país. No importa el origen del funcionario o la “ideología” que solía representar, son aquellos que por unos cuántos o unos muchos pesos hoy se presentan como cínicos y frenéticos enemigos de todo lo que huela a 4T.

c) Una ruidosa y poco culta clase media,  aspiracional “wannabe” que no se permite reconocer en la mediocridad en que la mantuvo la política de los gobiernos neoliberales; que vive de crédito, bajos salarios y que al tiempo que niega su realidad para diferenciarse del “pobre y naco” se avergüenza de la mexicanidad y nacionalismo del proyecto actual de la 4T. Irónicamente es en este este grupo donde se concentra el clasismo como visión fundamental de las relaciones sociales.

Digo que me parece injusto el desprecio por estos grupos porque, en contraposición a su manera de pensar, la perspectiva de quienes estamos a favor del proyecto 4T nace de reconocer por lo menos dos cosas: la tremenda desigualdad social como consecuencia de las políticas neoliberales de los últimos 30 años que concentraron en pocas manos los bienes nacionales y el usufructo de la riqueza del país; y, el saqueo del presupuesto a manos de la mayoría de quienes han gobernado, desde los puestos más altos pasando por toda la estructura burocrática, haciendo parecer natural que cualquier ex funcionario público, incluso los de los niveles menores, por el solo hecho de haber trabajado en el gobierno goce de dineros y recursos inexplicables.

Adicional a esta visión de la que partimos quienes estamos a favor de la 4T están los hechos, reales y sustentados del resultado de la gestión del presidente López Obrador. Es vago e inútil pretender responder al argumento del error específico y puntual que en cualquier gestión se comete; cualquiera que no se centre en el “detalle” y tenga un mínimo de criterio para entender el fondo y trascendencia del cambio que está sucediendo, es decir que vea el bosque y no el pequeño árbol, también podría darse cuenta del éxito del cometido lopezobradorista, pero asumo que no se da ni se dará porque va en contra de la narrativa que les permite vivir en el intento de recuperar privilegios reales o imaginarios pasados.

A diferencia del mensaje constante y sesgado que expresan los abajofirmantes (a quienes me referí en la columna pasada) en su intento de incidir en el rumbo del gobierno, nosotros, los arriba firmantes, entendemos que políticas y medidas como becas para estudiantes, trabajos y entrenamiento para los que no lo son, pensión universal para adultos mayores, apoyos para madres solteras y discapacitados, seguro de desempleo, microcréditos para cientos de miles de pequeños empresarios, programas técnicos, fertilizantes y precios de garantía para el campo y un incremento real al salario mínimo superior al 60% son fundamentales para empezar a romper con el círculo de generación de pobreza.

Por otra parte el mantenimiento de los fundamentos macroeconómicos de estabilidad del peso, política de no endeudamiento y austeridad en el gasto son hechos reales a pesar de que no se reconocen por los odiadores del proyecto 4T; igual pasa con los cambios en las políticas sindicales, con la prohibición del uso del glifosato, etiquetado en alimentos y bebidas, control del outsourcing que precarizó los beneficios sociales y puso en riego el futuro de las pensiones de millones de mexicanos, modificaciones en los planes de afores y edad para retiro, acabar con el fuero de los altos puestos y la introducción de la revocación de mandato; marcan un giro en el camino al abismo al que se dirigía el país.

La política exterior que le pone un alto al injerecismo, principalmente de estados Unidos pero también de Canadá, España y otros países de Europa y que mete a México en el multilateralismo que parte del respeto a la soberanía nacional, ha significado para los opositores al presidente un golpe a su mentalidad colonialista.

Los grandes proyectos del aeropuerto de Santa Lucía, Refinería de Dos Bocas, la Construcción del Tren Maya, la cobertura de internet en todo el país, la construcción de manera masiva de caminos rurales y muchos otros más, son situaciones de hecho que pasan como si no existieran para los desvergonzados opositores pero que millones de mexicanos sí vemos.

Muchos otros hechos más podrían ser referidos en este listado pero resultaría muy extenso hacerlo. Hay datos duros y hay hechos de gobierno; de ello nos nutrimos los que apoyamos al proyecto 4T; no esperamos que los opositores lo hagan, su odio les ciega, la poca información que les provee los medios tradicionales y en muchos casos su mentalidad clasista y arrogante les impide admirarse del momento significativo que vive el país.

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Ustedes, los abajo firmantes

Ustedes, quienes en medio de su palabrería hueca bien cubierta de tecnicismos y legalismos que encajan palabra a palabra en lo “correctamente político” se atribuyen el derecho a guiar las funciones de un gobierno por el que no votaron y que no les debe nada.

Ustedes, las plumas pagadas de tinta desgastada que se diluye letra tras letra en su repetido discurso; ustedes los que cuando se les necesitó no estuvieron, cuando la tragedia del país les pasó por sus ojos y prefirieron buscar sus becas y publicaciones. Ustedes, que al tiempo que los recursos del país se regalaban a propios y extraños, prefirieron ser ciegos si el reparto de prebendas y representaciones culturales les llenaba los bolsillos.

Ustedes que en 30 años de neoliberalismo silenciaron sus voces, que se acomodaron a ser los perros falderos del ágora siempre y cuando se les asegurara sus éxitos profesionales, su próximo seminario, su siguiente participación en algún programa de discusión, su inclusión en alguna lista de acompañantes de suntuosos viajes presidenciales o la adquisición por miles y decenas de miles de sus revistas, libros y colaboraciones que publicaran.

Ustedes, los que por 30 años nos mintieron con su silencio, hoy son convenientes abajo firmantes.

Ustedes, que por 30 años no vieron partidas secretas, fideicomisos inexplicables, pensiones vitalicias, avión imperial, chayote a por mayor, condonaciones de impuestos, creciente desigualdad, violencia que se extendía por todas partes; al tiempo que ustedes solo veían modernidad, inclusión en el mundo, membresías exclusivas y alabanzas de quienes nos endeudaban y compraban a pedazos la industria energética, ustedes que aplaudieron la rapiña del Fobaproa que acabará pagando nuestros nietos.

Ustedes los engañabobos que solo entre sí mismos aplauden sus ideas, que al “sí señor” se volvieron oportunistas del lenguaje; que en párrafos y párrafos arroparon a los desnudos emperadores mientras el país naufragaba en sangre, sí ustedes:

Después de su deconstrucción como tapetes del poder en el periodo neoliberal, ustedes, los mismos de siempre, ahora en su papel de abajo firmar todo lo que se oponga al gobierno del presidente López Obrador.

Con los recursos, que parecen inagotables, de empresarios, partidos y mafias, son la punta de lanza “intelectual” que antagoniza con el proyecto 4T. En un puesto o en otro, en una organización u otra, un think tank u otro, son los encargados de redactar algo que sustente de vez en vez lo que sus patrones quieren decir y así hacer parecer que ¡600 abajo firmantes!, ¡2500 abajo firmantes!, siempre bien acompañados de algún actor relumbrante (de preferencia que viva en Estados Unidos), piensan sobre las decisiones que se toman hoy en el país. ¡Mejor cuidar beca que país!

Han firmado de todo, porque además son especialistas en todo, y si no tienen a la coparmex que les cubra esa parte, y si no tienen al Sr. X que les truene los dedos y les diga para dónde sopla el viento; así hoy son abajo firmantes en contra de La Guardia Nacional y del aeropuerto de Santa Lucía, como antes lo fueron del desplegado que decía que no hubo fraude en la elección del 2006, también de uno en que piden respeto a la autonomía del INE, o uno en julio del año pasado que llamaron “Contra la deriva autoritaria y por la defensa de la democracia”, en el que, proponen a todos los partidos de oposición unirse contra Morena para “corregir el rumbo y recuperar el pluralismo político y el equilibrio de poderes que caracterizan a la democracia constitucional”. Pero también aquel de “Esto tiene que parar, En defensa de la libertad de expresión” del año pasado etc.

Tienen larga historia, mismo patrón, mismos apellidos firmantes, Krauze, Camín, Casar, Reyes Heroles, Bartra, González, Cárdenas, Torres Landa, Molano, Morera, Wallace, Alazraki, Castañeda, Dresser, Aguilar, Pardinas, Zavala, García Bernal etc.

Es lo que hay, la avanzada “intelectual” del país, agachada y servil ante el poder económico; perdieron la perspectiva humana a cambio de dinero y reconocimientos, hoy son esta gentuza que determina lo que es importante y lo que no, actuando de embudo ante ciertas agendas y ocultando otras.

Van de salida.

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Las sinfonolas

“Una prensa cínica, mercenaria y demagógica producirá un pueblo cínico, mercenario y demagógico.”

Joseph Pulitzer

Desconozco si cuando Thomas Alva Edison inventó el fonógrafo pensó que 12 años después el empresario Louis Glass  le adaptaría un aditamento con ranura que recibiera monedas (las sinfonolas o rockolas) e hiciera que tocara la selección musical elegida por el pagador. Y así es como tan maravilloso invento se convirtió en la máquina que toca la música que quieres si le pones monedas.

Ante el avance de los medios digitales para escuchar música, hoy en día las Sinfonolas son escasas reliquias, tal vez algún fabricante existe aún pero definitivamente ya son difíciles de encontrar en cafeterías y restaurantes como antaño.

En México sí tenemos sinfonolas, desde hace décadas hemos convivido con ellas; distintas a las de Edison y de Glass pero coinciden conceptualmente en lo fundamental: que si se les echa monedas tocan lo que uno quiere; me refiero a la mayoría de la tradicional prensa mexicana: periodistas, columnistas, abajofirmantes, presentadores de noticias y youtuberos e influencers.

Cuenta Enrique Serna en su libro “El vendedor de silencios” cómo funcionaba desde el periodo posrevolucionario el pago a los periodistas para que dijeran lo que los políticos querían que se dijera o lo que querían que NO dijeran. Y Serna se detiene en Carlos Denegri, aquél periodista de Excélsior que hizo del “chayote” el epítome del modus vivendi de muchos periodistas mexicanos desde la primera mitad del siglo pasado. De él, el gran Julio Scherer dijo: “Es el mejor y el más vil de los periodistas”

Esa escuela de Denegri que siguieron y siguen tantos otros comunicadores se rige por el principio de la sinfonola, los gobiernos, funcionarios o políticos les echan monedas y estos dicen o dejan de decir lo que se les solicite.

Recordemos que está documentado, es decir que no es de oídas o de que creo o que me contaron, que en el sexenio de Peña Nieto decenas de periodistas e intelectuales recibieron enormes cantidades de dinero, sin razón alguna porque cada uno de ellos trabajaba en algún medio privado, entre otros: López Doriga más de $251 millones, Enrique Krause más de $144 millones, Oscar Mario Beteta más de $74 millones, Beatriz Pagés más de $57, Federico Arreola más de $53, “Callo de Hacha” más de $43, Raymundo Rivapalacio más de $31, Ricardo Alemán más de $25, Adela Micha más de $24, y así Luis Soto, Pablo Hiriart, Jorge Fernández Menéndez, Rafael Cardona, Guillermo Ochoa, Francisco Cárdenas, Eduardo Ruiz Healy, Martha Debayle etcétera, la lista es larga y cuantiosa; se calcula que el sexenio del priista Peña gastó en publicidad más de 60 mil millones de pesos, ¡algo sin precedente! en cuanto a monto pero nada distinto a los esquemas seguidos por el PAN y PRI en todos sus sexenios. ¿Será esta la explicación de por qué estos mismos periodistas y los medios en los que trabajan están tan enojados? Ya nadie les echa monedas, el bolsillo de estas sinfonolas se secó por parte del gobierno de López Obrador.

Y ahora en la búsqueda de la “chuleta”, a la que aun siendo ya tan adinerados se niegan dejar de perseguir, se acercan a los gobiernos locales panistas perredistas y priistas, a empresarios y grupos de interés para que les mantengan esa forma de trabajo, estos han entendido que estos comunicadores e intelectuales son fácilmente comprados y guían su contratación bajo el lema: “Con dinero baila el perro”. Y pues como hasta en los perros hay razas, unos cobran más que otros.

Estos sinfonolas a los que me refiero dicen lo que le conviene a estas personas y grupos que digan, son mercenarios de la pluma y la palabra.

La razón de que sea menos importante su actuar es que actualmente la información en las redes sociales permite identificar rápidamente cuando ésta es falsa, sesgada o atiende a intereses personales o de grupos en contra del presidente López Obrador y el movimiento 4T. El hecho de que crean (o hagan creer a sus patrones) que la opinión pública se rige por lo que ellos dicen es con el fin de seguir enriqueciéndose a costa de ordeñar los bolsillos de quienes les manda, pero no porque realmente incidan en la sociedad, tan solo en la masa acrítica y conservadora que les sigue. Ya no, la diversidad en las redes sociales, la mayor conciencia social, la inmediatez de compartir datos o sucesos en los teléfonos celulares hacen que se diluya la importancia que tuvo su forma de actuar.

El dato que deberían revisar estas sinfonolas es el que les dice que a pesar de todos sus esfuerzos de comunicación sumados para intentar destruir al presidente, a los miembros de su gobierno y a las políticas y proyectos en curso, la mayoría de la gente al interior del país mantiene y acrecienta su apoyo a la 4T; les debe frustrar saber que es porque ya no se cree en lo que ellos digan sino que la información deriva de la realidad y de los datos que de manera transversal permean en el tejido social. Y al exterior el que el presidente López Obrador haya sido considerado por la consultora internacional Morning Consult Political Intelligence como el presidente de mejor desempeño entre los presidentes de las economías más importantes entre ellos: Merkel, Biden, Trudeau, Modi, Draghi y Bolsonaro; les debe hacer patente la insignificancia a la que llegaron sus voces.

Decía hace más de 80 años el famoso político alemán Otto von Bismarck: “La Prensa no es la opinión pública”, décadas después estos sinfonolos y sinfonolas hacen como que no se han enterado.

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Huevos tibios

“La política debería ser la profesión a tiempo parcial de todo ciudadano”.

Dwight D. Eisenhower

No tengo nada contra los huevos tibios pero tampoco nada bueno que decir, no me gustan y ya, me gustan revueltos, estrellados o duros, no tibios. Hay quienes los prefieren.

Hablemos de tibieza política.

En el México actual, de polarización -al haberse puesto sobre la mesa la realidad de un país históricamente devastado en beneficio de muy pocos frente a un proyecto nuevo que plantea una mayor igualdad de oportunidades para la colectividad-  ¿hay lugar para los tibios?

De antemano consideremos que la posición “tibia” suele ser muy cómoda. Permite criticar ambos lados de cualquier opinión o decisión, parecer equitativo, centrado y, por lo tanto vivir bajo la “imagen” de políticamente correcto. Pero al mismo tiempo significa indefinición, inacción, resistencia al cambio y por lo tanto a mantener el statu quo.

En democracia la diversidad de izquierda y derecha dirime diferencias en la discusión de asuntos fundamentales que afectan a la sociedad, a todos, no asumir un lado de la ecuación aun criticando elementos coyunturales es simplemente no tomar postura y así automáticamente respaldar el que las cosas no cambien.

Ante un proyecto como la 4T se han identificado dos grandes movimientos: quienes apoyan el proyecto de transformación del presidente López Obrador, en su mayoría ciudadanos de ideas de izquierda y liberales y, quienes marcada y explícitamente lo rechazan y que en su mayoría son conservadores, clasistas, racistas y de ideología neoliberal. Entre estos dos grupos están los tibios.

El grupo de tibios es aquél que por vergüenza no se acepta en este segundo grupo de conservadores, aunque muestran todas las características, y que por estar disconforme con el gobierno actual por razones generalmente ligadas a haber quedado fuera del reparto del presupuesto, se dice de centro, moderados, de izquierda moderna (sic), indefinidos, apolíticos o cualquier otro término que no les ubique ni en un grupo ni en otro. Son aquellos que se llenan de frases que repiten como principios cuando no son más que ideas tan generales que en el fondo no dicen nada, “los extremos nunca son buenos”, “no confundir libertad con libertinaje” etc.

Dice Dante Alighieri en “La Divina Comedia”: “Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en tiempos de crisis moral”

Voy a poner el ejemplo de un candidato en Jalisco, un joven de apellido Kumamoto; entre su inexperiencia y su deseo de salir en la foto y ser considerado de “amplio” criterio, se reunió con los extremistas de derecha del grupo FREENA, su argumento es: hay que reunirse con todos. Está en su libertad de hacerlo pero pienso que si una persona que aspira a una posición política por un partido le da voz y medios a fanáticos y enfermos mentales como los de ese grupo, es que en su papel de tibio no atina a asumir una postura coherente. No Sr. Kumamoto, con los extremistas uno no se reúne para dialogar, se les rechaza, se les ignora y si es posible se les juzga. Lo contrario es frivolidad mediática para parecer políticamente correcto.

En situaciones de conflicto no tomar postura equivale a respaldar al poderoso. Y está bien si lo quieren respaldar pero que se acepte que es una posición conservadora y de derecha.

Una frase común, muy usada en todo tipo de debate (político, económico, científico, etc.) es la que dice “los extremos nunca son buenos”. Si hablamos de defensa de libertades, de ataque a la corrupción, de igualdad de oportunidades, de soberanía y de estar en contra de alguna forma de intervención, sí hay que posicionarse en un lado del espectro; ser tibio es lo contrario, es jugar de centrista cuando se es meramente acrítico a conveniencia.

La tibieza, los tibios, en realidad no tienen postura, hoy les es de moda no ser de izquierda para no identificarse con 4T, pero les avergüenza ser de derecha. Nadan de muertito.

La tibieza además de ser una explicación de carácter personal, actualmente es una moda impulsada por algunas universidades privadas, medios de comunicación, iglesias y grupos corporativos empresariales con la intención de “desmovilizar” a la gente, promueven un pensamiento ligero, descafeinado, fugaz, de práctica de posverdad que tan solo busca diluir el lenguaje y la participación social.

Critico esta forma de establecer relaciones de sociedad en que se intenta mediatizar en situaciones que no se puede o debe hacerlo; se es racista o no se es, se es clasista o no se es, se es homofóbico o no se es, se está en contra de la corrupción o se apoya, se respetan los derechos humanos o no se respetan, se busca un mejor país o se regresa al pasado reciente que dejó decenas de millones de pobres y un puñado de políticos millonarios.  Esa es la dualidad a la que hay que responder y no es con tibieza como se hace.

Los tibios tan solo son cobardes.

Al decir tibios o neutrales  no estoy hablando de los indiferentes, aquellos que van cual lastre a bordo de un barco y son responsables por su indiferencia y apatía de que las cosas permanezcan igual, lo que significa, en un país con más de 60% de pobres y con grandes problemas sociales y económicos, que son parte del problema y no de su solución. Hay una gran  distinción  entre moderación e indiferencia, entre moderación e indolencia, entre moderación y desinterés.

Los indiferentes son prescindibles en la discusión pública.

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