4T, AMLO, Oposición

Datos y datos…

El conocimiento no es una vasija que se llena, sino un fuego que se enciende

Plutarco

Por un lado, la valoración de lo intangible, incluso de lo sentimental y conmovedor, de lo que afecta y cimbra a las personas y sus familias. Por otro lado, la tara que dejó la tecnocracia desvalorizada –esa hija incestuosa del neoliberalismo- de concebir el bienestar de un pueblo tan solo por lo que se puede medir y contar.

Por un lado, el sentido de dignidad que asume una cabeza de familia al salir de la pobreza y poder dar un mínimo de bienestar a los suyos y de conseguir servir un plato de comida más de una vez al día en la mesa de sus hijos; por el otro, el ilusionismo del aspiracionista que se ve en el espejo caricaturesco de la riqueza como símbolo de su éxito vivencial.

No, no todo es para todos, son dos distintas formas de entender la vida, de ver el mundo, dos lenguajes que se excluyen; el primero es uno que en la oposición no entienden –valores, Nación, soberanía, igualdad, justicia, fraternidad- no caben en su visión de analizar el mundo como la suma de mercancías. El segundo: el de los datos duros, el de la suma de 1+1=2 y las tendencias macroeconómicas, las encuestas y los términos técnicos; ese mundo que en la oposición decían entender, hoy parece que ya tampoco es para ellos -a pesar de haberlo presumido incansablemente-. ¿Por qué será?

¿Hablamos de datos duros? ¿Están listos los opositores a la 4T para tener esta conversación sobre los resultados en estos 5 años? Mi opinión personal es que no, creo que la maroma dialéctica se convirtió ya en una forma de antagonizar con el movimiento de transformación que encabeza López Obrador, no, no, no, no. Hay un negacionismo que es ya una irreductible forma de pensar para los conservadores que no les deja reconocer el más mínimo atributo de este gobierno. El dato duro, la forma de medir resultados que hasta antes de este gobierno representaba el culmen de verdad para los tecnócratas y que ahora se convirtió en un: sí pero, es que, ah pero, es que el mundo, es que los gringos, es que la suerte, es que no es para tanto, es que, es que…

Pero ese es su problema, nosotros disfrutemos lo realizado, hablemos de los logros obtenidos en estos cinco años y que a aquellos -a quienes derrotamos una y otra vez de manera pacífica en las urnas- les entre por un oído y les salga por el otro.

  • Estimaciones preliminares sobre la evolución de la pobreza revelan que en 2022 habríamos tenido 5 millones de pobres menos que en 2018 y que la tasa de pobreza extrema por ingresos será la más baja desde que tenemos registro.
  • Entre 2018-22 el ingreso de las familias con menos recursos creció 19.9%, 11% en comparación con 2020.
  • México es uno de los 3 países de la OCDE que más ha incrementado sus salarios mínimos, que más empleo formal ha generado y que mejor ha controlado la inflación.
  • La brecha de desigualdad disminuyó, en 2018 el decil más rico ganaba 21 veces más que el decil más pobre, en 2022 ya se redujo a 15 veces.
  • Este año México ocupa el 2º lugar mundial en tener la tasa más baja de desempleo (2.7).
  • De los países de la OCDE, México es el país que más ha aumentado el salario mínimo en estos 5 años.
  • México acumula tres años al alza en inversión extranjera directa.
  • La producción de gasolinas aumentó más de un 30% de 2019 a 2023 pasando de 204 mil barriles diarios a 277 mil. El gas licuado duplicó su producción en el mismo periodo. (Todo esto después de que el neoliberalismo hundió la industria nacional  y la decreció año tras año, particularmente a partir de la Reforma Energética de 2014).
  • Las variables macroeconómicas están controladas, el peso mantiene su fortaleza frente al dólar, la inflación tiende a la baja.
  • La estimación del crecimiento del  Producto Interno Bruto esperado para este 2023 es de 3.6%
  • México es hoy menos desigual que al inicio de esta administración, y, señoras y señores ¡de eso se trata este proyecto!

Y más datos, triviales o no, pero que igual les chocan, tan solo para que suelten lágrimas bajo la almohada nuestros malquerientes:

  • Con 13.74 millones de horas vistas, López Obrador es el 3er streamer más visto en el mundo.
  • Morning Consult ubica al Presidente AMLO como el segundo líder mundial más popular del mundo.
  • Los datos de INEGI dicen que la CDMX tuvo en 2022 la tasa de homicidios más baja desde 1989 en que se contabilizan estos datos. La mitad de homicidios que en 2018.
  • La última encuesta de Mendoza Blanco da una aprobación del 84% al trabajo del presidente, entre los simpatizantes del PAN el 60% y del PRI el 67% lo aprueban.
  • Y un dato del mundo que también se une a la burla a los conservadores: Una reciente investigación académica confirma que el 97% de las noticias falsas las ven los usuarios de derecha y que  la desinformación de Facebook la consumen los conservadores.
  • Si hoy fueran las elecciones presidenciales, Morena y sus aliados ganarían con entre un 55 y un 60% de los votos.

La verdad es subversiva y transformadora, y por eso los fascistas posmodernos agrupados bajo el mando de ClaudioX no la toleran. Los datos actuales desenmascaran sus mentiras y explican causas y efectos. Por eso a ese fascismo que hoy se llama neoliberalismo, cuando los datos no le convienen a su discurso, les teme y desprecia y si no puede manipularlos los silencia (lo que explica por qué los logros de este gobierno no aparecen en los medios de comunicación que controlan las trasnochadas élites y que son la fuente de donde se informa nuestra lamentable oposición).

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México, Oposición, Periodistas, Políticos mexicanos

Marchantes del fin.

«Y presté atención a todo lo que hacían esas personas que se llamaban cristianos, y me quedé aterrorizado».

León Tolstoi

¿Qué traman los jefes de Riva Palacio, López Dóriga y Beatriz Pagés que los pusieron a anunciar una crónica de muerte?

Coincide que los tres conforman un trío de plumas vendidas y bien pagadas por el cliente de turno y coinciden en que hoy están enojadas, tan solo en los últimos años López Doriga recibió $215 millones de los gobiernos que lo alquilaron, Beatriz Pagés 57 millones y Riva Palacio 31 millones. ¿Cómo no lo van a estar si se les secó la teta del presupuesto público?

Coinciden también en que los tres –y al mismo tiempo- advierten que en caso de que alguien ponche el globo que les encargaron inflar e inflar, urden que Palacio sería el culpable…

Coinciden finalmente en que, en un país que ellos y sus patrones incendiaron en violencia, al proponer lo que sugieren son unos miserables jugando con fuego.

Hablan de muerte los encubridores de muerte, hablan de muerte los que se alienaron, fomentaron con su silencio y encubrieron el genocidio que creó Felipe Calderón y su gerente Genaro García Luna.  Hablan los que en su trayectoria “periodística” callaron las masacres del prianismo: Acteal, Villas de Salvárcar, las desapariciones forzadas de los normalistas de Ayotzinapa, las de la comunidad de Allende, las ejecuciones extrajudiciales de Aguas Blancas y Tlatlaya, las acciones en Atenco… y esto solo por mencionar las más conocidas en el neoliberalismo del periodo de Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto (que por cierto es el periodo en el que estos delincuentes de la comunicación se enriquecieron).

Que si nos quisiéramos ir atrás, con recordarles la masacre del 68 y el “halconazo” del 71, sería suficiente para que por dignidad guardaran silencio en conciencia de las consecuencias en México de los crímenes por razones sociales y de política que han llevado a cabo los gobiernos de derecha, sí, de derecha.

En México, la historia está plagada de crímenes a manos del Estado que los voceros mencionados arriba han callado y de los que son cómplices por ser tapaderas de la derecha. En México quien mata es la derecha.

Ni entendiendo la desesperación de los conservadores porque en cada elección se empequeñecen; ni deduciendo que hablar de un posible magnicidio sea su actual táctica engañabobos como lo fue aquella mentira de “”un peligro para México”; podemos aceptar que planteen una situación de tal gravedad sólo porque se les antoja, sin base alguna.

¿Y por qué hay que levantar la voz ante esta andanada de narrativa a la que ya se han plegado otros de la misma calaña: Ferriz, Belaunzarán, Hiriart, Marín, Ciro…? Porque ellos sí, son capaces de intentar crear una crisis política deshaciéndose de quien sea necesario; si ya lo hicieron en otras ocasiones, si asesinaron a su Ruiz Massieu (cuñado de Salinas); si desaparecieron a su Muñoz Rocha (diputado priista con harta información); si mataron a su Colosio (papá del junior que decidió ser comparsa de los asesinos de su padre); si tumbaron los helicópteros de  Juan Camilo Mouriño y Santiago Vasconcelos, y también el de Francisco Blake Mora (operadores de Felipe el genocida); si derribaron la aeronave con el secretario de seguridad foxista Ramón Martín Huerta; si lo hicieron con la gobernadora panista Martha Alonso y su esposo el ex gobernador (también panista por supuesto) Rafael Moreno Valle, etc. les es muy conveniente preparar la crónica de una muerte anunciada creando la ficción de que a este gobierno le interesa, conviene o podría actuar como ellos lo han hecho, que éste gobierno tiene algún interés en “acabar” con una candidata X, cuando la realidad dice que -si tuvieran una pizca de inteligencia y supieran contar lo entenderían- NO tiene la mínima posibilidad de ganar una elección.

Entonces, es importante recordarles: a) La 4T no es como ellos b) La 4T no mata c) Mata la derecha d) Matan ellos e) No incendien al país abatiendo al personaje de su trama f) Sean demócratas y dejen que las urnas hablen g) Respeten la vida de sus pares aunque el no hacerlo les reditúe ganancias.

¿Y sus seguidores? «Están como el chinito, nomás milando». No hay críticas al actuar opositor aunque sea para decirle que hay límites que están sobrepasando; cada vez es más patente la alienación a que les lleva el odio, la enajenación ante la falta de un “hacia dónde”. Cada vez es más claro que el avasallamiento del modelo de la 4T les torció el sentido de respeto a sí mismos; son borregos camino al precipicio social empujados por los representantes de unas élites que se burlan de ellos, que no les interesan, que les considera desechables, que el día que les convenga irán por ellos; son carne de cañón.

Bien, pues las cosas están así: el modelo de la 4T avanza, todas las encuestas, –t-o-d-a-s- dicen bien lo que sucederá en las próximas elecciones y ¡oh sorpresa! no es bueno para los reaccionarios, así que:

Tengan coraje para ser mejores, tengan miedo si los siguen manipulando, griten a cielo abierto que unos cuantos mafiosos están acabando con su bondad, no sean como ellos, ellos son los cerdos que se alimentaron de todo lo posible y ustedes son las víctimas camino al matadero, tengan responsabilidad por el futuro, no le teman a la libertad, a la igualdad y a la justicia, corran para su propia protección, sálganse de ese sótano mental al que los han llevado, que sean ellos los que se devoren a sí mismos y no ustedes, y sobre todo: No hay otro país para ustedes, es mentira que ustedes son como ellos, su aspiracionismo de imitación es un cuento de hadas que aquí acaba; el futuro es con nosotros, todos cabemos, no den más razones para ser despreciados, no den más razones para que la historia les recuerde con burla.

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Oposición, Panismo, Políticos mexicanos

El vocero perfecto

“Espero tengan preparadas sus preguntas para mis respuestas.

Henry Kissinger.

¿Quién hubiera pensado que Vicente Fox -que durante su mandato requirió de un vocero para que tradujera sus incoherentes dichos en  aquella sección de: “lo que quiso decir el presidente”- se convertiría, con el paso de los años, en el vocero idóneo de la oposición; en el más claro decidor para  explicar el pensamiento de los antagonistas a la 4T? Escuchar sus palabras es sumergirnos en un delirante carrusel que suma y resume las voces de quienes se oponen al gobierno actual. Sí, aunque usted no lo crea, el iletrado y rústico expresidente es la voz cantante de quienes buscan regresar al pasado.

Y a pesar de ello (lo digo sonriendo y solo para que conste) luego dicen que no hay un triunfo moral de la 4T sobre los conservadores mexicanos representados en el prianrd; en fin que ya que es la realidad que nos toca vivir pues hablemos de ella.

Cuando un Héctor Aguilar Camín (el abajo firmante e intelectual de cabecera priista) dice del presidente que es “pendejo y petulante”, cuando Javier Lozano (el ex secretario del trabajo y ex senador panista) le dice al presidente; «Chingue usted a su madre», o un Gilberto Lozano (el esquizofrénico líder frenista) dice de los afines a este movimiento 4T que somos: “chimpancés”, “simios”, “descerebrados” e “idiotas”; se requiere de una correcta traducción, porque los desprecios e injurias deben bajarse al nivel ideológico y social que es de lo trata la política, y quien más sino Fox que nos viene a traducir lo que ellos quisieron decir: “Estoy a favor de Xóchitl porque me va a regresar mi pensión de ex presidente, con Xóchitl se acabarían las pensiones para que los guevones (ninis, adultos mayores, madres solteras, etc.) se pongan a trabajar”. Y esto es jauja en los oídos de la oposición que, haciendo un ejercicio alegórico, asume los deseos foxistas con un retorno al pasado neoliberal.

Así como ya es imposible pensar que los partidos políticos tradicionales: PRI, PAN y prd, tengan un portavoz que explique su intención o propósito futuro y alguna argumentación sobre su radical oposición a cualquier política o proyecto de este gobierno, ya es imposible pensar en un mensaje de López Obrador sin López Obrador. El presidente decidió ser quien en sus conferencias mañaneras marque la línea de comunicación de absolutamente todos los temas políticos, se ha encargado desde el primer día de su mandato de explicar lo que se hace y las razones de por qué se hace; de lo que se cambia e intenta cambiar, de quienes fueron los culpables del desastre político y del saqueo de recursos y de las políticas tecnócratas y neoliberales que pusieron en venta las empresas nacionales y de los beneficiarios del espolio; el presidente es su propio vocero. (Eso explica por qué quieren acabar con las Mañaneras)

En el otro lado ya tienen a Vicente Fox,  lo intentaron con los anteriores comunicadores y opinadores estrellitas: López Dóriga, Ciro, Loret, Alazraki, Beteta, Krauze, Ferriz etc. pero todos se convirtieron rápidamente en cartuchos quemados; así que qué mejor que el lengua larga expresidente, el engañabobos en la elección del 2000, el esposo de Martita y padrastro y promotor de sus pillos hijos, el traidor de la democracia que empoderó a García Luna y a Calderón; ¿Quién mejor que la ruindad e ignorancia personificadas en el decrépito hombre de las botas para que represente la voz y las palabras de la oposición. Quien mejor para promover y defender delincuentes y reaccionarios que quien los encabezó allá en el no muy lejano sexenio del 2000 al 2006.

Una vez más la oposición fracasó (caray, llevan más de 5 años de no atinarle a una) en crear una narrativa consistente con algún proyecto de gobierno y de futuro, creyeron que ser dueños de los principales medios de comunicación les convertiría en automático en dueños de la opinión pública; y zas, que cinco años después apenas y son dueños de su opinión publicada; que no es lo mismo por cierto. Son como uróboros en una historia sin fin, publican lo que se creen y los leen los que se lo creen, así una y otra vez; sin efecto alguna en la conciencia ciudadana del cada vez más politizado país.

Cuando el vocero Fox se refiere a Claudia Sheinbaum como “judía” a manera de menosprecio, únicamente está explicando el racismo de quienes representa, dice “francés a Ebrard para exponer la xenofobia a quienes no son como él (caso raro porque hay que recordar que es el gilipollas hijo de una española y un gringo) ; cuando desde antes de ser presidente le decía al priista Labastida “La vestida” tan solo traducía a lenguaje coloquial la homofobia panista; cuando le dice a López Obrador: “mediocre, tirano, alteza imperial” solo está eructando la banalidad y confusa línea de pensamiento opositor. Sí, reitero, tienes al mejor vocero que se puede tener cuando reúnes las características propias de bobo que no entiende de nación, de soberanía, de igualdad, de justicia y de libertad.

Fox es Fox; es un hombre de pocas ideas pero atinadas para su público, es la caja resonante del wanabismo, del echaleganismo y del son pobres porque quieren; encarna la creencia del merecimiento de los bienes público para los gobernantes como botín de conquista.

Si la 4t, López Obrador y este sexenio se pudieran resumir en un solo concepto, ese sería su atención a la cuestión social, es decir, “en el principio central de la igualdad”. Este principio ya ha logrado un importante rol en la percepción ciudadana, la mayoría sabemos a lo que vamos y sabemos de dónde venimos. La desigualdad en las oportunidades en la educación, en los recursos y calidad de vida, representan ese escándalo que puso en movimiento, día tras día, año tras año, elección tras elección, a una ciudadanía actuante que jala y sigue al  gobierno que eligió; por eso la 4T tiene al mejor vocero que puede tener en la voz de López Obrador.

Así que cada quien con lo suyo, nosotros a López, ellos a Fox.

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Si me dan a elegir…

“Si me das a elegir entre tú y ese cielo donde libre es el vuelo para llegar al olvido si me das a elegir, me quedo contigo”

Julio Cortázar. Rayuela.

Bien decía Aristóteles: «Solo hay una manera para evitar las críticas: no hacer nada, no decir nada y no ser nadie». La historia no es algo que nos pasa por el frente, por el contrario, somos ese proceso histórico; no es algo que “se hace”, es más bien algo que hacemos. Y en ese proceso, por simples razones naturales nos equivocamos, acertamos y fallamos. Así todas las personas, así las instituciones y así los gobiernos. No hay perfecciones, no hay inmaculaciones, no hay nada a prueba de error.

Hablemos de la 4T, hablemos del presidente, hablemos de este gobierno sexenal; ¿es perfecto?, pues obviamente no, obviamente no.

Aunque Enrique Krauze y camarilla le digan «mesías» al presidente, aunque la oposición endiose a López Obrador y le dé características absolutas y grandiosas, aunque lo vean hacia arriba y se deslumbren de lo que está sucediendo en esta transformación, no, no es impecable, no es la deidad que les atormenta en sus sueños, ni queremos que lo sea. Como no lo es ninguna persona y ningún proceso histórico (parece que hay que recordárselos).

Pero, como dijo Cortázar y canta Manu Chao: «si me dan a elegir… yo me quedo contigo».

Parto con un ejemplo: Martí Batres, nuestro jefe de gobierno que sustituye a Claudia Sheinbaum, le leyó la cartilla a la oposición en la Ciudad de México durante una conferencia de prensa hace apenas unos días: les dijo entre otras cosas que la ciudad no es conservadora y que seguirá siendo una ciudad progresista; argumentando su dicho les recordó que si hay matrimonio igualitario no es por los opositores sino a su pesar; les recordó también que si hay pensión para adultos mayores no es por ellos sino a pesar  de ellos; si hay obras de infraestructura es a pesar de ellos no gracias a ellos; si hay progresismo y una ciudad de avanzada es a pesar de ellos… ¿Esto significa que la gestión en la ciudad ha sido perfecta? No, obviamente no, pero me regreso a la poesía: si me dan a elegir…

Otro: Acusan que el presidente no es feminista y esté a favor de las mujeres; ¡lo dicen del primer gobierno paritario por excelencia, lo dicen del de los apoyos a mujeres y madres solteras, lo dicen de la izquierda que aprueba todos los derechos de la mujer! Y lo dice una derecha que representa el conservadurismo, ese sí, el enemigo histórico de las mujeres. ¿Y sin embargo, eso significa que todo está bien y todo está hecho al respecto? No, obviamente no, la tarea continúa.

El actuar del gobierno federal en estos 5 años en ningún momento ha sido acompañado por los conservadores, en ninguno, pan, pri y el residuo perredista se han opuesto –invariablemente- a los proyectos y decisiones de la 4T; de la mano que mueve su cuna, han votado en contra de todo, han intentado impedir -con legalismos y con ganar tiempo- vía amparos, las obras fundamentales de infraestructura, desarrollo y políticas sociales propuestas; todo es bloquear, todo es no, todo es sabotaje. Y sin embargo, a pesar de su obstrucción, la gestión se ha realizado, las obras ven luz, las políticas se implementan, el país se mueve, el país crece y avanza; no gracias a ellos, a pesar de ellos. Entonces, a su pesar, se vuelve más bien un timbre de orgullo, ver y saber que se hicieron y se hacen cosas, se gobierna; ¿hay fallas? sí, algunas, obviamente, obviamente. Pero, entre el inmovilismo del status quo propio de las derechas, entre el pasmo en el que quisieran que estuviéramos y ante su perplejidad por todo lo logrado; incluso, con los errores que hayamos cometido, con lo que nos falta por hacer, con la traición de por medio de algunos cuantos, con la premura de tiempo; a pesar de todo eso, si me dan a elegir…

El país que heredamos en el 2018, el que dejó el neoliberalismo, es uno saqueado, es uno completamente desigual, dejado en las manos del crimen organizado, deteriorado en sus sistemas educativos y de salud; nosotros lo sabemos, los opositores lo saben pero evitan la discusión, ya no digamos reconocerlo. Y si no hay un reconocimiento del estado de las cosas a la llegada de López Obrador no hay forma de apreciar todo lo logrado; así que eso pasará, que no lo reconocen porque partiría de que dijeran, sí, el trabajo de los 36 años previos, desde de la Madrid hasta Peña Nieto, fue una porquería, fue un drama de sucesos en contra del país, es una historia de pillaje, clasismo y odio a la Nación.

Por eso, si me dan a elegir, me quedo contigo, porque más allá de los resultados concretos y visibles, de obras, aeropuertos, carreteras, trenes, combate a la corrupción, manejo de la  economía; lo fundamental es que  la voluntad, la energía y las decisiones para revertir la calamidad heredada existen claramente. Ahí está el triunfo moral de este gobierno, en su disposición, en su decisión de detener la tragedia nacional y el derrumbe hacia la destrucción del Estado mexicano. No hay forma de comparar –por ser tan distantes-  lo que hicieron y habrían hecho si siguieran gobernando los personajes del pasado con lo realizado en estos 5 años; insisto, más allá de las obras, en la intención convertida en un cambio de paradigma que inició con aquello de “por el bien de todos, primero los pobres”

Que para el desastre ocasionado, los conservadores dicen que no tuvieron alternativa, para el fobaproa no tuvieron alternativa, para la complicidad con el narco no tuvieron alternativa etc. etc.… típico argumento de la derecha. En la izquierda les criticamos y les demostramos que las cosas pueden ser diferentes (eso sin contar toda la carga amoral que hay y hubo en sus decisiones); así, en esta dualidad de ver las cosas, se configura el campo ideológico que nos enfrenta hoy: la derecha defiende sus hechos y su palabrería, su riqueza inexplicable y  su clasismo mientras que en la izquierda hablamos de alternativas, de otra manera de actuar y enfrentar los problemas, incluso nos atrevemos a proponer utopías. Mientras que ellos mienten con descaro y desprecian la realidad y la objetividad, mientras que ellos hablan de teorías conspirativas sobre dictaduras inexistentes; la 4T realiza, hace, cambia, avanza, incide en un mejor país. Eso es lo que nos diferencia, así que, si me dan a elegir…

La transformación de México es un acto emocional que se mide (y no es contradicción medir la emoción) en el aprecio que marcan las encuestas al presidente y a sus resultados de gobierno; se mide también en los indicadores que dice que el siguiente gobierno también será cuatroteista; y se constata -para deleite y burla nuestra- en la «conversión al izquierdismo” de la oposición; Creel dice que es de izquierda, Xóchitl dice que es de izquierda, ClaudioX dice que es de izquierda, ya hasta los perredistas que votan por el PAN dicen que son de izquierda, esto que no es sino la vergüenza que les representa ser lo que son, es nuestro triunfo y en consecuencia su derrota moral.

La derecha existe y seguirá existiendo porque así es el mundo, siempre habrá un idiota feliz o un fascista actuante: por eso, sin duda alguna, la obligación ética de los ciudadanos es optar por un lado, no hay más, no hay medianía, no hay un pie aquí y un pie allá; es una decisión el elegir. La mayoría ya lo hizo conscientemente a través de su voto; otros cuantos por conveniencia, odio, negocios, medianía intelectual y rencores eligen otra opción; no tienen forma de tamizar porque su circunstancia les obliga. Y es aquí que en la izquierda debemos reconocer que hay un fracaso de nuestra parte: el no haber podido explicar cómo quitarse la venda al movimiento de wanabis que vive en la inepcia de entender que su manera de elegir es un tiro en su propio pie. Por lo menos recomendémosles a Nicolás Guillén: «Soldado, aprende a tirar…»

Si me dan a elegir, como lo hago porque puedo hacerlo en mi albedrío, yo me quedo aquí; a pesar de exclusiones, reclamos e indiferencias de algunos, incluso cercanos; el sentido moral que me invade al estar de este lado de la historia en este preciso momento de transformación, no lo cambio por nada.

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El bobo, el borracho y la botarga.

No es que sea antisocial, es que ustedes dan mala vibra.

Bad Bunny.

En días recientes la historia de la cursilería le ha regalado a los ciudadanos una maravillosa estampa política que a los mayores nos recuerda la que nos brindó el priista presidente López Portillo, cuando en medio de lágrimas, durante su último informe de gobierno en 1982 dijo: “…a los pobres y marginados –snif, snif-  les pido perdón por no haberlos sacado de su postración…” –pañuelo para limpiarse los mocos (después de haber “defendido” el peso como un perro y ser artífice de una de esas crisis económicas como las que los priistas saben hacer). En esta ocasión es el aburrido panista Santiago Creel, ex secretario foxista de gobernación, promotor del fobaproa, facilitador de casinos, candidato perdedor a todo lo que se presenta, quien al ritmo de quiere llorar, quiere llorar, no pudo (sic) contener sus furiosas lágrimas (de cocodrilo) por no ser el designado por ClaudioX para la candidatura presidencial al 2024.  Su lagrimoso modito lo justificó en una retahíla de insultos al presidente López Obrador (a quien nada le debe) para evitar referirse a las élites económicas (a quienes todo les debe) que se decantaron por Xóchitl Gálvez para encabezar -el enésimo fracaso opositor- al conservadurismo en la elección del 2024; Creel, dolido por su exclusión, lloró a moco tendido cual escena de telenovela.

Yo me pregunto, por qué los panistas odian tanto a México que cuando han tenido oportunidad de incidir en el Estado mexicano con presidentes o candidatos, ponen a lo peor que pueden encontrar. Cada uno tiene su historia: con Vicente Fox el bobísimo (no es insulto, es solo descriptivo) esposo de Martita Sahagún, la mercadotecnia del “cambio” convenció a muchos despistados para tener seis años en el poder al enriquecido empresario mariguano. Con Felipe Calderón, el borracho (no es insulto, es apenas descriptivo) presidente espurio que se robó la elección en el 2006 y que bañó de sangre al país en su contubernio con el cartel de Sinaloa y Genaro García Luna. Pero no les es suficiente, en esta ocasión presentan a la Sra. Xóchitl Gálvez, la botarga (no es insulto, es descriptivo) de dinosaurio que trabajó a cargo de la oficina de pueblos indígenas en el gobierno foxista y una anodina delegada en Miguel Hidalgo. Y me respondo yo mismo, pues porque no tienen nada decente que presentar, el panismo a partir de que ganó el poder en el año 2000 perdió cualquier atisbo de decencia, ideología y ética pública. El PAN representa el culmen de la perversión reaccionaria y mafiosa en este país.

En los dos primeros casos, a cualquiera le es obvio el considerarlos “peores” pero ¿por qué en el caso actual, a Gálvez la incluyo también como peor? Porque la tortuosidad alrededor de su probable designación habla de un “uso” por parte del jefe de los opositores ClaudioX para imponer a una figura insustancial pero manejable a sus intereses. Una candidata que, como cualquier otra que hubiera designado la derecha mexicana, va camino al fracaso porque lo  único que podrá lograr es arrimar votos a las cámaras de diputados y senadores, nunca ganar.

Si los partidos opositores hubieran tenido la posibilidad de elegir a sus candidatos otra cosa sería, panistas y priistas serían dueños de su destino y con sus propias reglas presentarían a sus mujeres u hombres a que fueran votados, pero al ser una designación por parte del capo ClaudioX la mancha sobre quien resulta ser la elegida lastíma su persona; no es misoginia, no es un porque sea mujer, no es porque no sea preparada, es simplemente porque representa el dedo del representante oficioso de las más podridas y corruptas élites en los últimos 100 años en México. Así que Xóchitl, aguante vara, porque origen es destino, usted se metió a este macabro juego de uso, no espere más que ser la correa de transmisión entre los ciudadanos y el facineroso clan que la encumbra.

En una columna anterior dije que mientras que en la 4T tenemos varios candidatos conocidos y con experiencia (tres en esta ocasión), del otro lado veía un vacío que llenarían con cualquier botarga que les arrimara votos. No me equivoqué, irónicamente la elegida sí se viste de botarga de dinosauria  para asistir al Senado, cuando no se encadena a una silla o se encama divertida con otros senadores. Su forma de venderse al electorado es decirse de izquierda, ¿por qué?, ¿por qué le avergüenza decirse de derecha?; la señora panista que ha trabajado en gobiernos panistas, que representa al panismo pues no es muy de izquierda, no, representar al partido reaccionario, conservador, mocho y  misógino no es de izquierda; caray, hasta a la incongruencia ideológica le ha obligado el magnate con tal de mantener su 30% de votantes (porque pst pst, no son más que eso).

Con la forma de elegir a su candidata, la oposición marca su línea, se acabó la diferencia entre partidos porque confirma lo que el presidente López Obrador siempre les ha dicho que son: lo mismo unos y otros. Ya solo falta que Movimiento Ciudadano organice su marometa para integrarse al grupo; creo que lo hará porque ni Colosio jr., ni Alfaro ni Samuel García levantaron vuelo, se perdieron en la medianía de sus electores.

Las lágrimas de Creel, más allá de su falsedad, hay que verlas como un grito desesperado de los partidos políticos por saberse invalidados e irrelevantes ante los dos trenes que les arrasó: el de la cartera de XGonzález que alcanzó para maicear y corromper a todo aquél que se dejó dentro de lo corrompible que hay en las estructuras de poder mexicano: partidos, gobiernos, diputados, senadores, comunicadores e intelectuales. Y el poderosísimo tren de la 4T que elección a elección les ha vencido, que ha arrebatado al PRI, PAN y PRD 22 gobiernos en apenas 5 años; que llevó a que el perredismo pase a ser un mero partido local colero e irrelevante que vota por panistas; que llevó a que los comunicadores e intelectuales de este país lloren (literalmente) e insulten desquiciados ante la falta de mochada para ellos.

Xóchitl o no Xóchitl es lo mismo, el presidente López Obrador gana una y otra vez porque ustedes los opositores lo subestiman a diario; los chairos les vencemos una y otra vez en cada elección porque así como dicen que somos: ignorantes, muertos de hambre, indios, pendejos, patas rajadas, descerebrados, animales, prietos, nacos miserables, iletrados, manipulables, simios y prácticamente sin alma; a ustedes, a sus estructuras de poder y a sus ideas, como dijo el pelado Taibo: …doblada.

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4T, Futuro, Oposición

¿Qué sigue?

Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.

Woody Allen

Hagamos un ejercicio de imaginación: ¿cómo pensamos que se sienten y se ven los políticos opositores al proyecto 4T cuando, a partir del 2018, han ido perdiendo estados, legislaturas, senado, población gobernada, presupuestos públicos (auch, duele); cómo se pueden sentir sus seguidores al saberse parte de un proyecto fracasado. Y, todos ellos en conjunto, políticos y funcionarios de PRI, PAN y del residuo perredista sumados a sus votantes cómo, cuando saben que son parte de la narrativa que explica a México en una suerte de enfrentamiento entre un proyecto nacionalista, soberanista, igualitario y social como lo intenta ser la 4T, en oposición a lo que son y representan: un grupo de gestores de élites rapaces, desnacionalizados en su afecto al país, dispuestos a vender los recursos nacionales, dispuestos a mantener la marginación y las carencias sociales para la mayoría de la población?

La Cuarta Transformación y su brazo de acción, Morena, de la mano del presidente López Obrador; ha ganado –consistentemente- el aprecio y respeto de la mayoría de los ciudadanos, veamos:

A partir del 2018, Morena convirtió en cotidiano lo que fue insólito en la elección presidencial de ese año; triunfos contínuos y rotundos que la han llevado a gobernar a más del 70% de la población; 23 estados ganados en !5 años¡ y con amplias posibilidades de ganar los que se voten en futuras elecciones (incluyendo a los que hoy gobierna la más reaccionaria ultraderecha como lo es Guanajuato)

En 2018 Morena no gobernaba ningún Estado, apenas se fundó en 2014 y en 2015 obtuvo sus primeros diputados, es en ese año 2018 del triunfo que no pudieron robar a López Obrador que inició la suma: Chiapas, Veracruz, Ciudad de México, Tabasco y Morelos; en 2019 llegó Baja California y Puebla, en 2021 ganamos 11 estados más: Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala, Zacatecas y el aliado Partido Verde, San Luis Potosí; le siguió el 2022 con Oaxaca, Tamaulipas, Hidalgo y Quintana Roo. Y hace unas semanas el Estado de México.

¿Qué otra cosa sino esto es ganar? Y por el contrario,  ¿De dónde deriva la esquizofrenia política de la oposición de decir que ellos ganan, que ellos van adelante,  que el 2024 va para ellos? Únicamente de que saben que tienen que mantener su mensaje a sus cautivos, maliciosos o ingenuos electores.

Los resultados políticos de la oposición son vergonzosos, sus cabecillas han demostrado ser un fiasco – no sólo sus presidentes de partido sino que también la flor y nata de sus líderes y sobre todo el titiritero que los mueve, ClaudioX- carecen de otras propuestas que no sean aborrecer a López Obrador y a los chairos; han alimentado a sus seguidores con un discurso de odio que se contrasta muy fácilmente con los resultados de este gobierno.

La minimización del prd era muy predecible, su traición a los principios de la izquierda al asociarse con PAN y PRI hacía adivinar su futuro; más novedosa es la debacle del reaccionario PAN empiernado con el PRI en un contubernio, inimaginable hace un par de décadas, que explica su actual trivialidad. El conjunto de esos tres partidos devenidos en detractores de la realidad nacional tiene una lógica sustentada en las convicciones del adinerado XGonzález, ese sí un verdadero peligro (no para México porque en la suma cuatroteísta nos pitorreamos de él) sino para el futuro de cada uno de esos partidos políticos. La mentecatez de estos actores políticos no quiso ver que se enfrentaron con el líder político y social más poderoso de los últimos cien años como lo es López Obrador. Pero ellos y sus votantes dirán que no, que van ganando.

Mientras que la oposición tiene que decir que pueden ganar (aunque ningún dato lo sustente), que ganan (aunque pierdan), y que la 4T va en caída libre, lo que es alimento para sus embrutecidas huestes; nosotros en la 4T qué, ¿Qué sigue para nosotros?

Si mantenemos la idea, como lo hemos definido en este movimiento, de construir un nuevo modelo social, es necesario ahondar en la guía actual: apoyos sociales para «nivelar» mínimos de bienestar, recuperación de la soberanía nacional, lucha permanente contra la corrupción, enfrentamiento incesante contra el clasismo y racismo, equilibrio en las finanzas públicas, consistencia en la defensa de los derechos humanos y total libertad de expresión (aunque tengamos que escuchar a las mojigatas Dennise Kenyia, Xochitl, Paloma, Alazrakis, Ferriz y demás obrando por la boca pa’l cielo)

Hay cínicos que dicen que Morena es el mismo PRI de siempre, no tienen datos que sustenten su dicho pero lo dicen para tener algo que decir, para convivir digamos. Si lo piensan un poquito, a ese PRI al que pan y prd maman las ubres (por cierto ya lo secaron) es al que le hemos vencido al igual que a ellos. Una propuesta de lo que tenemos que hacer en la 4T, más bien de seguir haciendo, es reiterarles que son lo mismo, decírselos una y otra vez, es más, convencerles que desaparezcan como partido y sean uno solo. Que se hagan un solo partido, ayudémosles.

Mientras que en la 4T tenemos varios candidatos al 2024, del otro lado hay un vacío que llenarán con cualquier botarga que les arrime votos. Lo que tenemos que hacer en la 4T es definir, con las reglas del partido, quien será quien nos encabece en el 2024 y en ese momento arroparle todos, sin desviaciones y titubeos.

El país no empieza hoy, no inició en el 2018, tampoco en el 82 al triunfo de Dela Madrid y la tragedia disque modernista, no lo hace en el sexenio trágico del alcóholico Calderón y tampoco en el de la banalidad foxista, mucho menos en el de la cueva de ladrones de Peña Nieto. El país es más, mucho más, es la historia y es nuestra cultura, pero es también los rapaces y delincuentes que nos gobernaron en los seis sexenios anteriores y a quienes una minoría les sigue votando, a estos hay que contener, y eso también es una tarea vigente en la 4T.

Tareas hay muchas, infinitas, como lo es México.

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AMLO, Calderón, México, Oposición, Partidos políticos

Promedio de bateo o lo más difícil de explicar

Lo más difícil de explicar es aquello evidente que todo el mundo ha decidido no ver. Ayn Rand.

Primero lo fácil, los datos duros: En el periodo de 1935 a 1982, es decir los casi 50 años anteriores al neoliberalismo, el producto interno bruto de México creció anualmente en promedio de 6.1%, en el periodo neoliberal de 1983 a 2018 que incluye a De la Madrid, Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto el 2.3%. El crecimiento del producto interno bruto per cápita en el periodo previo al neoliberalismo fue de 3.2% y en el periodo neoliberal 0.7%. Es decir que en términos generales la economía en manos de los gobiernos neoliberales empobreció al país, y, aunado a ello, amplió la desigualdad concentrando la riqueza en pocas manos. Para ponerlo más gráficamente, antes del neoliberalismo la economía mexicana era mayor a la de China. Cuando inició el gobierno de Salinas en 1988 había un solo mexicano en la lista de Forbes, cuando acaba Salinas en 1994 ya había 24.

¿Algún tecnócrata neoliberal podría responder cómo fue que se invirtieron 11 billones de pesos de deuda externa, mientras aumentaban los pobres de 20 a 70 millones?, ¿Nos podría decir por qué quebró Pemex siendo la segunda petrolera más grande del mundo?, ¿Tendría la honestidad intelectual de explicar cómo fue que regalaron la planta productiva de energía, carreteras, ferrocarriles, puertos? No, nunca lo hará ningún tecnócrata, no hay vergüenza que puedan enfrentar porque todo esto no es más que la explicación del profundo saqueo de bienes nacionales en beneficio de una insaciable élite rapaz.

Los resultados electorales de 2018 no se dieron por obra y gracia del espíritu santo, si por primera vez un presidente de “izquierda” llegó al poder, fue porque López Obrador lo hizo después de una larguísima lucha ciudadana derivada de la frustración por las condiciones en que vive la mayoría de la población y ante la urgente necesidad de empezar a resolver demandas sociales y económicas postergadas indefinidamente, y de poner un alto a la creciente violencia inducida por el gobierno calderonista y la generalizada corrupción del gobierno peñanietista.

Si las cosas se han hecho bien o no, sólo la curva de cambios que beneficien a la mayoría de la sociedad es la que nos puede dar una respuesta; ¿Los datos de los que gustan a los numéricos neoliberales que entienden el Producto Interno Bruto únicamente como resultado de la economía y bienes materiales qué nos dicen? ¿Cómo les respondemos en sus mismos términos a quienes han puesto al sujeto neoliberal en oposición al sujeto social, cómo a éstos que reducen la complejidad de los individuos a la economía, al ingreso, a la productividad y que anulan, en consecuencia, su esencia de individuos sociales y políticos? ¿Qué decimos a quienes consideran la esencia humana medible sólo como un acto económico?

Pues les decimos esto: El producto interno bruto puede incluir la economía y bienes pero no la libertad, la poesía, la igualdad, la no-violencia, la decencia, la felicidad, las cosas que a final de cuentas importan en la vida… Y sin embargo, en sus términos y con lo que se satisfacen lean: En un sexenio en el que la pandemia de COVID destrozó la economía del mundo y que una guerra en Europa (esa que coincide con su visión del mundo), comparando que México se endeudó más de 26 puntos del PIB entre el 2001 y 2018; en este sexenio lo ha hecho en apenas un 3.8%, una curva que baja radicalmente conforme avanza el actual gobierno. Si la inflación en el gobierno de De la Madrid fue de más del 130% y en el de Zedillo de más del 35%, en este gobierno, con todo el daño estructural en la economía del mundo, de 2019 a 2022 fue de 7.9% y actualmente baja hacia 6%. Ese PIB que tanto les gusta ha crecido en términos constantes desde 2018 en medio de la grave crisis mundial. El presidente López Obrador es el más aprobado por los ciudadanos comparado con todos los presidentes mexicanos anteriores a su mandato. López Obrador es el segundo presidente mejor evaluado en el mundo. En este gobierno, del que decían que chocaría con los vecinos del norte, las exportaciones se han incrementado como nunca y México se convirtió en el principal socio económico con Estados Unidos. La inversión extranjera directa es la más alta en la historia. Se ha incrementado la confianza en las instituciones. Han disminuido los delitos de alto impacto y sobre todo ha mejorado la percepción de inseguridad. Ha disminuido la pobreza laboral, se ha incrementado el ingreso per cápita, ha disminuido la extrema pobreza en adultos mayores, el ingreso laboral se ha incrementado, el desempleo ha disminuido, los trabajadores mexicanos ganan más, tienen más vacaciones y reparto de utilidades. Datos, datos, datos, (busquen las fuentes, que para eso dicen que sirven) En el promedio de bateo del presidente López Obrador sus números son muy buenos.

A los opositores les recuerdo que esas reformas neoliberales radicales tan suyas y que tanto defienden y les enorgullecen, se tradujeron sólo en una subordinación del gobierno a los intereses de las empresas, transnacionales y nacionales, y de los organismos financieros internacionales, no beneficiaron a la población bajo ningún parámetro; sí beneficiaron al contubernio entre esos funcionarios y gobernantes del periodo neoliberal con la chequera del presupuesto público. Eso sí.

El neoliberalismo moldeó las relaciones sociales y familiares, hogar, el trabajo, la escuela, los espacios públicos; convirtió en autómatas del odio a aspiracionistas embrutecidos que olvidaron y olvidan cualquier acto de responsabilidad social; convirtieron –en sus dichos- a quienes estamos fuera de su burbuja, como seres marginados (chairos), caricaturizando nuestra narrativa para hacernos parecer ridículos; creyendo que su visión de sueño americano les llevaría a la cima, al fifísmo que no acaban de entender,  diciendo que lo son mientras regresan agobiados de su jornada laboral.

…“No vayas a pedirle nada. Exígele lo nuestro. Lo que estuvo obligado a darme y nunca me dio… El olvido en que nos tuvo, mi hijo, cóbraselo caro. -Así lo haré madre» Pedro Páramo, Juan Rulfo.

El presidente López Obrador es el mejor presidente que ha tenido el país en los últimos cien años, no solo por los hechos y datos, no solo por la dimensión de las obras que se realizan, no solo por la relevancia de la infraestructura (la extensión del tren Maya, por ejemplo, equivale al tamaño de Francia), el complejo aeroportuario del AIFA, el canal interoceánico, los caminos rurales, la refinería en Dos Bocas, la compra de Deer Park; lo es porque le ha dado un nuevo sentido a la mexicanidad; el ser cuatroteísta, obradorista, morenista o como le quieran decir, es una forma de estar en el mundo, de contemplarlo buscando entenderlo, esperando por tiempos mejores, construyendo en compañía de otros, rompiendo los moldes de lo que así «tuvo que ser», es reconocer la grandeza mexicana en contra del destino injusto y vil al que nos quisieron someter las élites económicas, es una intención de lucha hasta poder devolver el reflejo que nuestra historia nos dio en préstamo. Ese enorgullecerse de ser mexicano, de levantarse del idílico agachamiento en el que los conservadores quisieron dejarnos, lo logró López Obrador, por eso, por mucho, es el mejor presidente que hemos tenido cualquier mexicano.

Cada mañana el Presidente explica cómo gobierna el país al que los anteriores mandatarios empobrecieron y vapulearon, lo hace con un sentido de orgullo que transmite el sentir de cientos, miles, millones, decenas de millones  de mexicanos consientes del momento histórico que nos tocó vivir: la singularidad del rol de López Obrador en la historia de México.

A veces uno sabe de qué lado estar, simplemente viendo quienes están del otro lado, porque no se puede ser neutral en un tren en movimiento, y eso, es lo más difícil de explicar.

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4T, Censura, Golpismo, Oposición, Polarización

De Dresser a Krauze

«El que se acuesta con perros se levantará con pulgas»

Benjamín Franklin.

Que detengan las mañaneras porque se quieren bajar. La “intelectualidad” rapiñera nos salió agachona: Dresser tan acostumbrada a los micrófonos y al cobro de cachés de hasta 150 mil pesos por conferencia y Krauze –que no canta mal las rancheras- engolosinado durante el neoliberalismo con su cuota de ingentes recursos públicos para hablar y escribir lo que conviniera; ahora que pasaron a ser -la primera una pésima contorsionista (vamos, como si le exprimen un limón a una almeja) y el segundo un astuto misántropo a todo lo que huela a 4T o López Obrador- claman por censurar la voz del presidente.

Cualquiera supondría que lo mínimo que se puede esperar de aquellos que se consideran “intelectuales” y que creen que de ellos emana la “sabiduría” que debe regir el pensamiento social es que estuvieran de acuerdo -e incluso fomentaran- una absoluta libertad de expresión. Una vez más nos damos cuenta que no es así, que en el caso de estos dos personajes, famosos, conocidos, citados, con amplios espacios de expresión en medios de comunicación públicos y privados, no aplica. Es su voz o el silencio, se dicen a sí mismos que con sus logros y reconocimiento han conquistado el usufructo de la palabra. ¡Los demás a callar!

Es tan apabullante la realidad del cambio profundo del modelo económico y político-social de la 4T que los voceros y comentócratas de la reacción se presentan desnudos y sin credibilidad ante la sociedad mexicana. De ellos, que aún desde su concepción conservadora y de derecha, hubiéramos tenido alguna esperanza de decencia en su comportamiento ante la decisión mayoritaria de elegir a López Obrador como presidente; vimos como rápidamente se acomodaron en un discurso hostil lleno de intenciones retrógradas y de enredos y enjuagues que les retrotrajeran al mundo feliz en el que el presupuesto público caía como maná a sus bolsillos.

No sería ésta la primera vez que los conservadores nos imponen censura, en el 2011 durante el calderonato, más de 700 medios de comunicación encabezados por Televisa y Azteca firmaron un compromiso de no hablar de la violencia en México. Por supuesto no faltaron en esa ocasión las vacas sagradas que aún hoy nos quieren venir a dar cátedra de libertad de expresión: López Dóriga, Gómez Leiva, Marín, Maerker, Ferriz de Con, Loret, Beltrán del Río, Sarmiento etc. la lista es larga. Casualmente el tema a censurar fue la violencia mientras Calderón y García Luna hacían sus desmanes como jefes del narcotráfico. Hoy las cosas son diferentes, hay una sociedad activa que no se va a dejar y los medios privados languidecen en el escarnio público.

Estas dos cabezas -Dresser y Krauze- con ansias de censura, son nada más y nada menos que la cabeza de ratón de esos grupos de intelectuales abajo firmantes de múltiples desplegados que apoyen sus causas, a ellos les queda “como anillo al dedo” aquél apelativo que endilgó el filósofo español Gustavo Bueno (1924-2016) de referirse como “Los intelectuales: los nuevos impostores” a ese plural que unifica en el nombre común una condición colegiada como si todos pensaran la misma idea (misma que sale de manera obligada de una voz única, la del gurú Krauze o la de la bailarina y espía estadounidense Dresser). Es muy común que a la voz de estas dos figuras se pliegue el resto de los eruditos, firmantes, ilustrados y nunca bien ponderados miembros de la élite cultural que giran alrededor de las revistas Vuelta, Nexos y las cúpulas de la cultura oficialista en las instituciones públicas durante el periodo neoliberal; de ahí la amplia difusión de los dichos y opiniones de estos gerifaltes culturales.

La banalidad del bailongo catártico en que se exhibe Dresser y el mote que Carlos Fuentes le adjudicó a Krauze como «cucaracha ambiciosa» bien nos puede dar una pista de sus intereses y principios.

La intención de acallar la voz del presidente López Obrador sugiriendo prohibir sus conferencias de prensa diaria indica la fase terminal en que ha ingresado la “intelligentsia” con ínfulas en que se ha convertido la casta de ex becarios y vividores del presupuesto de Cultura. Asistimos, pues, a una descomposición fascinante, es un fenómeno histórico inédito de destrucción de la lógica y la ética social y de valores por quienes, en un amplio sentido, serían responsables de construirlos.

Dresser, le dijo a Carmen Aristegui: “Creo que una solución tendría que ser el fin de la mañanera. No niego que México tenía brechas preexistentes: sociales, culturales, de raza, de clase, pero en La Mañanera se atizan esos agravios y se crean enemigos a conveniencia”. Krauze por su parte escribió para el Washington Post que las «provocaciones»  (así le llama a  las conferencias diarias Mañaneras) del presidente  contra periodistas, escritores e intelectuales durante sus conferencias matutinas podrían motivar el asesinato de alguno de sus críticos… (sic)

Ambos son parte de ese grupo de los utópicos de la vuelta al pasado molestos porque se les responda a su discurso plagado de mentiras, a que se les presente información y datos duros de los hechos de gobierno, a que se desenmascare la corrupción con nombre y apellido, a que se cuestione la desinformación de las “noticias” de los grandes medios de comunicación privados (en que por cierto ambos participan). La sola petición de proponer prohibir las mañaneras es una muestra más de la histeria opositora ante sus reiterados fracasos electorales y ante el tren que ven venir en el Estado de México y después en el 2024.

Como un círculo vicioso, como una serpiente que se come a sí misma, esa trasnochada propuesta le da la razón al Presidente para explicar lo que representa la oposición en este país.

Afortunadamente la Constitución mexicana dice en su Artículo 6º: Es inviolable la libertad de expresión. Este derecho no estará sujeto a previa censura sino a responsabilidades posteriores y comprende la libertad de buscar y difundir información por cualquier medio. Y en el Artículo 7º: Es inviolable la libertad de difundir opiniones, información e ideas, a través de cualquier medio. ¿A poco no los conocen Dresser y Krauze, o sí y solo es parte de sus avances de golpismo suave?

A estas alturas ni aunque los medios de comunicación tradicionales se abran a la sociedad, dejen de mentir, e incluso se deshagan de las lacras que les representan, ni así, ni así, las mañaneras desaparecerán. Las Mañaneras llegaron para quedarse.

Cité al inicio a Benjamín Franklin, cierro con otra cita de él mismo: “Sólo necesitamos mirar a nuestro alrededor para ver que estamos de píe en medio de una montaña de escombros de aquellos pilares de las verdades más conocidas”

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4T, Futuro, Mayorías, Oposición, Poder

La necesaria mayoría.

Cruzazulear: Acción de perder un partido luego de tener la victoria prácticamente asegurada.

¿Vamos a dejar que destruyan lo construido en este sexenio? El punto de partida es entender que cualquier espacio de poder que recuperen será para revertir los avances sociales, políticos y económicos logrados. ¿Vamos a aceptar una vuelta al pasado? La regla fundamental para quienes participamos de la 4T es no tener duda que la amoralidad opositora está presta a asaltar el cambio transformador de este primer gobierno anti-neoliberal.

Una de las tareas urgentes por parte del movimiento 4T que considero es de las que debemos empezar, desde ya, a hablar: La necesidad de construir las máximas mayorías en el legislativo.

Aún no es tiempo de pensar en las elecciones del 2024, ¿o sí? Hay formas y procedimientos para elegir candidatos, eso pasará en su momento y ese será un primer momento de inflexión. El partido dirá el cómo, las encuestas dirán el quién, los ciudadanos que participamos de la 4T auparemos en concurrencia, por necesidad casi existencial del proyecto 4T, a ese quien. Porque si no…

Y una vez que ratifiquemos en el cargo presidencial a una de las nuestras o nuestros, ¿qué, que se las arregle como pueda?

Ya hemos hablado mucho, yo por lo menos, de la bajeza y estulticia opositora representada en PAN, PRI y prd, de lo enfermizo de su representación pública, de los valores que dicen defender y que no son otra cosa que la defensa de sus privilegios mal habidos, de su clasismo, de la cleptocracia mostrada en las décadas anteriores al sexenio actual, de la cooptación que mantienen de algunas áreas en el poder judicial y organismos “autónomos”. Hablemos ahora de lo que sigue porque como bien decía Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí” No creamos que porque las encuestas nos traen por las nubes nos podemos quedar sentados de brazos.

En este primer gobierno de transformación la figura más importante del movimiento es el que hoy es presidente: Andrés Manuel López Obrador. No hay racimos de figuras que causen tal emoción, popularidad y seguimiento a sus ideas; vamos, a lo largo de la historia se cuentan con los dedos de la mano las personalidades de ese tipo; esos líderes natos con una clarísima idea del destino nacional se dan a cuenta gotas; quien le siga en el cargo no necesariamente tendrá las mismas cualidades, sin duda tendrá otras pero dudo que aquellas que permean con una simple palabra o un gesto una idea trascendental.

A esa otra u otro que le siga debemos acompañarlo con la herramienta más poderosa del poder en México, los votos (¿o por qué creemos que los opositores quieren tener a sus títeres a cargo del INE?): necesitamos la mayoría en el  legislativo federal y en los  locales. Para eso son los votos, para incidir mandando sobre quien queremos que nos represente.

Si las cámaras son la representación popular entonces que lo sean, que se llenen de representantes verdaderamente populares y que estén dispuestos a “romperse la madre” por sacar adelante los cambios que aún faltan. Ya sabemos cómo funciona esto, minorías con poder tienen la facultad de detener el proceso constitucional que se requiere, así la reforma eléctrica, así la reforma electoral, así cualquier cosa. Necesitamos tener mayoría calificada en las cámaras para avanzar en el proyecto transformador. Se dice fácil pero no lo es porque la suma de intereses en contra del cambio intentará frenarlo una y otra vez.

Desde que el PRI perdió la mayoría en el congreso allá en 1997, los presidentes forman mayorías por acercamientos ideológicos, de negocios o de delincuencia.

Así las reformas que se hicieron en el periodo neoliberal, por ejemplo las peñanietistas mejor conocidas como la venta del país, se lograron una vez que el PRI y PAN, ellos sí unidos ideológicamente, compraron al PRD para tener la suma necesaria.

La reforma al Poder Judicial con la que Zedillo sacó a todos los ministros de la Corte, la logró con la suma de votos y su mayoría en el Senado.

Desde 1917 a la fecha la Constitución ha tenido más de 707 reformas, 213 previo al periodo neoliberal y el resto en pleno neoliberalismo (dato importante para los palurdos que dicen, es que AMLO quiere cambiar la constitución); por ejemplo, con Carlos Salinas hubo 55 cambios a la Constitución, (no recuerdo las lágrimas de los hoy opositores por cierto, no recuerdo que le acusaran de dictador…), Ernesto Zedillo 77, Vicente Fox 31 cambios, Felipe Calderón 110 reformas, y Peña Nieto 155 cambios (lo que se conoce el vergonzoso periodo del Pacto por México) entre PRI, PAN y prd.

Las reformas constitucionales requeridas y que no han podido realizarse y que acaban siendo meras reformas en leyes secundarias (y que a veces tampoco logramos mayorías para pasarlas) son ocasionadas por esa falta de número en los votos en la cámara de diputados y senadores.

Y no solo eso porque además México es un sistema federal que requiere la aprobación de la mitad de las legislaturas para las reformas constitucionales y, por lo tanto, cuenta con posibles puntos de veto adicionales, de ahí que también es importantísimo pensar en los congresos y gobiernos estatales.

La cantidad de reformas realizadas en el periodo neoliberal, obviamente, por si alguien lo dudaba, al ser promulgadas por gobiernos contrarios ideológicamente al proyecto de país que surgió de la Revolución Mexicana y que dio origen al texto constitucional de 1917, mismo que contenía un claro énfasis en la justicia social, afectaron en perjuicio del país, aspectos torales como el de la educación, la tenencia de la tierra, los recursos del subsuelo –petróleo, minas-, las condiciones de trabajo, los derechos humanos, los derechos de los pueblos indígenas, el Poder Judicial, entre otros muchos porque le metieron mano a todo lo que pudieron.

La única forma de revertir esas políticas que hoy son obligadas por las leyes que se hicieron en su beneficio y que claramente agreden a la sociedad mexicana y benefician a las élites económicas y políticas del conservadurismo, es a través de cambios que solo con mayorías se pueden lograr.

Pensar, como muchos ingenuos lo podrían hacer, que hay que dividir el voto, uno a este y uno a este otro es más de lo mismo, es hacerle una cuesta arriba a un próximo gobierno que estará, como éste lo está, rodeado por hienas y con caballos de Troya insertados.

La Independencia tuvo su documento de Morelos “Sentimientos de la Nación”; la Reforma, su Constitución de 1857, y la Revolución, su Constitución de 1917. La “cuarta transformación” tiene que dejar su huella en las leyes, concretamente en la ley de leyes, la Constitución.

Seamos prácticos, la 4T es y será, solo si la dejamos bien planteada y sembrada en la Constitución.

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4T, Desmemoria, Futuro, Historia, México, Narcotráfico, Odio, Oposición

Colaboracionistas

Para ser traidor antes debes ser alguien. Nunca fueron mexicanos.

El 14 de septiembre de 1847 a las 7 de la mañana la bandera estadounidense ondeó en Palacio Nacional en el Zócalo de la Ciudad de México, la historia de lo sucedido es harto conocida y en todo caso este no es el lugar para relatarla, solo baste decir que algunos “mexicanos” se alegraron de y colaboraron para ello.

En 1864 Maximiliano fue proclamado emperador de México; para que un archiduque austriaco lo fuera es que antes hubo un  grupo de conservadores mexicanos que acudieron obsequiosos a Trieste, Italia a ofrecerle la Corona mexicana; mientras que el gobierno constitucional encabezado por Benito Juárez se encontraba establecido en Monterrey. Maximiliano y los colaboracionistas mexicanos que lo trajeron gobernaron las zonas de control que pudieron bajo un régimen de facto.

No tan lejos, en 2019, Gabriel Quadri, el opositor diputado electo en Coyoacán, sugirió que “Si México no “cargara” con los estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas sería «un país de desarrollo medio y potencia emergente». Baste decir que algunos “mexicanos” coinciden con él en la conveniencia de desmembrar al país, de hecho votaron a favor de su diputación en contra de la de Pablo Gómez y con sus votos colaboraron para que el panismo ocupara la alcaldía coyoacanense.

De vez en vez, voces de los estados del norte del país promueven la separación de algunos de estos de México, desde Baja California cruzando todos los de la frontera hasta Tamaulipas (sin obviar el inefable, seco y téslico Nuevo León) e incluyendo, pues ya encarrerado el gato, Sinaloa y Durango. Afortunadamente, hasta hoy,  son meros colaboracionistas en potencia.

El wanabi mexicano del post neoliberalismo (es decir de 2018 a la fecha) se expresa de muchas formas en su deseo de que México sea parte de Estados Unidos; se ven reflejados en el “éxito económico” (sic) de ese país, aplican lo que llaman su whitexicanismo como visión idónea de conquista social, no como latinos viviendo allá -a quienes por supuesto no entienden y desprecian- sino como tú a tú con el gringo, red neck, drogadicto y racista con quienes se identifican mejor. Su sentimiento colaborativo del yes sir, yes sir, vive en sus sueños húmedos de ser colonizados.

Regreso a contarles el final feliz con Maximiliano: En 1867, tres años después de su llegada a “gobernarnos” fue fusilado por órdenes de Don Benito Juárez en Querétaro junto a sus colaboradores los Generales Miramón y Mejía. Existe un documento oficial en el que Juarez explica su decisión: el “Manifiesto Justificativo de los Castigos Nacionales en Querétaro”, dice ahí que el motivo principal por el que decidió terminar con la vida del emperador, fue para demostrar al mundo que ninguna casa imperial podía acabar con la soberanía nacional. De esa manera, mostró que las consecuencias serían duras y firmes para todo aquel que quisiera atentar contra la democracia y el sistema político mexicano.

A México le ha costado sangre, dinero y vidas ser independiente, soberano y libre; lo que puede parecer palabrería de libro de civismo tiene una profunda implicación en el ser mexicano. El mexicano nace, se hace, siente, vive, transpira su mexicanidad y sobre todo late en ella. El amor a México se da de muchas formas y maneras, incluso hasta de la forma en que la costarricense Chavela Vargas pensaba: “Los mexicanos nacemos donde nos da la rechingada gana”

En la coyuntura electoral de Estados Unidos, las huestes del Partido Republicano están desatadas, una vez más usan a México como caballito de batalla; así como Trump alardeaba con su muro, ahora un tuerto senador, Dan Crenshaw, marinerito gringo que participó en las invasiones en Irak y Afganistán, que como buen conservador se opone a medidas contra el cambio climático; que siendo él inmigrante en Estados Unidos (nació en Escocia) favorece también un muro y la deportación de los “ilegales” de su país y ahora, para fines del momento de posicionarse para las siguientes elecciones: propone usar a las fuerzas armadas estadounidenses contra los cárteles de la droga en México, señalándolos de responsables de la crisis de opioides de su nación.

El tuerto en cuestión recibió una durísima respuesta por parte del presidente López Obrador, la dirigió a él y a varios otros políticos de extrema derecha que se sumaron a las ofensas a México y promotoría de intervención: entre otras cosas les dijo: Ya basta de hipocresía, “¿O qué ha hecho ese senador para evitar que se vendan las armas de alto poder en las armerías y hasta en los supermercados de Estados Unidos? Porque el 80 por ciento de las armas de alto poder que utilizan las bandas de la delincuencia en México las adquieren en Estados Unidos y no hay ningún control. ¿Qué ha hecho este senador? No sé, pero hay algunos senadores que hasta reciben dinero para sus campañas de las fábricas de armamento en Estados Unidos. Entonces, ya basta de hipocresías y estar viendo nada más la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio». Y le advirtió: “No es injerecismo, ¿eh?, es nada más ponerlo en la lista para que nuestros paisanos lo tengan presente cuando haya elecciones, porque es un senador que no quiere a México, que está en contra de nosotros, de los mexicanos. ¿Qué pasó?: Que unos días después el gobierno estadounidense envió a una comitiva a hablar con López Obrador, ante la firmeza del presidente mexicano, no los quedó más que venir a decirle que ese senador no representa la voz de su gobierno, que respetan la soberanía de México etc. etc.

Pero, para seguir hablando de colaboracionismo ¿Qué pasó aquí en México? Que los opositores panistas y demás grupos de derecha se pusieron del lado del tuerto; ya se vieron invadidos, colonizados y celebrando por deshacerse del «pata rajada de Macuspana». De neo fascistas convencidos pasaron muy pronto a oportunistas migajeros; ya se vieron limpiando sus jardines y sirviendo sus mesas, ¡ah no!, me equivoqué, ellos se vieron presidiendo sus mesas de consejo y jugando golf con John, Debbie, Mike y hasta con Dan. De repente se vieron “very beautiful people”

Ahora que los reaccionarios se organizan y salen a disfrazarse de colores, ahora que han perdido la vergüenza al comprobar que su mercadotecnia tiene eco social entre la clase más ignorante y conservadora de México y que recurrir a la calumnia y al odio, y mostrar abiertamente su desamor al país les da un sentido de pertenencia entre ellos mismos, lo que les faltaba les llegó caído del cielo: gringos reaccionarios y neofascistas (tal para cual) hablando de invadir México; y los de aquí como mi perro: moviendo la cola de gusto por verme llegar o por acercarle una croqueta. (En mi perro es naturaleza, en ellos es desvergüenza)

La resistencia de los conservadores mexicanos a la pérdida de indebidos privilegios no desaparecerá de la noche a la mañana, ya lo sabemos, por lo mismo también sabemos que el 2024 y el 2030 los seguiremos teniendo acotados en su esquina(tenemos que), porque: Remover los cimientos de la cultura neoliberal en que crecieron, de la que aprendieron y en la que se enquistaron, exigirá mucho tiempo. Su resistencia, además, es versátil y cambiante: se convierten en víctimas los victimarios, en demócratas los aprendices de dictador, en buenas gentes los hijos de puta, en mexicanos los vende patria. Si nos descuidamos nos venden el país.

Remember Maximiliano.

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4T, Oposición, Política

Ni hoy ni nunca

«Sus cañones son los medios de comunicación de masas, sus proyectiles, las ideologías.»

Luis Britto

Que nadie dude que pronto habrá más marchas, ya le agarraron el modelo, los visten de colores y les dan un tema, no importa cuál, no importa si es mentira; estos marchantes que no saben cuestionar y no tienen capacidad para preguntarse ¿Qué defiendo?; apoyan a Calderón y al narcotráfico, apoyan la corrupción, apoyan el clasismo, están en contra (mientras con la otra mano se benefician) de los apoyos sociales. #todossongarcíaluna #todossonloret #todosencontradeMéxico…

¿Qué dicen que defienden?

Lecciones de la marcha rosada: La marcha del domingo pasado “en defensa del INE” es muchas cosas pero, curiosamente, nada en congruencia con las propuestas de ley para modificar el accionar de ese instituto, corrijo, sí hay algo que lo relaciona: el color del logo institucional volcado en la parafernalia del ajuar que le correspondió usar en esta ocasión a los marchistas. Al INE no se le “defendió” marchando, se usó su nombre como tema para reunir al movimiento anti-amlo; los organizadores aprovecharon la polémica desatada por los consejeros –que no quieren renunciar a sus ilegales ingresos y que han sido los primeros en agraviar la democracia que tanto cacarean– y la sumaron con la ignorancia -claramente demostrada-  de la mayoría de los que se reunieron en el Zócalo. Calificar de ignorancia no es peyorativo, es descriptivo; ningún entrevistado pudo articular las razones de su caminada defensa al INE, si no fuera repetir las mentiras que los medios les han enseñado y su cantaleta de que amlo es dictador, que el “cacas” acabó con el país, que no es propio de la religión lo que el gobierno hace (sic) etc.  Es vergonzoso para el país, el bajo nivel de argumentación que, los que se dicen estudiados, pudieron expresar, penoso, muy penoso, habla muy mal del sistema educativo en el que se (de)formaron. Ya, si no quieren a la 4T de acuerdo, pero que no se exhiban en un pobrísimo discurso que sí nos da abundante material para burlarnos de la oposición conservadora pero que hace alarde de que las neuronas no están de su lado.

La 4T intentó, el año pasado, cambios constitucionales para disminuir diputados y senadores plurinominales (aquellos por los que nadie vota), disminuir el gasto partidista en años no electorales, disminuir el gasto ostentoso y elevado de la casta dorada de sus dirigentes y que los consejeros fueran elegidos por los ciudadanos a propuesta de los 3 poderes y no por los partidos, para aquello de no ser juez y parte. Los cambios no pasaron, los votos requeridos (dos tercios para modificar la Constitución) no le alcanzaron a la 4T. A continuación se intentó hacer cambios en las leyes secundarias (ya no en la constitución), lo que se conoció coloquialmente como Plan B: un plan con un alcance muy limitado que busca ahorrar recursos en la organización de las elecciones y prohibir la compra del voto. Para estas modificaciones en las leyes sí alcanzaron los votos, por lo que el Plan B fue aprobado el 22 de febrero, días antes de la marcha.

¿Y la narrativa que se construyó para sacar a la gente a un mitin  “en defensa del INE” para evitar que pasara el plan B cuando ya había pasado? En esos mismos días en que se aprobó legalmente el plan B, en una Corte de Estados Unidos fue sentenciado el mano derecha del panista Felipe Calderón: García Luna, culpable de todos los cargos de que se le acusa, uno de los convocantes de la marcha fue precisamente Calderón y el panismo en pleno. A inicio de año hubo cambio en la presidencia de la Corte, la oposición, en una arriesgada apuesta contra la institución y la democracia, puso en la presidencia a la ministra conservadora Norma Piña, les alcanzaron sus votos para ello, después de la aprobación del plan B los partidos acudirán a esta misma Corte a ampararse e inconformarse. Ya veremos si no hay una liga entre estos elementos.

En la 4T debemos extraer como lección que la reconstrucción del país es, ahora y siempre, sin el tipo de ciudadanos como los que fueron a marchar, el trabajo a hacerse en México es sin ellos, la manipulación y las creencias que asumen de la estrategia sembrada y reiterada de odio contra el presidente López Obrador y su movimiento les llena su entendimiento, no tienen cabida para razonar más.  Están fuera de cualquier posibilidad de apoyar a la Cuarta Transformación, mucho menos al gobierno del Presidente López Obrador. México les importa un cacahuete.

En la 4T tenemos muchos agravios contra el INE, sin embargo cualquier intención ha sido puesta sobre la mesa y ha seguido proceso de ley, los cambios que buscaban mejorarlo en beneficio de todos no pasaron, los cambios menores para por lo menos dejar de gastar un poco sí; el INE, desde hace muchos años, dejó de ser el árbitro, es parte de la oposición, si alguien tiene duda la historia reciente está llena de ejemplos:

  • Antes de las elecciones de medio término en el 2021, el INE trató de suspender las conferencias mañaneras aduciendo que eran propaganda de gobierno, tuvo que ser el TRIFE quien le enderezó la plana aclarando que la comunicación gubernamental no la podía tocar, así es, sí el árbitro INE en función de censor contra la 4T.
  • Este árbitro también quiso modificar las reglas en que se validan los votos de las coaliciones vs partidos; queriendo violar la Constitución en su artículo 54 para que Morena no pudiera construir su mayoría; también fue echado para atrás porque otro artículo de la Constitución prohíbe cambios 90 días antes de que inicie un proceso electoral.
  • 49 candidatos de MORENA fueron sacados de las listas de votación con pretextos de no haber llenado correctamente sus reportes de gastos (lo que no era necesario hacer o en otros casos podía solventarse con una llamada de atención o multa) mientras que el árbitro no vio pasar flagrantes delitos de otros partidos.
  • No vio por ejemplo el dinero sucio de Odebrecht en la campaña de Peña Nieto.
  • No vio tampoco la Operación Zafiro con la que gobernadores priistas y panistas extrajeron dinero público para campañas políticas.
  • No vio la Operación Berlín de Enrique Krause y empresarios asociados que gastaron millones de pesos en campañas anti amlo.

Todo lo anterior y mucho más que requiere de mayor espacio, nos cuenta la tétrica y anti-democrática historia del actuar del INE, lo mínimo que se puede apreciar es que NO es árbitro, es parte. Esa es la razón de la defensa que hacen del organismo los ya conocidos dueños de la oposición, no es novedad.

Lo que sí es novedad es que el daño que le han causado a personas, como los marchistas por ejemplo, parece ser irreversible, los han estupidizado usándolos para continuar sus fechorías y que éstos en su nulo raciocinio vayan a las calles a defender lo que también les debería agraviar, lo que nadie está atacando fuera de lo que la ley permite, lo que si cambiara haría un México mejor en beneficio de todos.

No contamos con ellos.

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Calderón, Corrupción, Narcotráfico, Oposición, Panismo, Traición

Amargo triunfo

No te insulto, solo te defino.

El neoliberalismo deformó la conciencia de mujeres y hombres, lo sucedido en el sexenio de Felipe Calderón es muestra de ello; los capos panistas representan la moral de la violación de todo lo inviolable y sus seguidores representan el colmo de la alienación.

Dos formas de ver las cosas:

Una, se confirma lo que sabíamos, que la cloaca panista había engendrado en uno de sus más viles personajes, Felipe Calderón, al narcotraficante que gobernó el país del año 2006 al 2012. Se corrobora el propósito tramposo de las élites económicas conservadoras mexicanas –que lo son por su asiduidad y subsistencia de los negocios (de todo tipo) con el poder- el enriquecerse, además de con los bienes públicos como lo han venido haciendo desde sexenios atrás, con los recursos que genera uno de los negocios ilegales más redituables del mundo: el narcotráfico.

Las cosas que pasan en política, no pasan por casualidad.

Primero prepararon con Vicente Fox el camino, digamos que Fox es quien barrió la entrada: dedicado el bobo presidente a enriquecerse y a encumbrar los negocios de sus hijastros (los Bribiesca, hijos de Marta Sahagún); despreocupado de las responsabilidades de gobierno al tener inmensos recursos por excedentes petroleros con los que “gastar” y cubrir los presupuestos federales; interesado más en su rancho y acomodar su vida post-presidencial; allanó el camino de la estructura delincuencial que a partir de su gobierno gerenciaría García Luna (en este primer periodo panista, a cargo de la Policía Judicial Federal y más adelante como titular de la Agencia Federal de Investigación). En estricto sentido, el foxismo,  fue el sexenio de la creación del plan de negocios, de la organización de su infraestructura y la hoja de ruta de la hechura del mayor cártel de drogas que ha existido en México.

A partir de ello lo que siguió fue encumbrar a quien seguiría como figura presidencial a cargo de la maduración del proyecto, por lo tanto se robaron la elección federal a favor del facineroso Felipe Calderón (tenía que ser de su mismo grupo y con rasgos morales adecuados a la tarea), una vez logrado el objetivo “haiga sido como haiga sido”, aúpan como Secretario de Seguridad y “mano derecha” de Felipe al policía del foxismo Genaro García Luna, quien ya desde ese entonces era señalado por “relaciones indebidas” con la delincuencia organizada. Ahora sabemos que este entorno panista/empresarios/policía estrella fue la delincuencia organizada en pleno, encabezada por la ambición de un hombre y su grupo, un hombre “chaparrito y de lentes”  que en su megalomanía y en ausencia de parámetros morales se movió para destruir todo y a todos los que se pusieron a su paso, incluyendo al país.

Y de ahí en adelante el acabose, una de las muchas notas en los periódicos del mundo define bien lo que ahí sucedió: La declaratoria de culpabilidad a García Luna, es el juicio a todo un régimen de gobierno en México (Los Angeles Times)”. El régimen panista exhibido en su perfecta esencia: culpables de conspiración para la distribución internacional de cocaína; conspiración para la distribución y posesión de cocaína; conspiración para importar cocaína y delincuencia organizada.

Por lo tanto, este juicio en Estados Unidos al operador del cártel panista, es un triunfo que a muchos, a la gran mayoría de mexicanos nos da alegría; que nos recuerda una vez más esa “superioridad” ética del proyecto 4T, precisamente porque entre quienes participamos de éste proyecto y principalmente por quien lo encabeza, están quienes lo hemos dicho una y otra vez; los panistas y sus acompañantes son delincuentes, lo fueron en sus dos gobiernos, lo son en su actuar actual (basta ver lo que sucede en alcaldías de CDMX), son la expresión y  causa de su origen como una serpiente que se muerde la cola. Si surgieron para oponerse a la defensa del petróleo, para coadyuvar a que las empresas extranjeras fueran dueñas de la economía mexicana, para apoyar al nazismo de Hitler (queda pendiente contar más esta historia del origen panista); su consecuencia lógica es que una vez en el gobierno arrasarían con todo, la economía para sus propios fines en primer lugar y también –y por qué no- desgraciar la seguridad formando el cartel del narcotráfico que involucraría al país en un daño inacabable. Esto por lo que se refiere al panismo pero…

Hay otra forma de ver y pensar lo sucedido:

¡Las víctimas! En este juego macabro de guerra maldita debemos siempre recordar que no sobrevivieron miles de mexicanos, que hay miles de madres buscando a sus hijos, los datos duros dicen que en el sexenio de 2006 a 2012 los homicidios crecieron casi el 200% (si en el de Salinas habían crecido 9.28% para llevarlos a 76000, y en el de Zedillo se mantuvieron en 80,000, en el de Fox bajaron a 60,000) para que el panismo calderonista los creciera -en su guerra inventada- año con año y acabar en 120 mil dejándole al futuro (Peña Nieto 150,000) una escalada que apenas ahora se logra contener y reducir.

Y el gigantesco costo económico de esa guerra obviamente perjudica si no es que hunde la economía, millones de dólares en préstamos contratados para comprar armas y sistemas de seguridad (sic), los datos que arrojan los estudios realizados sobre ese periodo indican que: “la violencia local intensificada transforma una economía de mercado en una economía informal y de tipo autárquica, evidenciada por la disminución del empleo en el sector formal, y el aumento del empleo en el sector informal, del desempleo y del consumo de bienes de producción propia. Asimismo, la capacidad fiscal y colectiva de los gobiernos locales también se ve afectada negativamente. La transición que se observa en las economías locales afectadas por la guerra está asociada con pérdidas importantes en el ingreso y el consumo de los hogares. Estimaciones adicionales conservadoras muestran que este conflicto interno afectó a grandes segmentos de la población nacional (42%) quienes viven en municipalidades predominantemente urbanas, donde se produce una gran parte del producto bruto total (44.5%). Esto implica que la guerra contra el narco tuvo un fuerte y negativo impacto en la economía mexicana en su conjunto, la cual se verá afectada también de manera adversa en el largo plazo” http://www.economia.unam.mx/assets/pdfs/econmex/04/07AlbertoIniguez.pdf .

El resultado de esa guerra no tiene nada de bueno más allá de la satisfacción reciente del resultado del triunfo en la corte de Estados Unidos; porque hay otro tema además del de la violencia y del desastre económico, la estupidización ideológica y cultural de los seguidores y apoyadores del calderonato y del panismo. Una guerra donde el gobierno nos traicionó, un verdadero peligro para México en acción, una tragedia humanitaria, una clase política convertida en un grupo indistinguible de corruptos, resulta ser para estos seguidores la nada, entre su juego de palabras de: todos son iguales, no hay ni a quien irle, no era panista, no lo conocemos, etc. pretenden escabullirse de la realidad en que participaron, por acción o por omisión y ahora por seguir creyendo que “serán distintos”.

La naturaleza lógica de lo sucedido nos debería llevar a que el PAN perdiera su registro y a que sus personeros se les prohibiera volver a tener puestos públicos, pero no, ahí siguen –y seguirán- mamando presupuesto, apostando a la radicalización, aventurando al olvido público, al no existió, y asumiendo como propio lo que su infame líder moral calderónicamente clama, ¡yo no lo sabía! Y si creemos que  sólo los estúpidos podrán creerle, pues sí que lo hacen, confirmado, seguirán participando de panismo y sus alianzas, al fin que lo que negoció la cúpula de PRI y PAN es que el PRI eligió los candidatos para Estado de México y Coahuila y el PAN lo hará en el 2024 con CDMX y Presidencial. De ese tamaño es el futuro en el que quieren incidir, no pasaran porque somos una mayoría quienes lo impediremos, pero van con todo, intentarán regresar aunque sea en medio de otra guerra.

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Calderón, Moral pública, Oposición, Panismo, Partidos políticos

¿Por qué el peor?

Hay grandes diferencias entre malo y peor.

Sumó, a la continuidad de las políticas del neoliberalismo -con su consecuencia de empobrecimiento y desigualdad- la tragedia humanitaria ocasionada por su papel como capo protector del grupo narcotraficante más grande en la historia del país. Nada más.

En mi columna pasada, “El calderonato”  (https://dedogmasyrenuncias.com/2023/02/11/el-calderonato/ ) dije como una de mis conclusiones: “Bien se puede considerar el suyo, el peor gobierno y gobernante en la historia moderna de México”.  Un par de personas me hicieron saber que no coincidían y que consideraban que la argumentación de mi escrito no era suficiente -supongo que su referencia iba en su muy personal comparación con el resto de los presidentes del periodo neoliberal- aunque también sospecho, porque no me chupo el dedo,  que querían meter en la discusión a la presidencia de López Obrador. Sin embargo como su no coincidencia fue solo eso y no un mayor razonamiento (lo que no me sorprende, porque lo suyo, lo suyo, no es argumentar) intentaré ampliar cómo es que llego a esa conclusión.

Felipe Calderón fue el segundo presidente del panismo, llegó al cargo a través de un fraude ampliamente documentado, en el que no me detendré; así como el priismo se agotó a lo largo de 70 años en el poder y dio paso a un producto llamado Fox, el panismo encabezado por el espurio presidente dio paso al regreso de otro producto comercial esta vez llamado Peña Nieto. Es decir que Felipe Calderón en 6 años de gobierno regresó la presidencia al priismo, no tuvo la capacidad siquiera de mantener esa posición para su partido. En la fraudulenta elección que le llevó al poder en el 2006 los votantes que le asignó el INE fueron de casi 15 millones, en las elecciones siguientes el PAN tuvo menos de 13 millones.

El neoliberalismo mexicano que inicia con Miguel de la Madrid en 1982 aunque cuaja con Carlos Salinas y concluye con Peña Nieto en 2018 es responsable del empobrecimiento de la mayoría de mexicanos. No es una opinión, todos los datos disponibles lo confirman, veamos:

La estrategia neoliberal se empieza a instrumentar en Latinoamérica a finales de los años 70, en su preparación y de acuerdo a los lineamientos del Consenso de Washington, jóvenes economistas y abogados son “preparados” en universidades norteamericanas para que regresen al país a implementar las políticas que les dictan los organismos financieros internacionales: libre actuar de las “fuerzas del mercado” como el gran solucionador de las distorsiones económicas,  las decisiones económicas a cargo del sector privado, la desaparición del Estado de Bienestar, la desregulación, y finalmente, la expropiación de la riqueza nacional a manos de unas cuantas empresas trasnacionales acompañadas por las élites locales.

A partir de la “caída del sistema” en 1988  que impone a Carlos Salinas en la Presidencia entra al juego político nacional el crimen organizado trasnacional como factótum de gobierno; es ahí cuando con cambios en la Constitución y con controles autoritarios se impone la Reforma Educativa que privatizó la educación y mandó al desempleo a miles de profesores; cuando se permitió que capitales extranjeros y grandes empresas trasnacionales explotaran el campo al modificar el 27 constitucional desplazando a miles de campesinos de sus comunidades ante la imposibilidad de competir con las grandes empresas monopolizadoras. Es también en ese periodo cuando se privatizan las telecomunicaciones, la minería, la siderurgia, la banca y las pensiones. Solo con esto el gobierno de Salinas (ilustre economista de Harvard) podría considerarse el peor, pero ahí no acaba la historia, le siguió Zedillo.

Ernesto Zedillo (el aún más ilustre economista, pero esta vez de Yale) fue feliz tan solo por unos días, apenas unas semanas después de su toma de posesión, en lo que se conoce como “el error de diciembre”, se le cayó la economía. (Lo que se sabe es que recibió cifras maquilladas para disfrazar la crisis económica que ya causaba desde entonces el neoliberalismo) Ese errorcito causó un empobrecimiento generalizado para los trabajadores y sus familias que sumado al “rescate” de los banqueros en el llamado Fobaproa bien lo pueden poner como candidato al premio del peor. Pero momento, porque llegó Fox.

No obstante la mercadotecnia que impulsó a Vicente Fox como representante de la alternancia, siempre se supo que su gobierno no significaría una ruptura con el modelo neoliberal, de hecho sus decisiones abundaron en la destrucción de PEMEX al abrir los negocios del petróleo mexicano – y con ello parte fundamental del presupuesto nacional- a empresas trasnacionales. Su entreguismo significó miles de millones de dólares de pérdida de ingresos petroleros, muchos de ellos robados por los grupos políticos en el poder, que profundizaron la pobreza. Otro gran candidato al título del peor, pero pácatelas, que llega Calderón.

Antes de hablar de Calderón es bueno recordar estos datos: En el periodo de 1935 a 1982, es decir los casi 50 años anteriores al neoliberalismo, el producto interno bruto de México creció anualmente en promedio de 6.1%, el del periodo neoliberal de 1983 a 2018 que incluye a De la Madrid, Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto (sí el mismísimo periodo de los “brillantes economistas de las “mejores” (sic) universidades del mundo) el 2.3%. Y el producto interno bruto per cápita en el periodo previo a tanta inteligencia en el gobierno fue de 3.2% y en el periodo neoliberal 0.7%. De estos datos surge una premisa: la economía en manos de los gobiernos neoliberales empobreció al país, y aunado a ello amplió la desigualdad concentrando la riqueza en pocas manos. Antes del neoliberalismo la economía mexicana era mayor a la de China, después de ellos pues… ya sabemos.

Calderón, al igual que Salinas, llegó a la presidencia por la vía del fraude, en su gobierno amplió las concesiones mineras y el desfalco y destrucción de PEMEX (recordemos que a las empresas a quienes regaló el sector energético es a donde se fue a “trabajar” al finalizar su sexenio), reprimió ferozmente al Sindicato de Electricistas y cerró Luz y Fuerza del Centro enviando a miles de trabajadores a la calle; legalizó la subcontratación y el outsourcing a través de su reforma laboral, con lo que precarizó el trabajo y las prestaciones sociales de los trabajadores; abrió las puertas de par en par al intervencionismo de Estados Unidos y sus agencias de espionaje a través del plan Mérida; en resumen destruyó lo poco que quedaba de bienes nacionales para hundir a México en la dependencia económica de otros países. Con esto entra a la candidatura de peor, pero nos falta todavía el culmen de su actuar: sumergió a México en  la tragedia.

Pocos días después de tomar posesión, Felipe Calderón declaró –entrajado en una casaca militar- la guerra al crimen organizado. Hoy sabemos que fue una ficción para que, acompañado de Genero García Luna, formaran el cártel de narcotraficantes más poderoso de México. El saldo del juego de guerra del criminal presidente es: más de 500 mil personas asesinadas, muchas de ellas en su gestión y muchas otras posteriormente como consecuencia de la generación de violencia en todo el país; miles de personas desaparecidas, miles de personas desplazadas, dejó un país en llamas que 10 años después apenas comienzan a apagarse. Calderón representa el peor gobierno porque no solo continuó lo que todos los presidentes del periodo neoliberal hicieron: empobrecer y saquear al país, en eso todos fueron iguales, la diferencia es que su gobierno además representa la debacle ética y política.

Le siguió Peña Nieto, el sexenio de Hidalgo (como símil de año de Hidalgo en que los gobernantes se roban todo lo habido porque saben que se les acaba la teta presupuestal), porque con él se acaba el neoliberalismo como política económica de gobierno. Si su sexenio no fuera una trágica descomposición de corrupción y frivolidad, sería un chiste. El presidente chulo, saqueador y vividor refugiado en España tan solo es consecuencia existencial del desgobierno de Calderón que le abrió las puertas de regreso al priismo de la mano de un producto televisivo que engatusó a millones de votantes.

Sí, Calderón es el peor, por mucho.

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4T, Oposición, Políticos mexicanos

La doctorante, el doctor y el padrote.

¿A quién le vamos a partir su madre?

Sandra Xantall Cuevas

Apelemos al humanismo. Todos conocemos personas que vienen de la pobreza más absoluta y que sin embargo muestran una altura inteligente, moral, humana, y una sapiencia aprendida en su propio entorno, no modificado por la banalidad y el esnobismo. Y también hay doctorantes y doctores.

I.- Tengo maestrías, soy doctorante, estudié en 10 países, por lo tanto: No estoy presumiendo de ser superior; simplemente les recuerdo que  ustedes son nada y que yo les voy a partir su madre bola de piojosos sin doctorado, no son personas de trabajo ni estudiadas; y se me van de aquí porque ya va a llegar el arzobispo que viene a solaparme, no  perdón a exorcizarme, no perdón a bendecirme. Y que no se les olvide, yo vengo desde abajo, ¡me hice sola!, nocierto sí tengo padrote pero y qué, AMLO qué, qué estudió él, perdón pero quién es ese que ni doctor es, hay niveles. Yo sí visto de Chanel, Gucci o de poli como cualquiera que tiene sus doctorados, y ya mucha explicación, órale ya váyanse a chingarle.

II.- Yo sí soy doctor, incluso debato con Denisse aunque luego me chamaquea y no baila conmigo; tan me vendí bien como doctor, gracias a mi padrino en MORENA, que conseguí chamba en una importante organización internacional de seguridad social en la que participa México, tuve que renunciar porque desvié recursos para cubrir gastos ostentosos –por aquello de que quiero ser como Zuckerman y sus amigos (ya me vi) – y para meterle lana a mi campaña para ser presidente en MORENA porque ahí hay puro ignorante iletrado que necesita guía como la que mi inteligencia puede dar; no obstante el quemón que me dí, en mi calidad de doctor (y no porque le miente la madre al presidente y su gobierno un día sí y otro también) participo en mesas redondas y programas de televisión. Ustedes no porque no son doctores, porque a ustedes no los cita en redes sociales XGonzález y sus secuaces, y además porque a mí la oposición que viaja dentro del caballo de Troya me necesita porque en la jungla de los “listos” yo soy el rey.

III.- Yo, desde mi sitial elevado, tan alto tan alto, tengo a mis chamacos doctores golpeando al movimiento del que mamo. Yo soy el padrote de estos estudiados, dignos y brillantes perfiles que en el futuro dirigirán el país, jaja es broma: son mis chamacos para golpear al presidente y la 4T pero son desechables, no tienen el glamour que las buenas conciencias de este país quieren, y a ellas me debo. Porque, oye, ¿cómo que yo, que también soy doctor, y que fui delegado en la misma alcaldía que la doctorante, gobernador, y hoy soy senador y fuente de luz en la política mexicana no pudiera estar del lado del golpismo suave de la intelectualidad y sapiencia de los conservadores? Yo, que con mi engolada voz les digo: Yo represento el resurgimiento de los “científicos porfiristas”, yo soy la mano que mece la cuna del poder; yo soy el merecedor del futuro, porque soy doctor y soy el padrote de doctorantes y doctores a mi servicio, ¡a ver, mátenme esta!

Y es así como entre doctores y doctorantes nos hemos llenado de sabiduría en México, nos damos el lujo de tener hasta un gobernador, allá donde la carne asada, ¡con tres doctorados!, cáspita, recórcholis, repámpanos como decía el pato Donald y la pequeña Lulú, tres, no uno o dos sino tres.

“Se necesita ser muy vulgar para definir la vulgaridad” decía el filósofo y escritor inglés Chesterton, conocido también como el “príncipe de la paradoja”. Así que sé que hago un ejercicio de vulgaridad al hablar de estos a quienes me refiero arriba, y sigo:

La vulgaridad aún vestida de seda, vulgar se queda. Es difícil pensar que una postura vulgar se dé sólo en un ámbito determinado, se da en todo y los casos de nuestros monos vestidos de seda tan solo coinciden es que son políticos coetáneos a la 4T. ¿Quién los usa y para qué? ¿Quién es el titiritero que maneja a su titiritero?

Por alguna razón, alguien cree que a la 4T se puede entrar eructando, que la provocación y la “rebeldía” es el camino para posicionarse en el movimiento de transformación que hay; y ese alguien cree que la mejor manera es no usar al “peladito” sino al “doctor”, algo así como que le dé más seriedad y caché al discurso de odio.

En México hay poco más de 400 mil personas con estudios de doctorado, deben sentirse muy avergonzados que tres lacras se ostenten como tal para usar el grado académico como ariete de suficiencia y soberbia. Estos tres ególatras incontrolados que se creen únicos y exclusivos, deseosos de llamar la atención, representan esa generación arribista que -sobre un ladrillo-se marea al primer soplido.

Son yo, su yo, viven del yo, ¿y a quién le importa dirán algunos?, bueno pues sí importa porque los políticos tienen una responsabilidad social y la gente que actúa así, vulgarmente, no asume responsabilidades. Estos tres y su entorno se equivocan si creen que alguien piensa: “tú eres de los nuestros, estamos contigo”.  No en la 4T y tampoco en la oposición porque pues no, no son como ellos, los monos aunque se vistan de seda se quedan de monos, les recuerdan pitorreándose de su arribismo.

La preparación educativa, la experiencia, la cultura, el conocimiento empírico no son excluyentes, más bien todo lo contrario, son «para», para el otro, para los demás, para servir. Tantas aristas que tiene el humanismo y estos doctorazos tan arrogantes e imbuidos en su egolatría, no pueden ni siquiera entender de qué va la transformación.

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4T, Desmemoria, Oposición

Un autogol llamado oposición

“No quieras enseñarle el Padre Nuestro al Señor Obispo…”

Todo indica que la oposición de derecha y sus partidarios (incluyendo los que se dicen que no son de aquí ni son de allá) se han topado con que sus ideas viejas y su anquilosado corazón, con que la tristeza de su concepción clasista y racista frente a la vida en sociedad, su menosprecio a los demás y su arrogancia en la defensa de conveniencias y privilegios (como representación excluyente del otro) les ha llevado a, irreversiblemente, perder la compostura como nueva forma de relacionarse con sus antagonistas políticos.

Aunque sea en portería propia también es gol, autogol, y por eso -aunque vivieron otra gran derrota- en su interior algo festejan ¡porque acostumbrados ya por cuatro años a perder, eso de meterse un gol tampoco sucede todos los días! Y ese festejo les hace lanzar estridentes gemidos que bien pueden leerse como una derrota no solo moral sino también psíquica o bien como un grito de ayuda. ¡AIURA! Asistimos a la fascinante descomposición del conservadurismo mexicano expresado en su comportamiento frente a la mayor marcha de ciudadanos en la historia de este país.

Frente a lo sucedido en la ciudad de México y muchas otras al interior del país y en otros países; frente al desbordamiento ciudadano en apoyo al proyecto 4T y lo que esto les representa, ahora sí,  están fuera de sus casillas; la desconfiguración  pública de sus representantes y de los que les acompañan como malquerientes de este gobierno y del presidente López Obrador; nos hablan de una fase terminal en cuanto a ideas, propuestas, argumentos o razones con las que nos pudieran decir por qué si tienen razón en querer volver al pasado.

En esta crónica del detritus que han construido en los últimos años han llegado al nivel más bajo y más odioso; ni siquiera comparable con aquél vivido por los porfiristas al triunfo de la Revolución.

La masiva participación en defensa de un proyecto y de un líder como López Obrador, no es nueva, no es fruto en respuesta a la morrocotuda pasarela rosa organizada días antes como quieren hacer parecer, y, no es fruto de un acarreo de más de un millón doscientos mil personas como dice la torpe narrativa que intenta negar la realidad; es en realidad la expresión de la necesidad política de “muchos” de expresarse, más allá de con votos, ante al agravio opositor que lleva 4 años atacando al gobierno que en democracia –esta sí- venció arrolladoramente en las urnas. Y es también la continuación de la muestra de antagonismo político que surgió frente a los golpes anti democráticos intentados para evitar que éste llegara a la presidencia por la vía del desafuero y la guerra sucia en su contra, y es también la respuesta obligada a las ofensas y humillaciones que hemos vivido los iletrados, chairos, nacos, borregos, sucios, acarreados, hambreados y pata rajadas –según dice la concepción más fina de la naturaleza del movimiento 4T- por parte de la oposición.

No entender es no entender, Perogrullo dice, no aceptar que los dirigentes de sus partidos fracasaron, no aceptar que la idea de un retorno al pasado ya no tiene cabida, no aceptar que la ciudadanía ya se expresó hace 4 años y que refrenda elección tras elección su preferencia y decisión de por quien ser gobernada; ese no entender y ese no aceptar es lo que hace que el exabrupto y estupidización argumental sean su arma a utilizar a un año y medio de unas próximas elecciones. Si alguien cree que ese ¡mayoritario muchos!, si es que cabe la expresión; va a votar por quienes una y otra vez les insultan, por el insulso wanabismo conservador que decidió odiar en vez de comprender la nueva realidad mexicana; pues está obviamente equivocado.

Porfirio hablando de Calígula y Hitler, Margarita tartamudeando sandeces, Anaya en fuga haciendo juicios de valor, Alito no sabe ni donde meterse, Fox en drogas, Calderón huyendo, Claudio tirando su dinero en alelados, los aliancistas perdidos al no tener identidad; es lo que hay, lo que tienen y con ello tienen que vivir.

Que una marcha les provoque esto es la muestra de la ceguera ante el buen manejo macroeconómico del país, ante la obra pública, ante la protección social de los más necesitados, ante lo realizado y lo mucho por hacer. Y a esos ciegos que no quieren ver porque se quedaron sin privilegios solo queda decirles, ánimo, el país es mucho más grande que las miserias mentales que aprendieron y que no se quieren sacudir.

Siguen reformas a leyes, elecciones de nuevos consejeros, elecciones en Estado de México y Coahuila, elección presidencial en 2024; la vida sigue, es muy posible que se sigan topando con pared y que sigan metiendo sólo autogoles, porque oye, eso de querer medirse en las calles con la chucha cuerera que es el “pueblo”, es quererle enseñar a nadar a un ganso.

*Imagen de pintura de Pavel Kuczynski.

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