AMLO, Historia, México, Oposición

El niño del tambor

Si no quieres repetir el pasado, estúdialo.

Spinoza.

La política mexicana fue relativamente fácil de entender hasta el 2018, antes nada cambiaba, se vivía entre la simulación y el gatopardismo. A partir de la llegada de López Obrador, el PRI, el PAN y el PRD implosionaron y cambió todo el sistema de partidos e instituciones. Esto significa que, para entender el momento actual, se debe comenzar casi desde cero, y si no desde cero, sí hay que volver a comenzar.

Los cambios políticos y sociales de los cuatro últimos años son crueles para el entendimiento de niñatos que se niegan a asimilar un México nuevo y distinto.

Todo empezó con una maqueta de aeropuerto: un día se les dijo que ese capricho suyo no se haría, que su juego de “pretender” ser primermundistas no incluía comprometer el erario futuro, años antes de que empezara su construcción se les dijo que no lo hicieran, que era insostenible, que si lo hacían se les quitaría, no lo creyeron. Acostumbrados a hacer lo que se les pega la gana lo iniciaron, en su juego de terquedad obviaron todos los datos que les decían que ecológica, económica y técnicamente, su operación -en caso de que fuera construido- desembocaría en riesgos ambientales y financieros inaceptables para el país. Pues pasó, lo iniciaron, cambió el gobierno, se los quitó. Recomiendo la lectura de “La cancelación” de Jiménez Espriú, el sólo prólogo ya es suficiente para entender el desastre que se avecinaba.

Su chifladura, en esta ocasión, se quedó en una seductora maqueta que al no realizarse, y ciegos a las razones, provocó algo similar a un efecto de síndrome de Peter Pan: afloró una gran inmadurez emocional en su edad adulta que -cuatro años después- no pueden controlar.

México cambió en muchas cosas, sigue en un proceso de reformas económico, político y social y la oposición se mantiene en una infantil pataleta.

Después de la maqueta siguieron leyes, llanto otra vez; fin a negocios y componendas que saqueaban el presupuesto público, gritos y maldiciones; redistribución del ingreso favoreciendo las necesidades más básicas de la población vulnerable, rabietas y conductas desafiantes; Aeropuerto, Refinería y Carreteras concluidos (no maquetas), vinieron los golpes y mordeduras.

El problema  es que les educaron para creer que élite económica y política significaba ser el centro del universo y que  per saecula seculorum obtendrían lo que desearan de manera inmediata; de ahí la frustración, de ahí su decisión de no madurar e incorporarse a un mundo de adultos que construye un nuevo país.

Vivieron acostumbrados a contarse y creerse sus propias historias, para validar su saqueo preparaban una narrativa de “conveniencia” pública, la transmitían en sus medios de comunicación a través de sus locutores, periodistas, intelectuales (sic), que dinero de por medio repetían lo que fuera necesario para fundamentar la rapiña a la que sometieron a México durante décadas; qué otra cosa si no es el fobaproa, la venta de empresas públicas, las concesiones de minas, el desmantelamiento de PEMEX, CFE y –en general- la industria energética; la destrucción para su privatización de los sistemas de salud y educación; el contubernio con el narcotráfico. Sí, qué difícil debe ser que se les haya acabado el poder de decisión para acabar con el país pero, ¿nos importa? No, que lloren y que pataleen si es lo que quieren.

Hay un excelente libro de Gunther Grass que llevó al cine Volker Schlöndorf en 1978: “El tambor de hojalata”. La historia relata la vida de Oscar, un niño que vive durante la época de la Segunda Guerra Mundial y que a los 3 años deja de crecer, su cuerpo deja de crecer pero su mente no. La trama es compleja, macabra, extraordinaria; sirva mencionarla por dos cosas: una, es que éste Oscar acaba en un hospital psiquiátrico a los 29 años, y dos, que me hizo pensar en el trauma tan fuerte con que va cargando la oposición mexicana al tener cuerpo de adultos y comportamiento infantil.

Teóricamente, uno de los umbrales que marca el paso a la edad adulta es la aceptación de responsabilidades cívicas y la participación en la vida pública. En un mundo sano, ser adulto equivale, en buena medida, a ser ciudadano. Los opositores mexicanos, en su sustracción al debate de ideas y al acompañamiento (de preferencia crítico pero sustentado) a las políticas públicas nuevas -distintas a las que se construyeron en su propio beneficio- gamberrean el significado de ciudadanía, de alguna manera se presentan como extranjeros frente al resto de mexicanos.

¿Qué hacemos? ¿Procuramos incorporarlos a la discusión pública o los dejamos fuera? ¿Seguimos viendo cómo se dan topes de pared a cada elección en que pierden o les anticipamos poco a poco que el próximo año perderán también el Estado de México y Coahuila para que lo vayan aceptando? ¿Les contamos lo que dicen todas las encuestas y escenarios futuros del 2024 o preparamos las cámaras para filmarlos mientras escupan su rabia?

Con todo lo anterior, hay que decir que la situación es más compleja que sólo verlos emberrinchados, en términos generacionales representan a un grupo con una descendencia y un entorno que bien puede aprender del mismo embrutecimiento clasista y negacionista de sus padres. Nos enfrentamos a la tarea ética infinita de no ceder y cuidar el proceso de transformación en el que estamos envueltos porque con estos de mentalidad novata y bisoña no contamos, y a mi parecer ni contaremos.

Cambiemos de perspectiva y observemos las cosas desde el otro lado ¿qué están viendo ellos?: realidad y espíritu; un sumario de hechos, políticas y formas nuevas acompañadas de un ánimo y un “por qué” que no pueden entender, saben que hay una complejidad cultural y un aglutinante social que no alcanzan a concebir en su individualismo egoísta.

Mejor que se llore en su mundo feliz y no en el nuestro real.

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México, Mirreyes, Oposición

Póngase una papa en la boca

En la cabañuki de mi papi en la montaña papalord, ahi llevamos a las lobukis para matar el frio auuuuuuushhh.

Mexican curiosité

Hace algunos años, un Instituto preparatoriano, un centro de estudios “de élite”, religioso, exclusivo para hombres, gestionado por los Legionarios de Cristo, dio el campanazo a una realidad de la que poco se hablaba en ese momento. Un video clasista, racista, misógino y discriminatorio fue el colofón de la celebración de graduación de una generación de varones. Se presentaba en sociedad una nueva camada de mirreyes.

En el polémico video, los jóvenes estudiantes hacen pasar por un casting a un grupo de mujeres para ser elegidas como sus parejas de baile. Los nuevos mirrreyes, acompañados por un jaguar y flanqueados por dos mayordomos morenos, las obligan a lavarles los pies al tiempo que las desprecian hasta encontrar a la que es digna de su estulticia. En respuesta a las críticas, el Instituto Cumbres expresó en un comunicado que el video “no representa los valores del centro”

Y sin embargo, sí, sí los representa, (este vergonzoso video puede verse en redes aunque ha intentado ser bloqueado por sus hacedores), a nadie sorprende que el elitismo legionario tenga como consecuencia la formación de algunos estudiantes, muchos de ellos hijos de políticos, narcotraficantes y empresarios beneficiados con contratos públicos, que no tiene comedimiento para exhibir un derroche económico sin precedentes: la herencia que se encontraron en la cuna en que nacieron.

La vida “mirrey” de abusos y clasismo por parte de estos jóvenes herederos: de borracheras con decenas de botellas de champaña descorchadas en los antros, de viajes en aviones privados, de cuentas de miles de dólares en restaurantes, de bolsos y ropa de marca por la que se pagan cientos de miles de pesos, de choferes y personal de servicio las 24 horas, conforma un estilo de vida particular y fácilmente identificable porque está rodeado, invariablemente, de gasto ostentoso, exhibicionismo y narcisismo. La marca de la casa del mirreynato es el alarde de riqueza acompañado de una muy dolorosa comedia en la que estos individuos actúan para sí mismos. Son porque se ven en sus fotos y redes sociales, si no hay foto, no son.

¡Mi Jaime renunció ayer!, me dueles México.

En la escala involutiva de los estereotipos de tribus que conforman la sociedad mexicana, en el escalón más bajo y decadente se encuentra aquella conformada por estos mirreyes: niños mimados, insensibles, insustanciales, ricos, que poco tienen que ver -aunque de algún modo son  sucesores- de un esnobismo casi ingenuo representado por las llamadas niñas fresa, los niños bien o  los junior; clan que en su etapa de debilidad intelectual derivó en este grupo promotor de la impunidad, la prepotencia y el desprecio por la cultura del esfuerzo.  Eso sí, han creado una forma de hablar, ininteligible a veces, para marcar distancia con el idioma español tan de los comunes y corrientes. Ellos viajan en su «yatesuki papawh” mientras nosotros apenas y para la panga tenemos.

Ahora, ¡a lo que te truje Chencha!, si les oye decir: ¡es un tema político goeeey! Ya valimos.

El futuro no pinta bien si estas personas llegan al poder. ¿Si, cómo que si? No, la pobreza intelectual que predomina en las élites de poder mexicanas es inocultable y ha permitido que estos mirreyes ya se encuentren dirigiendo gobiernos locales, tengan diputaciones, senadurías y puestos de responsabilidad. Son los nuevos monárquicos arrodillados.

Han llegado al poder, de la mano del PAN, del PVEM y de MC personas insensibles, que no solo no entienden que no entienden, sino que tienen en sus manos decisiones que marcan el futuro de millones de personas. Formados en entornos de plena ignorancia de la realidad social definen políticas públicas que afectan a las mayorías.

En España se les llama pijos, en Argentina chetos, en Chile cuicos, en Colombia gomelos, en Bolivia jailones, en República Dominicana  jevitos, en Ecuador pelucones, en Costa Rica pipis, pitucos en varios lugares del Cono Sur, en Panamá yeyés, en Venezuela sifrinos, en todos los países hay apelativo para estos “mirreyes”. No son producto exclusivamente mexicano, son producto consecuencia de un neoliberalismo que puso al frente de cualquier valor ético, moral o social, el tener para ser, el tener para ostentar, el tener para hacer el ridículo con conocimiento de causa.

Afortunadamente estos nuevos gobernantes y empoderados políticamente, se enfrentan a que lucrar con la cultura del desprecio se convirtió –socialmente- en una canallada que equivale a su suicidio político, gobiernan una vez pero no repiten, la sociedad mayoritaria los identifica y a su vez les desprecia. Un gobernador de Nuevo León como Samuel García (tan fosfo fosfo), un dueño de partido como Jorge Emilio González, un aspirante a gobernador como Roberto Palazuelos, muchos de los “jóvenes” panistas que acompañaron los gobiernos foxista y calderonista, todos ellos desconectados de la ciudadanía; son como las tigridas, esas plantas que solo florecen por un día. Florecen al amparo de ruido mediático, de redes sociales, de compadrazgos y de corrupción, pero al no tener sustento intelectual o social perecen en cuanto son vistos por los «otros», reivindican su ignorancia afirmando su veracidad (material).

Estos individuos, mujeres y hombres, tienen la sensación de decir la verdad sabiendo que están diciendo cualquier cosa, se conceden importancia apelando a su propia tragedia. Si los oye ponga atención, escuche su lamento mientras observa su camisa desabotonada, se saben vacíos. Recuerden las célebres palabras de Samuel García sobre la dura infancia que le tocó y formó al lado de su padre, ésta perorata nos explica mejor lo que yo intenté aquí: “Era bien duro porque me decía: ‘Si quieres que te pague la semana te tienes que ir conmigo al golf el sábado, y terminando los 18 hoyos te pago la semana.»

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4T, Desmemoria, México, Oposición

El curioso caso de los 4 gatos

Él puede parecer y actuar como un idiota. Pero no se deje engañar. Es realmente un idiota.

Groucho Marx

Si los escuchas hablar oirás que su diagnóstico es que este gobierno llegó a su fin, que lo que sigue es el desastre y que muy pronto volverán al poder; aunque los números tienen otra versión.

Mientras los oyes defender y librar la “batalla cultural” contra López Obrador al mismo tiempo que defienden modelos golpistas, al tiempo que agitan su bandera ucraniana en una guerra que prefieren no entender y, mientras siguen creyendo que basta con convocar al viejo anticomunismo en vez de pensar la gravedad de la pobreza, la desigualdad y la corrupción que promovieron en sus gobiernos; sólo queda avisarles que -esa batalla contra molinos de viento que dicen ver- la perdieron en el momento en que perdieron la vergüenza.

No es extraño que sus propuestas busquen retroceder el reloj de la historia, su miedo ante la persistencia de la pérdida de privilegios mal habidos que no construye un horizonte común de mejoras para la mayoría; y esto, que parece tan simple, sí lo percibe la gran mayoría de ciudadanos: los que llaman iletrados, ignorantes, flojos, nacos, esos a los que hay que sentar a veces en el último recoveco del restaurante para que no afeen la vista. Y es por eso que van en sentido contrario a la historia, es por eso que pierden y seguirán perdiendo.

Así como el maullido de los gatos puede expresar entusiasmo, excitación, compromiso o angustia, si pudiéramos hacer un análisis acústico del lamento opositor de los últimos cuatro años, sabríamos que expresan resentimiento, odio, discordancia con la realidad y miedo. Sobre todo miedo, mucho miedo.

No importa de quien estemos hablando: si del opositor dirigente partidista, del “aviador” sin puesto que se enteró que para cobrar hay que trabajar, del burócrata sin mordida, del empresario obligado a pagar impuestos, del aspiracionista acostumbrado a aparentar lo que no es, del patrón furibundo por tener que pagar prestaciones sociales, del ex funcionario al que se le acabaron los “cuates” en los gobiernos, de los factureros, huachicoleros, becarios, periodistas del chayote, etc. De cualquiera de estos opositores que abundan en medios  y redes de comunicación y los otros sólo agazapados en su frustración, lo que les caracteriza y les unifica es el miedo.

Por no leer a Savater por ejemplo no se enteraron de la norma que bien les aplica en el contexto de una transformación como la que estamos viviendo: “¿Cuál es la única obligación que tenemos en esta vida? No ser imbéciles (…)” (Fernando Savater, «Ética para Amador»)

Pero no, había que actuar sin pensar dos veces, decidieron que había que decir no porque no; resolvieron que era más sencillo quedarse en el pasado y cobijarse en sus certezas, sus controles y sus seguridades bien conocidas, antes que atreverse a agradecer a la existencia misma por estar presentes y vivos en un momento histórico inaugural mexicano. Se olvidaron de ser felices, para solo estar seguros en sus miedos, se asustaron porque era más fácil embotarse y pasmarse que razonar la nueva realidad. He aquí la tragedia del opositor de hoy: duerme para huir del miedo, y además… no lo sabe.

¿Qué circunstancia material activó o cuál fue el origen del miedo vigente en las venas opositoras? La cancelación de un aeropuerto, ese proyecto -sumergible obra cuyos datos técnicos, ecológicos y financieros hacían inviable- fue lo que activó el sentimiento que los trae a la circunstancia en que hoy se encuentran. Vieron lo que no era, creyeron lo que no era, prefirieron no entender las razones y quedarse en el pánico.

Constantine Slodobchikoff, es un especialista en comportamiento animal, a la pregunta de por qué los gatos tienen miedo a los pepinos, explica: «Los gatos están genéticamente programados por instinto para evitar las serpiente. Como los pepinos se parecen a las serpientes, los gatos les tienen miedo”  ¿Qué les pareció a los opositores que fue la cancelación de esa obra que su instinto les activo el miedo en que aún hoy viven, qué pepino vieron?

El mundo está cambiando, México también, las evoluciones no son para pusilánimes ni cobardes y mucho menos para aquellos que no entienden que en el mundo actual en el que los grandes poderes y las grandes élites mundiales van por todo, la unión de todos sería la fuerza que podría acompañar el destino mexicano. Es un gran momento como para preferir seguir agazapados, criticando, mintiendo y desmotivando a quienes guían en este momento el país. Lo que sí ha hecho la oposición y es su letra escarlata es que no han acompañado a este gobierno en nada, absolutamente nada; como si no fuera su país escondidos en su miedo prefieren apostar a su fracaso. Los demás tenemos que avanzar, seguir escribiendo la cotidiana historia sabiendo quienes son los unos y quienes los otros.

Como dice la canción:

Nos ven reír, nos ven luchar
Nos ven amar, nos ven jugar
Nos ven detrás de su armadura militar

Nos tienen miedo porque no tenemos miedo.

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México, Odio, Oposición

Cataclismo semanal

El odio es la cólera de los débiles. Daudet 

Acto fundacional:  En 2006 Felipe Calderón llegó a la presidencia por la vía de fraude, su “estratega” político el español Antonio Solá a quién pagó millones de dólares, se inventó un lema para agraviar al candidato López Obrador, lema que fue repetido millones de veces en los medios de comunicación. El mantra obligado para los odiadores al candidato de la izquierda fue: No pregunten, no cuestionen, no piensen por ustedes mismos, solo repitan “Es un peligro para México”. Y de ahí pal real.

Sí, porque para hablar hoy del comportamiento de los opositores, hay que remontarse a ese infausto 2006 en que un presidente fue impuesto por las élites de poder, no por los votos, bajo un discurso que descalificaba burda, brutal y peyorativamente a López Obrador y su movimiento. Es en ese momento, que ese grupo elitista y tramposo se dio cuenta que sus seguidores; aquellos beneficiados por el neoliberalismo, vividores acostumbrados a prerrogativas a cargo del Estado y aspiracionistas que avalaban el dispendio gubernamental y el reparto de la riqueza pública entre pocos, se satisfacían con recibir migajas y sobras y que a cambio de ellas se convertirían en caja de resonancia de cualquier mensaje que se quisiera transmitir, cualquiera.

Años después, el mensaje a transmitir fue que el candidato Peña Nieto era guapo y se rodeaba de excelentes administradores. La caja de resonancia funcionó, el rebaño conservador votó por Peña Nieto, y así nos fue.

En el 2018 aquel ciudadano mexicano, que 12 años antes fue robado electoralmente, llegó a la presidencia, para ello fue necesario construir una mayoría de votos a su favor como nunca antes había existido en México para que ningún intento de fraude fuera suficiente para evitarlo; su triunfo representa todo aquello que la minoría opositora desprecia. El presidente de México se convirtió en el insoportable espejo de los conservadores mexicanos, el que les hace ver reflejado su clasismo, su racismo, su corrupción, su misoginia y, sobre todo y sin importar las consecuencias, su deseo que a este gobierno le vaya mal en lo que haga.

Desde el momento que llegó al poder, ante todas, absolutamente todas las decisiones y políticas, todas las obras públicas, todas las propuestas y leyes, esa oposición conservadora -que aun medra en la discusión pública (antagonistas muy disminuidos en cantidad y calidad pero con mucho dinero para seguir transmitiendo su mensaje)- se ha encargado que éstas sean desacreditadas; sea lo que sea, para éstos todo está mal y lo que sigue a cada acción es un perorata de tragedia, un discurso reflejo de su deseo de que México vaya camino al precipicio.

Por si no fuera suficiente su mal augurio, entre la resonante borregada se puso de moda ser imbécil y nos encontramos con que cada día surgen especialistas en todo que no saben de nada; los mismos son un día ecologistas y al siguiente epidemiólogos, aeronáuticos, constructores, internacionalistas, petroleros, sociólogos, economistas; como alguien dice por ahí, los montan en un ladrillo un par de días y ya no saben qué hacer con su fama salvo insistir en el inexorable camino al precipicio que, dicen, sigue este gobierno.

Pintar a López Obrador casi como “bestia de apocalipsis” tan solo provoca que ante cada planteamiento opositor en esa dirección, pocos días después se les regrese como un búmeran una realidad que les desmiente y golpea. No importa entonces que las falsedades y medias verdades duren apenas pocas horas, siempre hay y habrá una nueva para mantener el continuum de aborrecimiento a su persona y a lo que representa y a intentar provocar una sociedad desmotivada que crea en hipocresías y que se ciegue ante los hechos del pasado y el fenomenal cambio transcurrido en los últimos cuatro años.

Todos para arriba, todos para abajo

En coreografía diaria, ese rebaño conservador, una vez que recibe el mensaje a replicar a través de “líderes de opinión” y medios de comunicación ad hoc; como cacatúas lo vuelven el tema de conversación entre sus mismos; uy qué mal, la torre del aeropuerto se va a caer, uy, las vacunas contra covid tienen agua, el dólar va a estar a 30 pesos, la economía en picada, el aeropuerto no se va a construir, la refinería no se va a acabar, los hijos del presidente son millonarios y tienen un Lamborghini, el presidente es narco, estamos en recesión, el presidente no se entenderá con Trump, con Biden, etc. etc. etc.

Con el paso del tiempo esa amenaza de fin de mundo, de apocalipsis mexicano, pasó de ser una alarma a ser una mera ironía que bien dibuja a sus promotores: la ignorancia sobre los temas, el desconocimiento de la historia, la nula conciencia social y sobre todo el desamor al país.

En esencia hay una manipulación a cargo de élites con intereses económicos muy grandes y que expresan su odio de manera soterrada, porque son hipócritas como lo es cualquier conservador, sin embargo esto no es novedad, lo que es novedad es que hay ciudadanos que sin darse cuenta son usados para ser los transmisores del desasosiego y del deseo que le vaya mal al país. Sólo hacía falta entender que fácilmente se podía establecer una línea de transmisión de comunicación si se fomentaba la arista clasista y racista del rebaño; las élites lo entendieron.

¿Por qué odian al México que tanto les ha dado? Es tarea de psicólogos si no es que de psiquiatras el explicarlo. ¿Será que saben que esas élites también a ellos los desprecian y apelan a su arribismo aspiracional para ser como ellos? ¿Será que creen que si menosprecian a la mayoría de mexicanos, ellas y ellos son mejores?

Sueños guajiros, pero, pues es lo que hay.

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México, Oposición, Partidos políticos, Traiciones políticas

El «broderismo»

Chupó faros.

Frase popular.

DOS MOMENTOS:

1.-1928 “Yo creo que la organización de un Partido de carácter nacional servirá para constituir un frente revolucionario ante el cual se estrellen los intentos de la reacción”  Plutarco Elías Calles, “Jefe Máximo de la Revolución” fundador del PNR antecesor del PRI.

2.-2022 “…¿Cuántos periódicos hay y cuántos se leen? TV Azteca, la pinche televisora, tres vergazos, o sea… te la pongo más fácil: dos vergazos a López-Dóriga y se acabó el desmadre. ¡Y tampoco aguantan!” Alejandro Moreno “Alito” presidente del PRI.

Broderismo, palabra nueva que explica un sistema que se derrumba, un carnaval político, el final de una historieta o una infausta tragedia. Dice Alito que él es “brother” de aquellos periodistas a quienes les doblega con dinero público, de aquellas mujeres a quienes les extorsiona con fotos íntimas a cambio de posiciones políticas, de empresarios a su servicio a cambio de leyes que les beneficien. No hay traducción precisa para broderismo porque puede ser cualquier cosa que explique la inmundicia en la que acabó el priismo y, como consecuencia, el sistema político partidista alrededor del neoliberalismo.

Si los partidos adláteres -PAN y PRD- al PRI, esos que en una imprudente simbiosis con el único fin de oponerse a todo lo que haga el gobierno actual; esos que bajo el manejo de Xgonzález comparten su destino tripartita, no son capaces de marcar un límite y establecer un deslinde a lo escuchado en los audios del dirigente partidista, se convierten automáticamente en compinches del vulgar y perverso jefe priista.

El silencio de la oposición involucrada en tales audios, de los periodistas ahí vapuleados y exhibidos, de los empresarios amenazados y obligados a entregar recursos ilícitos, de los propios compañeros de partido, de las mujeres diputadas chantajeadas, y de todos los agraviados que han sido mostrados y los que deben estar poniendo sus barbas a remojar; es señal clara de que la corrupción y vileza política hicieron metástasis en la oposición representada en esos tres institutos políticos y los medios de comunicación conservadores acostumbrados al chayote y al copelas o cuello como norma de acción.

Esas palabras que se escuchan en voz del mentado “Alito”, nos hablan, despejando cualquier duda si es que alguien la tuviera,  del manual de gobernanza opositora y del mecanismo de saqueo y cooptación a que muchos sujetos públicos se han sometido, por conveniencia o convicción, en búsqueda de supervivencia económica -ésta invariablemente, pero también- política y social.

Después de oír lo que hoy es públicamente conocido por cualquiera que se informe y no ciegue y tape oídos a la realidad de este país –y no estremecerse-, es porque no está entendiendo nada, percibiendo nada, leyendo nada, viendo nada. Los ciegos seguirán ciegos, no importa lo que se les ponga enfrente.

Alito les dice brothers, sus brothers; ellos callan, agachan la cabeza y disparan a la mensajera. Sí, yo sí creo que son, no sus brothers, sino sus broders.

Cuando se fundó el PNR (Partido Nacional Revolucionario), en aquél México postrevolucionario, el presidente Calles buscó crear no solo el pilar sobre el cual gobernar sino también el aparato político mexicano para un futuro que se avecinaba complejo si no se lograba aglutinar de alguna forma a las mayorías y se encausaba la ideología de la Revolución.

Cuando el PNR cambia de nombre a PRM (Partido de la Revolución Mexicana) Don Lázaro Cárdenas tuvo el objetivo de que los intereses ciudadanos se representaran y fueran gestionados por sectores que les personificaran: obrero, campesino, popular y militar. Decía Cárdenas: “…con toda claridad la necesidad de transformarlo y de introducir reformas fundamentales para lograr una más sólida alianza entre obreros, campesinos, soldados y burócratas”

Cuando en 1946 el PRM cambia de nombre a PRI (el que hoy conocemos) se definió como “una asociación nacional, integrada por obreros y campesinos organizados, por trabajadores independientes, empleados públicos, cooperativistas, artesanos, estudiantes, profesionales, comerciantes en pequeño y demás afines en tendencias e intereses, que aceptaba los principios de la Revolución Mexicana, considerando a las mujeres exactamente en las mismas condiciones que los hombres

LA DECADENCIA

A partir del sexenio de Miguel de la Madrid, el destino de los mexicanos empezó a cambiar. Se inició la construcción de una ruta sin retorno al despeñadero en lo político, en lo económico y en lo social, favoreciendo los datos macroeconómicos en vez de las microeconomías familiares, favoreciendo a las empresas extranjeras y vendiendo de manera obsequiosa los bienes nacionales. Durante 36 años se desvirtuó, desvió y corrompió el principio por el cuál estalló la Revolución en 1910. Los herederos del PNR, PRM y PRI dieron paso a la negación de su procedencia y las causas revolucionarias que dieron sustento a su propio origen.

CAPUT

Desde que Alejandro Moreno se convirtió en presidente del PRI en el año 2019, en base a sus resultados se ha convertido en el peor dirigente que ha tenido ese partido; a su llegada el PRI tenía 15 gubernaturas, 3 años después le quedan 3: Coahuila y estado de México que irán a elecciones el siguiente año y Durango que ganó recientemente acompañado del PAN y PRI.

El PRI en voz de su presidente pasó de representar cualquier atisbo ideológico o de organización al: “Yo, primero Dios, si me da la vida, seguiré aquí en el PRI hasta 2024, o sea, a mí me va a tocar decidir la lista porque todos esos pendejos que andan allá afuera no, que si no dan resultados se van a la verga. Yo fui electo cuatro años, yo me quedo aquí” Este es el dirigente que arrasó con los restos del PRI y que dice de los empresarios: “…Cuando tenga yo la comisión, vamos a cogernos a los empresarios con una reforma verga, o sea, para que se caguen, apretarlos. Se van a cagar”

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Corrupción, Machismo, México, Patriarcado

El padrote

Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón…

Sor Juana Inés de la Cruz

En México, la política partidista del conservadurismo y del neoliberalismo se ha convertido en el lugar de reunión de hombres resentidos ante la fuerza de un feminismo que acomete de manera decisiva en todos los ámbitos sociales.

En los últimos años, la violencia contra las mujeres se ha convertido en un tema de debate público. Evidentemente, esto no se debe a que la violencia de género haya alcanzado ahora proporciones intolerables -desde hace mucho tiempo se cruzó esa línea- sino lo que ha cambiado es la posibilidad que tienen las mujeres de hablar públicamente, acusar y exigir sus derechos. Suena bonito pero, ¿es real?

El machismo y la misoginia, características de parte de la sociedad mexicana, dificultan un avance sostenido en una igualdad de género que de muchas maneras se mantiene tan solo en una narrativa de ficción y que es fuertemente atacada de manera abierta o soterrada por quienes detentan el poder, económico, social o político. Si hablamos de política, para algunos dirigentes la paridad a que les obliga la ley en la definición de posiciones públicas tiene un precio, y lo cobran. Quienes lo pagan encuentran que ese es el precio obligado para acceder a cargos de representación. En teoría y en la ingenuidad de un mundo ideal –que no existe en México- que la posibilidad paritaria de género esté en la ley, es suficiente; la realidad nos dice otra cosa.

¿Cuál es la diferencia entre mujeres a quienes para conseguir un trabajo en una maquiladora o una oficina se les exige tener relaciones sexuales con el “jefe”, con mujeres a quienes para tener un papel protagónico en televisión o cine tienen que acostarse con el director o productor, o, mujeres a quienes para optar a una candidatura a un puesto público deben tener acercamiento íntimo con el líder de su partido? No hay diferencia, son mujeres en una sociedad patriarcal que tiene como responsables a bestias que odian a las mujeres.

Me parece que la línea de juicio no puede ser de la consecuencia hacia la causa, sino precisamente al revés, de la causa hacia la consecuencia. No son las mujeres quienes en muchas de estas circunstancias son las culpables, son algunos hombres quienes ejercen una cobarde violencia que les “cobra” a ellas: ser mujer ocupando posiciones de hombre.

Mientras no entendamos que el problema de la misoginia y machismo conduce a que los hombres con poder se sientan desequilibrados e inferiores ante mujeres que ganan posiciones en todos los contextos sociales y que, por lo mismo, hasta lo que les dé el alcance momentáneo de ese poderío, recurren a una violencia sistematizada que, lamentablemente, aún está anclada estructuralmente en la sociedad y que les permite mantener una supremacía masculina y autoritaria; un anclaje que deriva de valores propios de la extrema derecha que comparte el deseo de mantener a las mujeres en condiciones de desigualdad.

Una violencia que les chantajea con fotos y videos como lo hace el padrote Alito, no solo para darles posiciones políticas; sino también otra forma de violencia que les “lava el cerebro” como en el caso de la secta NXIVM del estadounidense Keith Raniere que apoyado por Emiliano el hijo de Carlos Salinas, y con la participación de  la hija del ex presidente Fox, Ana Cristina y del hijo del ex presidente De la Madrid, Federico, y de Rosa Laura Junco, la heredera del periódico Reforma; engancharon mujeres “convencidas” como esclavas sexuales a quienes tatuaban el cuerpo con su logo. O esa mujer periodista a quien Luis Videgaray, el hombre fuerte de Peña Nieto, pagaba las colegiaturas de sus hijos y obsequiaba bolsas de lujo. Sí, siempre puede haber una mujer que elige actuar de tal o cual manera, pero invariablemente hay un hombre en situación de poder que hace el montaje.

En el documental “El padrote” de Jessica Fillol, el padrote explica:

Siempre se busca a aquella persona que está siendo despreciada en su familia, que tiene escasez en su pueblo, que ha sido maltratada por el padrastro o por el papá o por la mamá, y como padrote siempre llega uno en el momento adecuado para poder capturar a la víctima.

En el video de avance de esta columna, resumí la idea de lo que aquí escribo, no es más que decir: ojo, el punto de partida no es culpar a las mujeres, en este caso a aquellas mujeres priistas que -presumiblemente- enviaron fotos o videos íntimos al dirigente priista “Alito”, para obtener candidaturas electorales; partamos de la causa, y la causa es que existe un macho bruto y misógino que les cobró con esas imágenes; supondría yo que no solo para la candidatura sino para que en su actuar político se plegaran a sus decisiones. Me parece que hay que dar un giro copernicano en la forma que entendemos el problema al que se enfrentan las mujeres de manera cotidiana.

Una vez que se razone que el trasfondo es misoginia y machismo político entonces sí planteemos como un acto de muy grave corrupción la actuación de las hoy diputadas; pero no abona a la izquierda, ni al feminismo, ni a la 4T hablar de zorras y putas. Eso es precisamente lo que hace el conservadurismo frente a las mujeres y de eso nos debemos desligar contundentemente.

En la 4T tenemos una gran mujer que nos representa como gobernadora en Campeche, Layda Sansores; es ella quien avisó públicamente a las mujeres priistas que entre la información que le hicieron llegar con los audios que exhiben a “Alito”, el dueño temporal del PRI, encontraron también que había fotos y videos de ellas. No los exhibió, solo les avisó lo que encontró. Muchas mujeres priistas incluyendo las posibles víctimas, salieron a defender al macho y a atacar a la gobernadora; es una señal más de lo dañino que es este sistema patriarcal; parece un claro caso de Síndrome de Estocolmo.

Si me preguntan, me habría gustado que la gobernadora hubiera informado de esto en privado a esas mujeres y no lo dejara ver de manera pública. Creo que la causa de las mujeres no puede quedarse en la cotidiana política partidista, estos temas deben llevarse a una “alta política” que represente el verdadero interés del feminismo.

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4T, AMLO, Clasismo, Corrupción, Desmemoria, México, Moral pública, Oposición

El privilegio de ofenderse

Entre los de arriba/ hablar de comida es considerado bajo. Esta es la razón: ellos/ ya han comido.

Brecht.

Un día son embravecida jauría poseedora de los más amplios insultos al presidente y sus seguidores; al siguiente, vulnerable pandilla ofendida por la innegable realidad de las evidencias que se les presentan. Son los que tiran la piedra y esconden la mano; son los del gatillo fácil para la ofensa y la piel muy fina ante la crítica; son los ciegos privilegiados que se ofenden al quitarles la venda.

Alejandro Moreno “Alito”, presidente del PRI; ha tenido la peor gestión electoral de un dirigente en la historia de ese partido; los expresidentes que ocuparon su puesto y los gobernadores y ex gobernadores le piden que renuncie; la gobernadora de Campeche –en donde él fue gobernador- exhibe grabaciones en las que éste Alito hace alarde de corrupción, de delitos electorales, de los mecanismos con los que se enriqueció a su paso por el gobierno y de la forma en que extorsionó a empresarios; su respuesta, decirse ofendido y salir en una patética gira por diversos países para acusar al gobierno y al presidente López Obrador de la dictadura (sic) en que vivimos. Sus cínicos compañeros de partido y acompañadores del PAN y PRD aun tragando los sapos que les ha servido; le apoyan en su sentimiento como ofendiditos por la debacle en la que se encuentran todos ellos.

Carlos Alazraki, un enriquecido publicista al servicio del PRI, dice que para operar en contra de Morena se debe hacer uso de la mentira como propaganda; dice que los diputados morenistas parecen una bola de muertos de hambre de Zimbawe y que son morenarcos; comparó a López Obrador con Hitler, Mussolini y Stalin; llama inepta y enferma del cerebro a Claudia Sheinbaum y dice de ella: “la vomito, la macro aborrezco, creo que es una pinche inepta de quinta”. Por estas y muchas otras cosas que ha dicho este señor, el presidente López Obrador en una conferencia mañanera se refiere a él como alguien de mentalidad hitleriana. Adivinen la respuesta del goebbeliano publicista: decirse ofendido. “Nunca un presidente me había ofendido” dice acompañado de panistas y priistas y una carta de apoyo por parte de la Comunidad judía en México. Ah, porque olvidé decir que el propagandista Sr. Alazraki es judío, por lo tanto asume que tiene derecho a jugar de ofendidito cuando le dicen sus verdades.

Gabriel Quadri, el diputado coyoacanense que llegó al puesto de la mano de panistas, priistas y perredistas dice que si desaparece Guerrero, Chiapas y Oaxaca el país puede salir adelante; este panista está inscrito -por orden de la Corte- en el padrón de agresores políticos por sus ataques transfóbicos y su discurso de odio; de la diputada morenista Vanessa del Castillo, dice: “qué sarta de pendejadas dijo esta pendeja”. Y así podríamos seguir hablando de las expresiones clasistas, racistas y de odio -del pseudo ecologista conocido como “títere” de Elba Esther Gordillo- respecto a la 4T, al presidente López Obrador, a los morenistas y a cualquiera que no piense como él; pero ¿qué creen?, él es el ofendido. Los dichos que le acusan de clasista, racista y odiador le ofenden.

No importa que se les demuestre que saquearon al país, no importa que muchos ex funcionarios, ex gobernadores y políticos de PRI, PAN y prd estén siendo investigados; si les hablas de ello, se ofenden.

No importa que los hechos les demuestren que sin subir impuestos, sin pedir préstamos y en medio de una gran crisis mundial causada por la pandemia y la guerra, a poco más de la mitad de este sexenio se construyó ya un aeropuerto internacional, una refinería, miles de obras de infraestructura y las políticas sociales apoyan a decenas de millones de ciudadanos. No importa, están ofendidos porque el presidente les dijo fifís a los fifís y estos se pusieron el saco que les ofende.

No importa si las bases macroeconómicas son sanas, si se mantiene la estabilidad de la economía -con una muy alta inflación pero baja en comparación con el mundo-; si las agencias calificadoras suben la perspectiva y la calificación crediticia del país en medio del trance mundial; nada importa. La simple presencia de este gobierno ofende a quienes le desprecian, no hay argumentación ni realidad que valga para que lo vean con otra mirada.

Este gobierno, este movimiento transformador y revolucionario les ofende, son ofendiditos por su existencia, no por sus actos o por su gestión, el rechazo es más básico y más interno; parte de un enfrentamiento de posiciones éticas en las que un pasado en el que todos vivimos -objetivamente- de manera obligada se contrapone con un presente que intenta resolver la tragedia nacional contraviniendo las formas acostumbradas de los privilegiados. No sería razón de ofensa pero así lo quieren ver, no les importan las razones para el optimismo, les importa más su ego herido; creyeron que este gobierno fracasaría y han hecho todo lo que está a su alcance para que así fuera pero, se toparon con pared. Les ofende.

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4T, Oposición, Política, Traiciones políticas

No soy yo, eres tú

La derrota es huérfana.

Napoléon Bonaparte

No son los líderes partidistas los que les fallaron, no son los partidos por los que votaron, ni siquiera es el capo que les involucró en esa agrupación Va x México, son ustedes, son ustedes los que creyeron que votar por los mismos de siempre tenía futuro.

Votaron por mantener la tragedia mexicana cuando ante la disyuntiva electoral del 2018 quisieron mantener al prianismo para conseguir alguna chambita, ganar un negocio o seguir saqueando los recursos públicos bajo el privilegio elitista al que se acostumbraron. La explicación que de manera reiterada les da la sociedad es que son ustedes los que nos deben una justificación a sus actos, sus líderes qué, sus partidos qué, son ustedes los que a través de su inescrupuloso voto traicionaron al país, afortunadamente no ganaron.

¿Qué han hecho ustedes, ciudadanos opositores para evitar el supuesto hundimiento del país? Además de mentir y acusar falsamente de lo que se les ocurra a la 4T y al presidente, los veo envueltos en su arrogancia, altanería, clasismo y soberbia, mientras que olvidan de manera intencional las traiciones, fraudes, matanzas, guerra sucia, robos, crímenes, negocios indecentes, vínculos con el crimen organizado, engaños, desfalcos, torturas y todo lo que hicieron el PRI y PAN -partidos que les representan. ¿Cómo nos lo explican? ¿Qué han hecho?

Además de enojarse porque se inauguran importantes obras públicas a las que minimizan y desprecian; además de encolerizarse porque López Obrador está considerado el segundo mejor presidente del mundo; además de gruñir porque los millones que le votamos y apuntalamos nos mantenemos a su lado y que muchos más -que en su momento no lo hicieron- ahora le aplauden; además de rabiar porque en cada elección que transcurre a partir del 2018 crece el apoyo hacia este gobierno y cada vez más estados, congresos y municipios son gobernados por este movimiento de transformación.  ¿Qué han hecho, qué aportan, qué les permite quejarse del fracaso de sus votos?

Bajo la historia que les vendieron, y ustedes –de manera cínica o ingenua- compraron, antes del 2018 los precios no subían, el peso no se devaluaba, el país no se endeudaba; siempre hubo medicinas,  vacunas y servicios hospitalarios de excelencia; el presidente era criticado por la prensa sin consecuencia de censura o desaparición; había inversión privada productiva, se construían y terminaban las obras de infraestructura: trenes, refinerías, hospitales y carreteras; la inseguridad no era un tema que lastimase al país; la educación pública era de excelencia y la desigualdad inexistente, los medios de comunicación honestos y veraces; el dinero público no se iba a manos y bolsillos de cualquier funcionario de medio pelo y hacia arriba; el fobaproa que acabarán pagando nuestros nietos no sucedió; sí, según ustedes, antes del 2018 el país era idílico.

Hoy, ustedes tan expertos en todo van dando palos de ciego y son cómplices por acción u omisión de las notables lumbreras que nos des-gobernaron, por ello hoy  se enfrentan al naufragio que construyeron; se enfrentan al descalabro de su decisión de votar por todo aquello que casi acabó con el país si no se hubiera dado el golpe de timón que dimos en el 2018 los más de 30 millones de nacos ignorantes (secundum te). Hoy la sociedad les dice: no los queremos, les quitamos gobiernos y posiciones de gobierno, se volvieron irrelevantes, nunca más.

Estuvieron dale y dale con que la Alianza de  PRI, PAN y prd era la solución porque con ello lograrían frenar a este gobierno, no pensaron en las consecuencias si lo hubieran logrado, y no, no fue ninguna solución y más bien se les convirtió en un problema porque los desdibujó y ahora ya no saben ni qué son, ¿Son Alitos, Markos o Chuchos, o todos o nada?

Yo recomiendo que ya no busquen a quien culpar, vean lo que su modelo aspiracional de gobierno hace hoy; el gobierno de Jalisco a cargo del gobernador Alfaro de MC lleva este récord de incremento de deuda: 2006-4 mil millones, 2012-15 mil, 2018-18 mil, 2022 a mayo 29 mil, ya estamos en junio…

Vuelvan la vista al Nuevo León en el que la ciudadanía carece de agua pero los campos de golf se siguen regando, en el mundo tiktokero que prefieren vivir encontrarán a la pareja fosfo-gobernante que les hace enorgullecer como opositores que son; sí eso son, no son ellos, son ustedes los que votan por ellos.

Vuelvan a ver a la delegada en Cuauhtémoc que eligieron, ella a punto de perder el puesto porque entre aberraciones e ilegalidades se volvió impresentable. Pero no llegó sola, ustedes la auparon como en otras delegaciones también lo hicieron con su vergonzosa Alianza.

En la 4T hay una intención: iniciar una nueva forma de relacionarnos como sociedad, de pretender abatir la inseguridad, la pobreza y sobre todo la desigualdad, de erradicar el clasismo y racismos que como forma natural de sus mirreinatos  ustedes convirtieron en forma de vida social. Mientras no se sumen a estas causas  y solo hablen de una vuelta al pasado, no busquen culpas en el otro, busquen en su interior la raíz podrida que la sociedad mayoritaria ya detectó. No es nadie más que ustedes mismos los que perdieron.

La 4T se concibió como una utopía del deseo del cambio, los que en ella participamos sabemos que estamos en algo trascendente que va dando frutos; es incluso un movimiento hondamente poético; precisamente lo opuesto a la banalidad de sus formas y sus ideas.

No busquen culpables, son ustedes y su tragedia.

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El problema es Claudio

…alquilando plumas que los absuelvan falsamente en nombre de la opinión pública.

Álvaro Obregón

Sí, y también los desechos del PAN, PRI y prd; y Marko, Alito, Zambrano, Chuchos, Creel, Diego, Fox y Calderón; y Krause y Aguilar Camín y Reforma; y los ingenuos ciudadanos que aún les creen. Pero si le tenemos que poner nombre al principal problema de la oposición en México es: Claudio X González. El hombre que les enseñó a todos los demás a odiar en grupo y el que a cuenta de billetizas los encaminó al precipicio.

Más allá de que la oposición se una, una vez más, para las próximas elecciones, su purga debe pasar por sacudirse el alacrán que se han echado al hombro porque el proyecto en el que los involucró no solo ha sido un fracaso numéricamente sino que además desdibujó cualquier tinte ideológico que tuvieran estos partidos. Y tal vez ya es muy tarde porque él puede ser el que se los sacuda primero.

Si alguien quiere saber qué representa el PAN y lee sus documentos básicos no entendería por qué va de la mano del PRI, si alguien conoce el origen y la formación del PRD no entendería su traición a las causas de izquierda y su apoyo al clasismo y racismo que representa el PAN y si alguien quiere conocer la difusa doctrina priista a la luz de la alianza tejida con sus dos compañeros de amasiato político tampoco hallaría aquello que les liga. Todo, gracias a que la matrona de sus haberes decidió prostituir los fundamentos opositores de cualquier democracia para que lo que les uniera fuera el odio.

Empédocles, el filósofo griego del siglo 4º a.c. planteaba el odio como aquella fuerza que “…actúa como separación de lo semejante”, sin embargo no requerimos una interpretación filosófica o cosmológica para saber de qué nos habla la postura oposicionista que representa la alianza Va x México, cuando en los hechos el odio de Claudio X, PRI, PAN y PRD significa mera repulsión y deseo de que las cosas le salgan mal al presidente López Obrador y, por consiguiente, al proyecto 4T. Y en consecuencia a México.

Numéricamente, la alianza Va x México ha participado en 21 elecciones a gubernaturas y de ellas ha perdido 17, es decir que sumar lo distinto no les ha dado resultado. Ante tal debacle cabe preguntarse: ¿a quién conviene esta alianza? A los partidos no porque en el camino el PRD desapareció, el PRI está a punto de hacerlo y el PAN haciéndose pequeño; es lo que provocó su sinergia con el obsequioso Claudio. Tan sólo en la disputa de las 6 elecciones del domingo pasado el PRI perdió una población gobernada de 7,200,000 ciudadanos y el PAN perdió 5,900,000, y a pesar de la sangría, los dirigentes de esos partidos creen que seguirán con chamba.

Si un director de orquesta no logra que sus diversos músicos consigan la melodía que logre armonía, es despedido; si el director de una empresa no obtiene los objetivos para los que se le contrató es despedido; si un director técnico de cualquier equipo de futbol pierde partido tras partido es despedido; ¿Qué es lo que hace que el titiritero de la política antagonista a la 4T mantenga su puesto y poder de decisión? ¿Qué se requiere para que los partidos detengan la sangría a que los ha llevado Claudio X González? Y la pregunta más importante: ¿Qué se necesita para que los votantes de esos partidos pongan un hasta aquí a sus dirigentes convertidos en empleados de X y les obliguen a una “independencia ideológica y de gestión”?

En este sexenio, en México existe una sustantiva libertad de expresión, los opositores, todos, gozan de las garantías de una democracia que ha pasado del poder represor a cargo de organismos de seguridad bajo las órdenes del presidente en turno, a la libertad en la que cada quién es independiente de expresar sus opiniones, a tal grado que diversos periodistas, críticos, editorialistas, intelectuales y otrora agachone$ al poder hoy se permiten insultar al presidente López Obrador, su familia y colaboradores, no criticar, insultar. La mano que mueve la cuna de este movimiento tan bocón es Claudio X, el que puso sobre la mesa el hacer una lista negra de “chairos” cuando dijo: “Hay que tomar nota de todos aquellos que, por acción o por omisión, alentaron las acciones y hechos de la actual administración y lastimaron a México. Que no se olvide quien se puso del lado del autoritarismo populista y destructor”  ¿Le beneficia al país?, ¿Le beneficia a los partidos? ¿Le beneficia a alguien?

¿Qué hace este jr. hijo de un poderoso empresario manejando los hilos de la política de los principales partidos de oposición? ¿Qué les sabe a Alito, Marko y Jesús cómo para mantenerse en el puesto a pesar de que los ha arrastrado al punto de la ignominia? Éstos tres saben que deben besar su trasero para conseguir algo, dirige sus partidos a través de su chequera e influencias, les distribuye los cargos, y reparte candidaturas, y cuando ya no le sirven los desecha.

“Algo está podrido en Dinamarca” le dice Marcelo, un guardia, a su compañero Horacio en el acto I, escena IV de Hamlet, el drama shakesperiano; refiriéndose a la idea de que algo anda mal. La  popularidad de esta frase se debe a que alerta sobre la descomposición causada por la política obscena en todo nivel. La corrupción de arriba.

Hay algo muy podrido en la oposición Va X México, está demostrado que no van juntos por ampliar su votación porque hasta ahora pierden casi todo; es hora de que los partidos se deslinden de su gurú Claudio, si de perder se trata que vayan solos y por lo menos no pierdan su sentido de existir como organizaciones políticas.

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El tamaño sí importa

«O se acaba ya con los comportamientos mafiosos del PRIAN o éstos acabarán con el país»

Las 6 gubernaturas en juego electoral mañana, no harán otra cosa que  confirmar el crecimiento del proyecto 4T y la minimización de PRI y PAN. Estamos ante la cercana desaparición del PRI y el ajuste a la baja del conservadurismo, este año no perderán más estados porque no hay más elecciones.

En las elecciones del 2018, la composición política del país cambió de manera radical, más allá del cambio en el poder ejecutivo que trajo a López Obrador a la presidencia, los gobernadores de los estados pasaron de:

2012: 18 PRI, 7 PAN, 5 PRD  

2018: 12 PRI, 12 PAN, 5 MORENA, 1 PRD

2021:4 PRI, 8 PAN, 17 MORENA.

Cuando se antepone el interés privado a los intereses públicos; y la ambición privada, la avaricia y la fascinación de ejercer el poder determinan la política, el interés público necesariamente pierde. Esto es lo que explica el radical cambio electoral en tan pocos años porque hoy existe una ciudadanía mucho más politizada y atenta a los cambios que suceden en su beneficio que no está ya dispuesta a perder.

Ningún gobierno neoliberal tuvo el ingenio para ver que el presidente tenía  una tarea mayor que la búsqueda de lo “mío”, los ciudadanos se (nos) habían acostumbrado a que las cosas eran como eran, a que no se saldría de la postración, a que los hijos de los pobres seguirían siendo pobres porque así era, porque se normalizó la desigualdad y la inseguridad, porque ningún medio de comunicación decía la verdad, porque se sistematizó la sinergia entre corrupción y políticos.

Así como en el territorio, el poder tiene un tamaño, el beneficio de las mayorías va por la vía de acrecentar ese tamaño. Mientras siga habiendo estados en manos del PRI y del PAN, estos seguirán sirviendo como caja chica de los partidos y sus dirigentes; la historia lo confirma: en la cárcel están o estuvieron Mario Villanueva (PRI), Javier Duarte (PRI), Tomás Yarrington (PRI), Roberto Sandoval (PRI), César Duarte (PRI), Jorge Torres López (PRI), Andrés Granier (PRI), Jesús Reyna (PRI), Guillermo Padrés (PAN), Jaime Rodríguez “El Bronco” (PRI-Independiente); y eso que muchos otros gobernadores -aficionados al uso de los recursos públicos en beneficio propio, de sus familias, de sus amigos y de sus partidos – han librado la suerte de que se les persiga.

Cada paliza que la ciudadanía le propina al PRI y al PAN en las urnas, es un golpe al crimen organizado, es un rompimiento de la estructura de la narcopolítica. Así como el gobierno del capo Felipe Calderón se alió al narcotráfico de manera directa poniendo a su secretario de seguridad García Luna al frente de la administración del tráfico de estupefacientes a cargo de distintos cárteles, así los gobernadores de PRI y PAN en sus estados han servido para acompañar a las mafias de todo tipo.

Una de las elecciones de mañana es la del estado de Tamaulipas que hoy gobierna el panista  Sr. Cabeza de Vaca, ese estado penetrado hasta el tuétano por el narcotráfico en el que éste gobernador por el PAN y sus 4 previos gobernadores por el PRI: Cavazos Lerma, Tomás Yarrington, Eugenio Hernández y Edigio Torre Cantú; han sido acusados en México y Estados Unidos de delitos relacionados a narcotráfico y lavado de dinero. Cualquiera que apueste que Cabeza de Vaca se fugará del país en cuanto acabe su sexenio, o antes si puede, ganará.

Aunque los medios tradicionales de comunicación no dicen la verdad sobre las campañas en Quintana Roo, Oaxaca, Tamaulipas, Durango, Aguascalientes e Hidalgo y la expectativa de sus resultados, las encuestas serias coinciden en que el domingo será una debacle para los opositores a la 4T. Es papel de los ciudadanos de esos estados salir a votar y cuidar los intentos que, seguramente, habrá por reventar las elecciones.

Estamos ante las patadas de ahogado de los partidos PRI, PAN, PRD y MC que se toparán en unas cuantas horas con el resultado de su descomposición; su historia les condena, sus candidatos propuestos les exhiben, las dirigencias de sus partidos les reprueban. Aquellos que creyeron que votar en contra de la reforma eléctrica, aquellos que le apostaron a dar el litio a manos privadas, aquellos que se han opuesto a las pensiones, a la construcción de hospitales, aeropuerto, refinería, carreteras y tren, tragarán una amarga medicina en pocas horas.

Después de estas elecciones, MORENA se convertirá en el partido con más gobiernos en los estados desde el año 2000 y preparado para disputar el siguiente año los dos que le resten al PRI: el Estado de México y Coahuila; el PAN mantendrá un pequeño grupo de estados que se cuelgan del conservadurismo aspiracionista característico de la derecha.

Y a partir de esto, la elección mayor: el 2024 en donde se refrendará la 4T como proyecto nacional enfrentándose a una oposición envuelta en un pasticcio sin ideología alguna que buscará mantener o recuperar privilegios y acceso al presupuesto público, porque para la oposición el único interés en gobernar se escribe con $.

Ese Leviatán que para México representa las élites económicas, políticas, intelectuales y delincuenciales se toparon con la horma de su zapato; jamás pensaron que ese pueblo al que excluyeron sería el que los excluiría de las decisiones del poder político.

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4T, México, Oposición

No es lo mismo

Nacimos aquí, donde las masas idolatran a los idiotas y los convierten en héroes ricos.

Bukowski

No es casualidad que los tres partidos políticos opositores PRI, PAN, PRD, hayan derivado en dirigentes ineptos, mafiosos, despolitizados y aferrados únicamente a su enriquecimiento personal. El que hayan dejado a un lado los principios y plataformas que les dieron razón de ser  -sin juzgar los que fueran en cada caso- para convertirse en empleados de Claudio X y, que  al interior de sus partidos no tuvieran un freno para llegar a la casi extinción me lleva a la hipótesis de que es intencional.

¿Quién tiene interés en que en un régimen de partidos, como lo es el mexicano, los partidos de oposición de larga historia se deprecien, abaraten y pierdan identidad ideológica y de propuestas? Sólo alguien con el dinero suficiente para querer comprar sus membretes a precio de oferta.

Alguien del PRI, PAN o prd (bueno, éste último ya no), tendría que ser inteligente y en consonancia con la ideología que los vio nacer oponerse a que un junior caprichoso, evasor de impuestos y golpista sea su patrón. Sin embargo tal vez ya es muy tarde, a partir de aquél vergonzoso Pacto por México en 2012, a estos tres partidos les fueron mezclando en un espantoso menjurje que, como robo hormiga, les fue privando de sus propuestas tradicionales y de su ubicación en el espectro político. Juntaron el agua con el aceite y los intereses de élites económicas arrasaron con el abanico opositor. Rehacer lo desecho se antoja imposible pero los opositores de base bien podrían darse cuenta que sus dirigencias los están arrastrando a un vergonzoso precipicio.

La soberbia de estos tres partidos al olvidar su función social y el interés de sus afiliados para, en cambio, darles un mero trato de animales me hizo recordar a Józef Weyssenhoff, el autor polaco que tenía una irónica revista de crítica literaria y social, que, al juzgar la poesía de Rimbaud (a quien despreciaba) dijo:

Al escuchar las palabras de Rimbaud/ siento escalofríos en mis patas traseras.

Así parece ser el modo con el que los dirigentes actuales ven a sus afiliados, si acaso estarán sintiendo escalofríos en…

El PAN, fundado en 1939, surgió como la oposición al poder emanado de la Revolución y sobre todo para defender a las empresas petroleras extranjeras a las que el presidente Cárdenas expropió. Se planteó también como una alternativa cristiana, de derecha, conservadora. Recientemente, hace apenas un año, sus senadores se adhirieron a la “Carta de Madrid”, el instrumento de la extrema derecha española que “busca frenar el avance del comunismo” De los fundadores ideólogos panistas su desvarío fue pasando de un Gómez Morín a un Fox, Calderón, Fernández de Ceballos, para concluir en el cajón de ofertas a cargo de Xóchitl Gálvez, Javier Lozano y Kenia López bien representados por el aliado del prófugo Ricardo Anaya, el contador y sepulturero del panismo: Marko Cortés (éste último uno de los tres títeres del dueño de Va x México)

Por su parte el PRI, en sus nueve décadas de existencia, siempre presentó una ideología que aunque cambiante, mantenía una institucionalidad a diferentes valores, en un principio a la Revolución, posteriormente al desarrollo estatista, para después pasar a un centrismo inclinado a la derecha y, -ya en el neoliberalismo- a un capitalismo de libre mercado con restablecimiento a la iglesia católica de por medio. En este caso pasó de ideólogos como Reyes Heroles,  Muñoz Ledo, Dulce María Sauri y Beatriz Paredes para llegar a otro de la triada pelele: Alejandro Moreno, el conocido como Alito, el multifacético (por sus cirugías) campechano, dueño de medios de comunicación, periódicos y televisoras de Campeche en donde fue gobernador (sí, el dirigente priista que como gobernador puso precio de medio centavo a cada metro de terreno público que adquiría y posteriormente donaba a su mamá)

Y lo que resta del PRD, el partido que se convirtió en la nada después de haber sido una muy competitiva oposición de izquierda que ganó la ciudad de México y varias gubernaturas; el que inició su camino al vació una vez que sus líderes históricos fueron abandonando su barco. Ese PRD con Cárdenas, Ifigenia, Pablo Gómez, Encinas y López Obrador que a la salida de estos, quedó en la red del chuchismo para depositar ahí su incongruencia de haberse plegado con Peña Nieto en el Pacto por México. Una triste figura como la de Jesús Zambrano es el tercero de los tres dirigentes opositores actuales, el tercer cooptado.

Si cada uno de estos tres por separado, a cual más es un dirigente perdedor que ha acabado con sus partidos y ha perdido fuerza política y votantes elección tras elección, solo es cuestión de ver sus resultados, pues: ¿Qué lograrían juntos en la suma de ineptitudes e intereses económicos que hoy les empalma?

Cuando no hay ideología ni principios, propuestas y razones, lo único que amalgama a las dirigencias opositoras es el beneficio económico para los gerentes (no digo dueños porque ese ya es otro) de los partidos y, lo que sí es muy grave, convierte su única función en cumplir la instrucción que les han dado: estar en contra del proyecto actual. Estar en contra es el aglutinante de los -cada vez menos- ciudadanos que apoyan a esos partidos, y si no hay inteligencia en éstos para participar en la subasta de membretes y subirse a rescatarlos de la élite económica que los compró; será otra poderosa razón para que la 4T tenga muchos años por delante.  Si los opositores, por capricho y conveniencia de sus dirigentes, quieren estar en contra de todo lo que haga el presidente López Obrador tan solo seguirán sumando la frustración a su idea de país, misma que parece desconocen, porque sus cabecillas les han dejado sin poder crítico ante la sociedad. Es hora de que se deslinden porque los volvieron irrelevantes.

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La CuatroT es para todes *

El Odio es un borracho al fondo de una taberna, que constantemente renueva su sed con la bebida.

Baudelaire

Contrarrestar el odio opositor es tarea casi que imposible, todas las personas con privilegios económicos y sociales saben que su estatus es muy distinto al de la gran mayoría de mexicanos, y lo saben desde niños porque tanto en los medios de comunicación como en la mayoría de posiciones de poder solo ven imágenes como la suya.  Y saben también que el único motivo por el que la mayoría de las personas están ausentes de esas prerrogativas es porque la desigualdad social y económica en México es real.

Se saben en una situación privilegiada, no lo desconocen, la mayoría solo lo niegan, y, en un mecanismo de defensa, quienes decidieron ser opositores tienen animadversión por todo aquello que les hace pensar que extender los beneficios sociales a la mayoría de ciudadanos atenta contra su forma de vida.

Cuando se habla de polarización, no hablamos de aquella de la diferencia de opiniones, tampoco de la que tan solo ubica y contextualiza el lugar que ocupa socialmente cada uno; la única polarización efectiva es aquella que ha establecido una economía sobrada de recursos de toda índole para un grupo muy minoritario mientras que en contraparte ha creado una gran mayoría de personas pobres, con carencias de educación, vivienda, salud y esparcimiento. Cualquier persona que quiera entender la tarea de la 4T y del presidente López Obrador bien puede partir de una conclusión semejante. No hay forma de juzgar el proceso transformador en que vivimos si se parte de la ceguera frente a la realidad del país.

Lo realmente triste es que todavía hay personas que, a pesar de ver el país que convirtieron en 36 años de neoliberalismo, prefieren creer que es conveniente un regreso al pasado para proteger su estatus, su clase, su privilegio o su preeminencia sobre la riqueza pública. Eliminar los prejuicios de los enemigos del cambio, en torno a que los llamados –con una intención peyorativa que acabó por convertirse en timbre de orgullo- chairos queremos el comunismo, la dictadura y que le vaya mal al país requiere apenas de una mínima sensibilidad ética y social que cabría esperar en cualquier grupo discrepante en una democracia, al día de hoy no se ha encontrado esta.

Sin embargo, y dado que han sido intereses de élites económicas y cúpulas partidistas quienes han cooptado lo que debiera ser un sano antagonismo democrático para dar paso a un bloqueo sistemático a los proyectos y decisiones de gobierno, queda en el lado de la 4T hacer sentir el beneficio colectivo de sus resultados. Los medios tradicionales no lo harán, los partidos políticos minimizados votación a votación tampoco, los odiadores por convicción o conveniencia no serán capaces de una toma de conciencia, de una renuncia a inmerecidos privilegios, y, mucho menos a convertir sus cánones de clasismo y racismo en algo más cercano a la fraternidad. Queda entonces a la 4T quitar el velo de ignorancia, deslealtad y malquerencia o simple indiferencia a quienes hoy se sienten lejos al proyecto lopezobradorista.

La CuatroT es para todes, ¿por qué?

Porque tiene el potencial de cambiar la vida no solo de quienes menos oportunidades tienen sino de todo aquel que busque transformar la realidad actual (aunque suene redundante) para que los recursos públicos se utilicen en las necesidades de todos y no de unos pocos. Porque, aunque ha sido un largo y tortuoso camino hacia el cambio, el presidente ha vencido en una narrativa que pone por encima al “pueblo” por sobre las cúpulas económicas y de toda índole, y la ha ganado porque le habla a las mayorías y resuelve asuntos de las mayorías.

Porque sin endeudamiento en los 4 años transcurridos, la mitad de ellos en medio de una pandemia que arrasó con la economía del mundo, las acciones ya realizadas marcan un radical antes y después; los cambios a los salarios, los apoyos sociales, los proyectos de infraestructura, el combate a la corrupción van goteando en cada familia de este país, en todas. Paso a paso se ha ido construyendo una politización que ha provocado que la ciudadanía se involucre y participe en las decisiones del poder. Veo muy difícil que a este país lo vuelvan a trasquilar como lo hicieron los gobiernos pasados, los ciudadanos están empoderados, es el mayor logro de la 4T, el cambio de conciencia en todos.

La peculiaridad de la política cuatroteista consiste en que en el transcurso de apenas cuatro años se convirtió en un mapa, en un radar, en una guía nacional, hoy ya nadie está exento de su alcance, a algunos les gusta y a otros no, pero no hay impasibles como sí los hubo en las últimas décadas porque no había nada que hacer, porque ya todo estaba decidido, porque el que era pobre lo seguiría siendo al igual que sus hijos y sus nietos. Ya no es así, ya no se siente así, hay oportunidades nuevas, hay una visión distinta y hay un sentimiento amoroso a la mexicanidad que antes fue pisoteado y mantenido oculto porque lo importante era pretender en vez de ser.

Así pues, para mí, el país de hoy, de ayer y de anteayer se superpone e integra en mi imaginación; -haciendo a un lado los seis sexenios de saqueo y tragedia- somos privilegiados, ricos en recursos y gente; y no hay nada que pueda hacer para evitar creerlo; las condiciones esenciales, el sentimiento nacional es profundo a la vez que distinto; la 4T es para todos porque no excluye, todos estamos invitados. Todes en igualdad de circunstancia.

Nota: Aprendí a escribir en lenguaje femenino/masculino, entiendo la polémica y la necesidad de usar uno inclusivo por quienes no se sienten representados en la costumbre. No tengo un juicio al respecto precisamente porque a mis 60 años lo he hecho de la misma forma, sin embargo al revisar lo que opina la RAE que dice que: «…es innecesario”, dado que “el masculino gramatical ya cumple esa función», me doy cuenta que esta institución está caduca. Así que en protesta ahí les va mi todes por esta ocasión.

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4T, ¿América o Estados Unidos?, Historia, Oposición, Política

Marcando territorio

La iglesia manipulaba a las personas diciendo que el reino de Dios era ella.

Hobbes

Lo colonizados no se les quita. Están exaltados porque el presidente López Obrador dijo que su asistencia a la Cumbre de las Américas estaría supeditada a algo muy simple, a que fueran invitados los 35 países de América. ¡Cómo! dice la oposición, si al -que se dice- dueño del guateque le caen mal tres de ellos. Explíquenles que estas cumbres no tienen dueño, explíquenles…

Respecto a la próxima  Cumbre en junio (la 9ª) en Los Ángeles California, han surgido voces desde el gobierno de Estados Unidos que dicen que no invitarán a Venezuela, Cuba y Nicaragua; el presidente López Obrador se planta y dice: si es la Cumbre de las Américas se debe invitar a todos. No puede haber un filtro para excluir por razones políticas a ciertos países si es que se quiere mantener el espíritu de estos foros. Larga sería la discusión para resolver qué país tiene ciertos atributos de impresentabilidad como para quedarse fuera, incluido al que le tocó organizar esta. (Algo así como que “El que esté libre de pecado que arroje la primera piedra”)

La marca de este gobierno de la 4T es buscar el respeto de la soberanía e independencia de los países frente a los grandes centros decisores (gobiernos o élites económicas) de la política mundial. Por muchos años México se alejó de lo que marca su Constitución en el artículo 89 fracción X pero López Obrador sabe que su cumplimiento le representa además de una convicción una obligación: “… el Poder Ejecutivo observará los siguientes principios normativos: la autodeterminación de los pueblos; la no intervención; la solución pacífica de controversias; la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los Estados;…” No hay sorpresa alguna, el extrañamiento de los opositores viene de esa forma “tradicional” en que los gobiernos mexicanos del periodo neoliberal se convirtieron en tapete y solo atinaron a decirle a Estados Unidos yes sir, yes sir, ¡para eso les sirvió hablar inglés!

Desde el primer día de su gobierno el presidente ha dicho: “La mejor política exterior es una buena política interior”,  ha preferido atender la casa y resolver lo exterior trazando él las políticas generales y dejando la operación en el canciller Ebrard y el Senado. Y sin embargo, la forma en que se expresa de los problemas del mundo, bien en sus conferencias mañaneras, o en la ONU a la que asistió en noviembre del año pasado, o en la reciente gira por Centroamérica, -cualquier cosa que diga- es seguida y atendida por quienes siguen la política exterior del mundo. Lo que dice y hace López Obrador causa revuelo por la fuerza ética y moral de sus palabras y por presentar la evidencia de los hechos que los grandes discursos diplomáticos soslayan.

¿Qué sí es la Cumbre de las Américas? La Cumbre se celebra aproximadamente una vez cada tres años desde 1994 y es la única reunión de todos los líderes de los países de América del Norte, del Sur y Central y del Caribe. Después de la primera en 1994 convocada por Bill Clinton en Miami siguieron Chile (1998), Canadá (2001); Mar del Plata, Argentina (2005); Trinidad y Tobago (2009); Colombia (2012); Panamá (2015) y Perú (2018). Hubo dos cumbres especiales adicionales: Bolivia (1996) y  México (2004).

Aquella frase de Vicente Fox -mientras su canciller era Jorge  Castañeda- que mostró el triste papel del gobierno mexicano frente al gobierno estadounidense: el “Comes y te vas” que impertinentemente le endilgó a Fidel Castro en una conferencia internacional en Monterrey va de la mano con este tema. Excluir a gobernantes por decisión unilateral de quien organiza un evento, que no es el dueño, sino solo el organizador, atenta eso sí con la democracia, la soberanía y la igualdad jurídica. En el evento Foxista el convocante era la ONU, en la Cumbre es el conjunto de los 35 países americanos.

Aunque se pueda pensar, equivocadamente, que a López Obrador no le interesa el exterior, al exterior sí le interesa López Obrador. El mundo está atento a lo que dice y hace como gobernante de una de las economías más grandes del mundo y como representante de un nuevo modelo de gestión de gobierno, distinta al servilismo a los poderes fácticos y en un delicado equilibrio frente a la gran potencia vecina.

México ya no es el bazar en el que los gobernantes podían vender los bienes nacionales y esto, por necesidad, plantea la soberanía por encima de los intereses de otros países.  John Foster Dulles quien fue secretario de estado de Eisenhower en los años 50 decía: “Estados Unidos no tiene amigos, sino intereses”; y pues a México hoy eso le vale madres, México tiene los propios.

¿Además de hablar inglés, qué tienen en común Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto? Que entendieron la Política Exterior como la agencia de viajes con la que pudieron recorrer el mundo en decenas de paseos (Salinas 79, Zedillo 57, Fox 111, Calderón 90 y Peña Nieto 83) acompañados de amigos, familiares, mascotas y troupe  de asistentes y lambiscones. ¿De todos estos peregrinajes, alguien recuerda algún resultado trascendente además del exceso de gastos y las fotografías en revistas de sociales? Sólo para el anecdotario: en uno de esos viajes de trabajo (sic) presidenciales de Peña Nieto se compraron mil 164 rastrillos desechables, mil 265 botes de gel para cabello, mil 247 cepillos de dientes y pastas, 486 aguas de tocador para dama, 746 aguas de tocador de caballero, mil 263 esponjas lustradoras y mil 215 cortaúñas (en caso de duda pregúntenle a las facturas que se pagaron a cargo del presupuesto nacional), o aquél paseo – es decir viaje de trabajo- en que se “gastaron” 400 cajas de papel de baño, 70 cajas de papel higiénico (porque es lo mismo pero no es igual) y 100 galones de detergente. Esta fue la política exterior del neoliberalismo, confundieron hacer política con hacer turismo, despensa y guardadito.

Asistimos, pues, una vez más, a la cagalera de los opositores,  a una descomposición fascinante, a un alelamiento sobre las nuevas formas de gobernar. Es un fenómeno histórico e inédito de desintegración de los paradigmas construidos por PRI y PAN para destruir al país.

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4T, AMLO, Oposición

El presidente no se cansa…

Nada surge de la nada

Parménides

¿Cómo es que a 4 años de gobierno, el presidente López Obrador y el proyecto 4T no tienen frente a sí –nada- una oposición mínimamente consolidada y argumentativa que proponga ideas distintas que no sean una vuelta al pasado? En democracia, los gobiernos contrastan sus proyectos y políticas con opositores, ¿por qué en México no lo hay y esos antagonistas devinieron en golpistas, golpeadores y vulgares contrincantes?

El presidente no se cansa, el gobierno avanza en obras, proyectos y políticas; López Obrador incrementa su popularidad y aceptación; en cada elección MORENA y aliados ganan posiciones mientras que el mejunje de los demás partidos se hunde en el silencio de ideas y el escándalo de la insensatez.

No hay solo una razón que lo explique, en el agotamiento de la oposición hay un intrincado mecanismo que partió de la premisa de destruir al gobierno de López Obrador a costa de lo que fuera, de inmolar al país si así fuera necesario. La maraña de decisiones que surgió de ese odioso acuerdo opositor la divido en tres circunstancias:

Las dos primeras tienen el común denominador del gusto por el dinero público para fines personales y de la disposición de PRI, PAN y PRD de vender sus partidos políticos (históricos) a quien, por tener recursos suficientes, se ofreció a comprar sus membretes, plataformas y votos: Claudio X González, el representante de las élites privilegiadas acostumbradas al saqueo del patrimonio de los mexicanos. Y, la tercera, es la que traduce la gran derrota de los antagonistas frente al presidente López Obrador y la 4T.

Una: Quienes asumieron la vocería de la Oposición consideraron que la información que permearía hacia sus seguidores podía ser falsa siempre y cuando fuera acompañada por figuras mediáticas conocidas por la mayoría de la población, solo así se entiende hoy la presencia de comunicadores como Loret, Ciro, Ruiz Healy, López Dóriga, Rivapalacios, el periódico Reforma, las televisores tradicionales, estaciones de radio y muchos otros que son los mismos que por décadas controlaron la “información” pública. Incorporaron a influencers, artistas  y youtuberos que -si bien son analfabetas en los temas sociales y políticos -son figuras reconocibles en campos lúdicos y frívolos con la característica de tener miles o millones de seguidores. Ni el enriquecimiento de los primeros -por cuenta de recursos públicos durante los sexenios anteriores-, ni la imbecilidad y majadería de los segundos fue razón para que fueran excluidos de la conversación política en un momento transformador para el país.

Una vez que los principales medios de comunicación, amparados por los principios de un periodismo disque crítico, pasaron a maniobrar como fuerzas de oposición acompañados de opinólogos de muy mala calidad, cuyo rasgo común es una feroz antipatía y odio hacia AMLO, Morena y la 4T, lo que siguió fue el mensaje:

Negar los hechos del pasado, negar las razones para que el país se encontrara en la situación en que la 4T lo recibió, negar cada acto de corrupción con los que todos los altos funcionarios -hoy opositores- de los gobiernos priistas, panistas y perredistas se enriquecieron; negar que en sus gobiernos hubieran vendido las empresas públicas favoreciendo a gobiernos y élites extranjeras; negar que las exenciones fiscales favorecieran a unos pocos empresarios a costa de presupuestos públicos, negar todo aquello que explicara la desigualdad en el país. Y, al mismo tiempo, presentar a López Obrador y su gobierno como el peligro para México, el comunista, el ineficiente, el “igual” de corrupto que todos, el destructor, el…

Dos: Como línea narrativa, la oposición pasó de un Krauzismo a un Leguismo y de ahí al escupitajo y grosería. En un inicio y bajo la directriz de quien apodó como el mesías tropical al presidente López Obrador, establecieron la constante crítica bajo la forma de sesudos análisis que obviamente explicaban (ajá) el deterioro democrático y social que se vivía en este gobierno, el fracaso de las políticas económicas, el caos del manejo del COVID, el daño ecológico por los proyectos estratégicos de infraestructura etc. Todos estos análisis avalados, por qué no, por ellos mismos; tuvieron así un día la cachucha de especialistas en cualquier cosa para dar paso al día siguiente a su especialidad en otra.

Al no dar resultado esta estrategia del sesudo análisis, porque los opositores seguían desangrándose de votos, pasaron a la mísera intelectualidad de sus mensajes a cargo de escandalosos funcionarios y políticos de medio pelo, rescataron del pasado a ex presidentes y figuras caducas, dieron la vocería a estridentes personajes como Lily Téllez, Gabriel Quadri, Xóchitl Gálvez, Alito Moreno, Marko Cortés y Ricardo Anaya, el prófugo fantasma que de vez en vez aparece en videos. Su logro mayor fue hacer una casa con legos.

Como última etapa de su desarrollo cognitivo y emocional ya en el culmen de su fracaso (a lo mejor nos dan la sorpresa de que aún les puede ir peor) pasaron la voz a payasos, cantantes, actores y cómicos que de pronto fueron feministas, ecologistas, economistas y hasta dentistas. Jaque.

Tres: La ciudadanía cambió. No contaron con el empoderamiento del pueblo, no entendieron que la labor del presidente y el proyecto 4T solo estaba planteando claramente lo que dice el 39 constitucional: La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Creyeron que el pueblo era bruto porque solo se veían en su espejo y les salió el tiro por la culata.

Dice López Obrador: «Cuando cambia la mentalidad de un pueblo cambia todo»; ahí está, los ciudadanos cambiaron, ya no creímos en las circunstancias que mencioné arriba, las vimos venir, las captamos y las entendimos y, nos pitorreamos de ellas.  

Mientras la oposición, al no entender los gritos de “Es un honor estar con Obrador”, al no querer interpretar el clamor del “No estás solo”, al no entender que sus votaciones en contra de los intereses del país (como la reforma eléctrica por ejemplo) simplemente los apartaban del poder al mismo tiempo que les metía de lleno en sus contradicciones ontológicas; al no escuchar el tren que se les acercaba  y les arrolló finalmente dispersándolos en una pedacería que difícilmente podrán volver a unir, en el camino se llevaron entre las patas a quienes creyeron en ellos, unos por ingenuidad, otros por conveniencia y otros por simple ignorancia.  Perdieron, pasaron a ser nada, la nada, y por cierto, el Sr. X González y sus compinches seguirán siendo ricos, ya buscarán otros a quienes les guste el poder sin detentarlo para usarlos y después desecharlos. Mate.

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4T, Cosecha social, Desmemoria, Oposición

No lloremos por los traidores

No les tengo miedo a los de afuera que nos quieren comprar sino a los de adentro que nos quieren vender

Illia

¿De qué hablamos cuando les decimos traidores a los diputados que votaron en contra de la Reforma Energética? ¿Del delito que contempla el artículo 123 del código penal? No, no somos jueces.  ¿De la deslealtad que le han mostrado al país por preferir el beneficio de gobiernos y empresas extranjeras? Sí.

¿También ustedes diputados?

El 14 de marzo del año 44 antes de nuestra era, Calpurnia, tercera esposa de Julio César soñó que a éste lo apuñalarían al día siguiente. A pesar de ello, el político romano fue convencido por Bruto, su amigo de confianza de acudir al Senado ese día, una vez ahí, un grupo de senadores, incluido Bruto, lo asesinaron. La leyenda dice que sus últimas palabras fueron: ¿También tú, Bruto?

Si la palabra traición les remite a un delito del que se les acusa, despreocúpense, muy posiblemente aquí nadie irá a la cárcel por ello. La ley es muy clara, en el ejercicio de su periodo como diputados sus opiniones son inviolables y jamás podrán ser reconvenidos por ellas. Si un criminal como Felipe Calderón anda libre, pueden estar ustedes tranquilos. Entonces, ¿a qué tanto ruido?, ¿Qué es lo que les lastíma de esta palabra que la ciudadanía les ha endilgado?

Si los diputados opositores  (PRI, PAN, MC y PRD) mejor conocidos como el McPRIAN (el prd ya no se cuenta porque va de salida) decidieron de manera conjunta oponerse a los cambios constitucionales que implicaba la Reforma Eléctrica que propuso el Presidente López Obrador, es su decisión pero no es solo su problema. Los ciudadanos mexicanos tienen derecho a reclamar ese hecho, para éstos representa un acto a cargo de unos vende patrias y para los otros la forma de demostrar su odio a este gobierno, a la 4T y a cualquier cosa que represente un beneficio para el país. Los ciudadanos mexicanos tenemos derecho a llamarles traidores, a exhibirlos y a recordárselos en eventos políticos a que sus aspiraciones les puedan llevar. Si el INE dice que el partido y funcionarios no pueden usar esa expresión pues veamos cómo van a callar las millones de voces que así les describen.

La decisión antagonista nos ilumina, aunque nos perturbe e incomode. Nos ilumina porque ha marcado de manera radical y absoluta que hay únicamente dos modelos de gobierno para este país; los 4 partidos arriba mencionados, representados por 223 diputados pudieron con su minoría frenar los votos de una mayoría de 275 que estuvieron a favor de esa reforma. Nos perturba e incomoda porque retrasa la posibilidad de un mayor control del Estado sobre sus recursos energéticos y porque, en consecuencia, atenta contra de la soberanía del país.

Un país que tiene enormes carencias, que en los anteriores seis sexenios se ha visto dramáticamente empobrecido, que ha sido saqueado por los gobiernos previos, que vive plagado de violencia, que tiene a gobiernos extranjeros y a las élites económicas internacionales al acecho de sus recursos naturales; puede y debe llamarle como se le pegue la gana a quienes considera que traicionaron los principios que dijeron defender al país. ¿Chovinismo o patrioterismo? No, es la simpleza del reconocimiento a la tierra que nos vio nacer, a sus recursos, a su cultura y a su futuro.

Una oposición que es parte de un país con graves problemas  y que decide favorecer a empresas y gobiernos extranjeros tiene el corazón consumido por su inquina. Solo por poner un ejemplo, México, siendo una de las 20 economías más grandes del mundo, padece una lastimosa desigualdad que tiene a por lo menos el 50% de su población en la pobreza al mismo tiempo que tiene al 10% de su población como dueña del 79% de la riqueza*

Pero no les digan traidores, se niegan a sí mismos, estos diputados que no quieren que se les llame traidores venden a sus hijos si así pueden demostrar su odio a López Obrador.

López Obrador es un personaje que representa una de esas encrucijadas en que la historia de México puede cambiar. Para bien, o para mal (dirán estos traidores), nos tocó vivir en esa inflexión que representa este tabasqueño que nos marcará un antes y un después; porque, antes de López Obrador el país era uno y después de él, sin duda alguna, México será distinto. Y sí, no es verdad de Perogrullo, México será radicalmente distinto.

Y a pesar de todo, a pesar de la demostración de vileza por parte de esos 223 diputados, soy optimista porque el enojo ciudadano es la catarsis que nos prepara para las elecciones en seis estados el próximo junio; ahí verán que decirles traidores fue lo menos, porque con el voto de los que despreciaron se irán minimizando para que en 2024 encuentren el verdadero tamaño de lo que representan. Van a perder de manera estrepitosa, perdieron la decencia, les queda perder las elecciones, su minoría y lo que representan ahí no les alcanza.

*Informe sobre la desigualdad mundial 2022/ Chancel, Piketty, Saez, Zucman

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